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De una invasión a otra: Clara Rosales
- La diputada Clara Rosales buscó negar vínculos con el asentamiento irregular de San José Tecoh, pero terminó reconociendo que sí acudió a otra invasión acompañada de Gerónimo Notario Félix, señalado por vecinos como uno de los operadores de estos movimientos.
Redacción/Sol Yucatán
El intento de Clara Rosales por desmarcarse de los señalamientos relacionados con la invasión de terrenos en San José Tecoh terminó abriendo otro frente. La diputada aseguró que no estuvo en el asentamiento irregular recientemente intervenido, pero al explicar una fotografía en la que aparece junto a Gerónimo Notario Félix, reconoció que sí estuvo en otro asentamiento.
La legisladora calificó las acusaciones como una supuesta “distracción” frente a la desigualdad que existe en el sur de Mérida y sostuvo que su presencia en la fotografía correspondía a una visita realizada en una zona distinta a la de San José Tecoh.
“Quien estuvo participando en esa manifestación es la persona con la que yo salgo en la foto, pero corresponde a una visita que realicé en un asentamiento completamente diferente al que se rescató el día de ayer en San José Tecoh”, declaró durante una gira de medios.
La explicación, lejos de cerrar el cuestionamiento, dejó otro elemento sobre la mesa: la propia diputada reconoció haber acudido a un asentamiento irregular y haber aparecido públicamente junto a una persona señalada por vecinos como vinculada con este tipo de ocupaciones.
El punto central ya no sería únicamente determinar si Rosales estuvo o no en San José Tecoh, sino conocer qué relación mantiene con quienes encabezan o participan en otros asentamientos irregulares y bajo qué circunstancias se realizan esas visitas.
La fotografía que la diputada intentó explicar tiene como acompañante a Gerónimo Notario Félix, originario de Tabasco, quien de acuerdo con testimonios y señalamientos que circulan entre habitantes del sur de Mérida sería una de las personas que participa en distintos movimientos relacionados con invasiones de terrenos.
Según esos señalamientos, Notario Félix habría pasado de un asentamiento a otro, interviniendo en la ocupación y distribución de predios.
Sin embargo, tales acusaciones corresponden a señalamientos de vecinos y no constituyen, por sí mismas, una resolución judicial ni una acusación formal de autoridad.
Precisamente por ello, los cuestionamientos apuntan a la necesidad de que las autoridades investiguen quiénes están detrás de los asentamientos irregulares, cómo se organizan, quiénes se benefician de la ocupación de terrenos y si existen actores políticos que les proporcionen respaldo o legitimidad.
La presencia de una legisladora junto a uno de los personajes señalados por habitantes vuelve a colocar el tema en el terreno político.
¿Una visita cualquiera?
Rosales sostiene que la fotografía no corresponde a San José Tecoh y que fue tomada durante una visita a otro asentamiento.
Pero esa aclaración abre una pregunta distinta: ¿qué hacía una diputada en un asentamiento irregular y cuál era el propósito de su presencia?
La problemática de la vivienda en el sur de Mérida es real y afecta a familias que enfrentan dificultades para acceder a terrenos y viviendas formales. Precisamente por ello, el fenómeno de las invasiones se ha convertido en un problema que requiere investigaciones y políticas públicas, no únicamente pronunciamientos políticos.
El riesgo, advierten los cuestionamientos vecinales, es que la necesidad de vivienda termine siendo utilizada por operadores que obtienen beneficios mediante la ocupación y posterior distribución de terrenos.
En días recientes, habitantes de la zona expresaron a este medio su inconformidad y señalaron la existencia de una presunta estructura política detrás de algunos movimientos de invasión.
Los vecinos cuestionaron que personas que participan en estos asentamientos puedan contar con respaldo o cercanía de actores políticos, mientras las familias que realmente necesitan una vivienda quedan expuestas a conflictos legales y a la incertidumbre sobre la propiedad de los terrenos.
Esos testimonios son los que han colocado nuevamente bajo presión a la diputada.
Rosales, en lugar de negar cualquier contacto con los señalados, explicó que la fotografía sí existe, pero que fue tomada en otro asentamiento.
La diferencia geográfica puede servirle para deslindarse específicamente de San José Tecoh, pero no elimina el cuestionamiento sobre su presencia en otras zonas donde existen ocupaciones irregulares.
Los señalamientos alrededor de Gerónimo Notario Félix también plantean la necesidad de que la Fiscalía General del Estado de Yucatán determine si existen elementos para abrir una investigación sobre su presunta participación en invasiones y ocupaciones de terrenos.
No basta con conocer quién aparece en las fotografías.
La autoridad tendría que establecer quién organiza los asentamientos, cómo se seleccionan los predios, quién los distribuye, si existe algún cobro por los espacios y qué actores políticos o particulares podrían estar involucrados.
Hasta ahora, los señalamientos difundidos públicamente no equivalen a una responsabilidad penal acreditada, por lo que corresponde a las autoridades determinar si existen elementos suficientes para proceder.
La pobreza no puede ser moneda política
El problema de fondo es que la necesidad de vivienda en el sur de Mérida no debería convertirse en una herramienta de promoción política.
Miles de familias enfrentan dificultades para acceder a un terreno regularizado y a una vivienda digna. Utilizar esa necesidad para obtener respaldo político, organizar asentamientos irregulares o generar redes de control territorial agravaría todavía más el problema.
Por ello, la explicación de Clara Rosales no termina de apagar los cuestionamientos.
La diputada dice que no estaba en esa invasión; reconoce que estaba en otra.
Y ahora queda pendiente conocer por qué acudió, con quién acudió, qué papel desempeñaba Gerónimo Notario Félix en ese asentamiento y cuál es la relación política que existe entre ambos.
El caso también vuelve a poner sobre la mesa una exigencia de los habitantes del sur de Mérida: que las autoridades investiguen las invasiones sin distinciones políticas y determinen quiénes están detrás de ellas.
Porque la pobreza y la falta de vivienda son problemas demasiado serios para convertirse en escenario de fotografías, alianzas políticas o disputas por el control de terrenos.
Si existen operadores de invasiones, que se investigue. Si existen redes políticas que los respaldan, que se conozcan. Y si no existen, que las autoridades lo aclaren con pruebas.
