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Transporte en Yucatán al garete
- Bloqueos en el oriente mientras el titular de la ATY abandona su puesto por estar en el Estado de México.
El oriente de Yucatán volvió a colapsar la mañana de este lunes. Un grupo de taxistas bloqueó la carretera federal Tizimín-Mérida, a la altura de la salida hacia la capital yucateca, atravesando sus unidades sobre el pavimento para exigir un alto a los llamados “taxis piratas” que operan impunemente con placas particulares en la cabecera municipal y sus comisarías. Sin embargo, mientras cientos de ciudadanos, autobuses y transportistas sufren atrapados en kilométricas filas bajo el sol, el encargado de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), Aldo Cerezo Cázares, brilla por su ausencia: como ya es costumbre, se encuentra fuera de la entidad, en el Estado de México, junto a su esposa y su hijo recién nacido.
Resulta imperdonable que el funcionario responsable de garantizar la movilidad y destrabar los conflictos del sector tenga como última prioridad el transporte de los yucatecos. Con el de hoy, ya suman cuatro cierres carreteros en el oriente del estado en menos de un mes, reflejo del hartazgo de los concesionarios ante la competencia desleal y la absoluta parálisis de las autoridades. Los taxistas han advertido que no liberarán la vía hasta que personal de Transporte se presente y firme compromisos reales de operativos, pero quien debería encabezar las mesas de negociación dejó tirado el puesto.
No es ningún secreto dentro de la dependencia que a Aldo Cerezo el cargo en Yucatán simplemente no le interesa. Al tener a su familia residiendo en el Estado de México, el funcionario capitalino utiliza la titularidad de la ATY como un trabajo de medio tiempo, aprovechando cualquier pretexto o puente para abandonar el estado por largos periodos. Mientras la agencia navega a la deriva y las crisis estallan en las carreteras, el director prefiere pasearse en el centro del país cobrando un sueldo pagado con los impuestos de los yucatecos.
La pregunta que resuena entre el gremio transportista y los ciudadanos afectados es directa: ¿hasta cuándo el Gobierno del Estado tolerará este nivel de desprecio y abandono institucional? La problemática del transporte público en Yucatán exige un titular de tiempo completo, con arraigo y compromiso en el territorio, no un funcionario turista que despacha a distancia.
Como ocurre cada vez que estalla un conflicto durante sus ausencias, se prevé que Cerezo Cázares aterrice en Mérida apenas hoy por la tarde o noche, sin ensuciarse los zapatos y limitándose a enviar a algún subordinado a apagar el fuego en Tizimín. Mientras la ATY siga en manos de alguien cuya mente y agenda están en el Estado de México, el transporte en Yucatán seguirá secuestrado por el caos y la ingobernabilidad.
(Aquí y Allá Noticias)
