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Asesor multimillonario
*Roberto Rodríguez Asaf, actual asesor en el gobierno de la 4T, concretó uno de los mayores atracos a los yucatecos junto con Rolando Zapata Bello, desvió cientos de millones de pesos.
*Se adjudicó más de 2 mil hectáreas de tierras en diferentes municipios de Yucatán con un valor de varios cientos de millones de pesos, asimismo, fundó empresas a nombre de su familia.
*En Celestún y Dzilam de Bravo se apoderó de un trecho de la línea costera, terrenos propiedad de la nación, como denunció el exdiputado Mario Peraza Ramírez.
Redacción/Unidad de Investigación Sol Yucatán
Del poder político al imperio inmobiliario: las acusaciones que persiguen a Roberto Rodríguez Asaf. Terrenos nacionales, propiedades costeras y una fortuna familiar bajo la lupa.
Durante décadas, las grandes historias de corrupción política en México han tenido un denominador común: el poder público convertido en un instrumento para la acumulación privada. Yucatán no ha sido la excepción.
Roberto Rodríguez Asaf, actual asesor del Gobierno del Estado y concuño de Roger Aguilar Arroyo, director del Instituto de Desarrollo Regional y Municipal y considerado uno de los brazos derechos del gobernador Joaquín Díaz Mena.
Fue incorporado a la función pública por solicitud directa de Aguilar Arroyo al gobernador, a pesar de que Rodríguez Asaf fue rival político de Díaz Mena en el 2012.
Hoy Rodríguez Asaf y Aguilar Arroyo ostentan una gran fortuna conseguida a costa del erario.
Roberto Rodríguez fue uno de los hombres más poderosos durante el gobierno de Rolando Zapata Bello, y que lo ayudó en el desvío de miles de millones de pesos a través de empresas fachadas a nombre de su propia familia.

Roberto Rodríguez Asaf no fue un funcionario más. Ocupó dos de las posiciones más importantes durante la administración priísta de 2012 a 2018: primero como secretario de Administración y Finanzas y posteriormente como secretario general de Gobierno.
Desde ambas posiciones tuvo bajo su responsabilidad el manejo de miles de millones de pesos del presupuesto estatal y la operación política del gobierno.
Su influencia era tal que fue considerado el segundo hombre más poderoso del gabinete estatal.
Sin embargo, paralelamente al ejercicio del poder político, se registró un importante crecimiento patrimonial vinculado con integrantes de su familia.
Investigaciones de Sol Yucatán han documentado que durante el sexenio de Rolando Zapata Bello fueron constituidas más de una veintena de empresas vinculadas con integrantes de las familias Rodríguez Asaf y Rodríguez Sosa.
Entre ellas figuran compañías inmobiliarias, desarrolladoras y empresas dedicadas a diversos giros comerciales.
Familiares del exfuncionario adquirieron al menos 17 propiedades en distintos municipios del estado entre 2012 y 2018, entre las que se encuentra su hermana Juanita Guadalupe, quien llegó a acumular un total de 26 propiedades.


También de la noche a la mañana y sin ser dueños de empresas o altos cargos, se hicieron millonarios sus hijos Miled Fermín, Ana Paulina y Oscar Rodríguez Sosa.
También su esposa Susan Sosa Lugo se hizo de múltiples propiedades.
El exsecretario general de Gobierno fue el artífice de la llamada operación despojo, mediante la cual familiares directos del exfuncionario aparecen vinculados con la adjudicación gratuita de tres terrenos nacionales.
Se trata de predios ubicados en los municipios de Ucú y Kinchil con extensiones de 198 hectáreas en Ucú, 985 hectáreas en Kinchil, 970 hectáreas en Kinchil.
En conjunto suman más de dos mil hectáreas. Además de terrenos en la línea costera en Celestún y Dzilam de Bravo.
La gravedad del caso radica en que los terrenos nacionales constituyen bienes propiedad de la nación cuya incorporación al patrimonio de particulares debe sujetarse a procedimientos específicos establecidos por la legislación mexicana.
Los terrenos, cuyo valor ascendería a cientos de millones de pesos, habrían sido incorporados irregularmente al patrimonio privado mediante documentación presuntamente falsa durante varios años en Yucatán, en los cuales habría tenido participación el notario público Jorge Esquivel Millet, quien en ese entonces era el consejero jurídico del Gobierno Estatal, quien necesariamente tuvo que avalar las operaciones.
Uno de los señalamientos más delicados fue realizado públicamente por el exdiputado federal Mario Peraza Ramírez, quien acusó a Roberto Rodríguez Asaf de haberse apropiado de miles de metros lineales de playa en Celestún y Dzilam Bravo cuando ocupó la Secretaría General de Gobierno.

Las acusaciones aseguran que terrenos propiedad de la nación habrían terminado escriturados a nombre de particulares vinculados con políticos y exfuncionarios.
No obstante, las denuncias cobran relevancia al considerar que Celestún se ha convertido en uno de los municipios con mayor interés inmobiliario en los últimos años debido al incremento del valor comercial de sus playas y terrenos costeros.
Paradójicamente, el municipio enfrenta actualmente numerosos procedimientos relacionados con invasiones, despojos y conflictos sobre la propiedad de terrenos ubicados en zonas de alto valor ecológico y turístico.
Por su parte, el alcalde de Celestún, Jesús Germán Cauich Pinto “Tano Cauich”, en contubernio con regidores alineados, concretó uno de los más grandes robos al municipio.
El edil propuso y concretó la donación de un terreno de poco más de una hectárea a favor de su hermano Miguel Ángel Cauich Pinto.

De acuerdo con la información contenida en el acta de la sesión de Cabildo del 9 de junio del 2025, en poder de Sol Yucatán, el edil propuso la donación del predio de 100 metros de frente por 135 de fondo para una superficie total de 13 mil 500 metros cuadrados.
La propiedad adquiere gran valor, debido a que el inmueble propiedad del municipio se ubica cerca de las charcas salineras, donde se edifica la zona turística y hotelera de Celestún.
De acuerdo con el documento, la donación es a título gratuito, es decir, el hermano del edil no tuvo la necesidad de aportar ni un solo peso de su bolsillo.
Empresas inmobiliarias cotizan a una razón de 600 pesos el metro cuadrado de tierra en esa zona de Celestún, por lo cual el Ayuntamiento le habría regalado poco más de 8 millones de pesos al hermano del edil.
En la sesión se menciona a los regidores Fabiola Pinto Solís, en su carácter de síndico municipal, Alfonso García Acosta, secretario municipal, Guadalupe Mex Corral, entre otros, quienes habrían tenido responsabilidad en el atraco al municipio.
