Connect with us

Portada

Oro inmobiliario de Dafne

Published

on

  • Detrás de Campo Magno aparece una cadena de operaciones inmobiliarias, fusiones de tablajes, fideicomisos bancarios y actores políticamente conectados que conducen hasta Dafne David López Martínez
  • Entre Country Club, Cabo Norte y los nuevos complejos premium que avanzan hacia la periferia norte de la ciudad, terminó emergiendo un desarrollo residencial de lujo de 87 lotes
  • Los vendedores fueron representados por José Antonio Zumárraga Marrufo y José Chapur Simón, apellido históricamente ligado al poder económico e inmobiliario de Yucatán.

Redacción/Sol Yucatán

En el norte de Mérida, donde la selva baja fue reemplazada por privadas, lagos artificiales y clubes residenciales, la tierra dejó hace años de ser suelo rural. Se convirtió en oro inmobiliario. Y pocas zonas simbolizan mejor esa transformación que el corredor Chablekal–Tamanché, epicentro de algunos de los desarrollos más exclusivos y rentables de Yucatán.

Ahí, entre Country Club, Cabo Norte y los nuevos complejos premium que avanzan hacia la periferia norte de la ciudad, terminó emergiendo Campo Magno, un desarrollo residencial de 87 lotes cuya historia registral conduce directamente al círculo político más cercano del gobernador Joaquín Díaz Mena.

Porque detrás del proyecto aparece el nombre de Dafne David López Martínez, actual coordinador general de asesores del Gobierno de Yucatán.

La historia comienza mucho antes de que Campo Magno existiera públicamente como marca inmobiliaria.

El 23 de junio de 2008, un grupo de socios adquirió un predio rústico de 50 mil metros cuadrados en Chablekal, identificado con el tablaje catastral 29252. La operación fue protocolizada ante la Notaría 25 de Mérida y quedó inscrita bajo el folio electrónico 962383.

Los compradores no eran agricultores ni pequeños propietarios rurales.

Entre ellos aparecía Roger Hernán Evia Urbina, contador público, Juan Felipe López Rodríguez y Juan René Cárdenas y López, ambos comerciantes, y un joven Dafne David López Martínez, entonces de apenas 28 años, identificado en el documento como empleado.

La operación tuvo además un ingrediente revelador: los vendedores fueron representados por José Antonio Zumárraga Marrufo y José Chapur Simón, apellido históricamente ligado al poder económico e inmobiliario de Yucatán.

En ese momento, el terreno todavía aparecía descrito como un “solar sin casa” colindante con el Ejido Tamanché. Pero la ubicación era estratégica. Chablekal ya comenzaba a perfilarse como la gran reserva territorial del boom inmobiliario del norte de Mérida.

Lo que vino después muestra una operación típica de integración inmobiliaria de gran escala.

Durante años, el predio permaneció aparentemente inmóvil hasta que en mayo de 2020 ocurrió el movimiento decisivo: el tablaje 29252 dejó de existir de forma independiente debido a una unión registral.

La tierra fue fusionada con el tablaje 29251, creando un polígono mucho mayor que posteriormente sería utilizado para el desarrollo inmobiliario Campo Magno.

La pieza que terminó de revelar el rompecabezas apareció años después.

Un documento registral de octubre de 2023 muestra que sobre el tablaje 29251 ya se promovía formalmente la constitución de régimen de propiedad en condominio.

El propietario registral ya no era el grupo original de socios. Ahora aparecía Banca Mifel, Sociedad Anónima, Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Mifel.

La presencia del banco no era casual.

En los grandes desarrollos inmobiliarios mexicanos, los fideicomisos bancarios funcionan como vehículos para administrar reservas territoriales, estructurar ventas, garantizar financiamiento y manejar regímenes condominales. En otras palabras: el terreno ya había dejado de ser una inversión privada para convertirse formalmente en un proyecto inmobiliario estructurado.

La conexión definitiva apareció en contratos comerciales del propio desarrollo.

Documentos de promesa de compraventa establecen que los tablajes 29251 y 29252 fueron integrados dentro de un fideicomiso inmobiliario administrado por Banca Mifel para desarrollar Campo Magno, un complejo residencial promovido por Desarrollos SIMCA, S.A.P.I. de C.V. y compuesto por 87 lotes residenciales.

El proyecto comenzó entonces a comercializarse como una privada premium dentro del corredor de mayor plusvalía del norte de Mérida.

Los lotes actualmente ofertados dentro de Campo Magno rondan superficies de entre 420 y 600 metros cuadrados, y en plataformas inmobiliarias y materiales comerciales del desarrollo, los precios estimados oscilan aproximadamente entre 2.5 y 5 millones de pesos por lote, dependiendo de ubicación, orientación y cercanía a amenidades.

Eso significa que el valor potencial total de comercialización del desarrollo puede superar fácilmente los 250 a 350 millones de pesos únicamente en venta de tierra, sin considerar futuras construcciones, plusvalía ni infraestructura adicional.

La secuencia completa revela algo mucho más grande que una simple inversión patrimonial.

Un grupo de empresarios y operadores políticamente conectados adquirió tierra estratégica en Chablekal cuando todavía era periferia rural. Años después, esa tierra fue fusionada, transferida a una estructura fiduciaria bancaria y transformada en un desarrollo residencial de lujo dentro de una de las zonas de mayor crecimiento inmobiliario de Yucatán.

Y entre los socios originales aparece quien hoy ocupa uno de los cargos más sensibles dentro del gobierno estatal: el coordinador general de asesores del gobernador Joaquín Díaz Mena.

La historia de Campo Magno no expone solamente una operación inmobiliaria exitosa.

Expone cómo las reservas territoriales del norte de Mérida fueron acumuladas años antes de la explosión de plusvalía por actores con acceso privilegiado a información, conexiones políticas y estructuras empresariales capaces de convertir tierra rural en negocios multimillonarios.

Porque Campo Magno no nació cuando comenzaron a venderse los lotes.

Nació mucho antes, cuando un grupo de inversionistas compró silenciosamente tierra en Chablekal antes de que el norte de Mérida se convirtiera en el nuevo epicentro del dinero inmobiliario de Yucatán.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2023 Diario Por Qué! Manda tu denuncia a: gonzalezcamarajose@gmail.com