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Casas de cartón del Infonavit
- Las casas presentan filtraciones, problemas en instalaciones hidráulicas y sanitarias, y además, encontraron cartón en el interior del muro.
Redacción/Sol Yucatán
En Yucatán, como en todo el país, comprar una casa representa un logro para cientos de familias, sin embargo, en muchas ocasiones, este logro se convierte en una larga lista de problemas, reparaciones e inconformidades por la calidad de las construcciones realizadas por el Infonavit.
Recientemente, en Ciudad Caucel, habitantes que recibieron sus viviendas de interés social del Infonavit denunciaron una serie de deficiencias que, aseguran, comenzaron a aparecer desde los primeros meses de habitar los inmuebles.
Las casas comenzaron a presentar filtraciones, problemas en instalaciones hidráulicas y sanitarias, accesorios mal colocados y, además, vecinos señalan que los materiales utilizados para su construcción son cuestionables.
Uno de los testimonios de los afectados detalla que, desde el primer año de vivir en la vivienda, las lluvias comenzaron a evidenciar problemas de filtración, pues apenas llueve en la zona, las paredes comienzan a filtrar agua.
Además, señaló que este problema se hizo aún más evidente cuando colocó equipos de aire acondicionado, pues al perforar una de las paredes se abrió un boquete que atravesó prácticamente toda la pared y permitió observar materiales utilizados como relleno.
A través de un video, compartido por los afectados, se puede ver que encontró cartón en el interior del muro, evidenciando así la mala calidad de los materiales. No obstante, la situación no terminó ahí. La afectada también evidenció accesorios de baño flojos o desnivelados, instalaciones que presentan fugas y falta de presión de agua.
Otro de los puntos cuestionados por los derechohabientes son los tinacos con los que fueron entregadas las viviendas, debido a que algunas casas cuentan con depósitos de aproximadamente 400 litros, una capacidad insuficiente para una familia promedio de 3 a 4 integrantes.
«Los tinacos con los que te entregan la casa son tinaquitos de 400 litros, que si tú eres una familia de más de dos personas, tarde que temprano te vas a quedar sin agua para poderte bañar».
«Tú no puedes poner un tinaco más allá de 400 litros. Preguntamos si se podía colocar uno mayor de 1,100 litros, que es lo común para una familia de 3-4 personas. Nos dijeron que no, en ninguna azotea de las casas que se construyen aquí en Yucatán. Por un tema estructural, o sea, entiéndase, la casa no lo aguanta».
Por si fuera poco, a esto se suman cuestionamientos sobre los materiales utilizados en algunos elementos estructurales de las casas. La habitante afectada señaló que, al consultar con personal de la constructora sobre las características de la vivienda, recibió como respuesta que ese tipo de construcción es habitual en la zona.
Uno de los episodios que más preocupación generó entre los habitantes de la construcción ocurrió durante una fuerte lluvia, cuando el agua ingresó por el ducto destinado para la antena de televisión. La afectada relató que tuvo que retirar más de 60 litros de agua de una de las habitaciones y que varias de sus pertenencias resultaron dañadas.
«Saqué de mi recámara más de 60 litros de agua. Por supuesto, todas mis cosas echadas a perder, mis zapatos, ropa, mis escaleras parecían de verdad cascadas y la constructora simplemente no te resuelve».
«Es de verdad un dolor de cabeza, uno no compró un inmueble para estar tranquila, compró preocupaciones y problemas porque, básicamente, para poder vivir tranquila, yo tendría que tirar esto y volverlo a levantar.
Los afectados también declararon sobre cómo es posible que estas viviendas pasaran la supuesta supervisión previa a la entrega, pues las casas deberían ser revisadas antes de ser recibidas por los propietarios, sobre todo en cuanto a las instalaciones hidráulicas y sanitarias, nivelación, acabados, fijación de accesorios y calidad de los materiales.
Por todo ello, consideran que la presencia de materiales como cartón dentro de los muros, así como los problemas en instalaciones, acabados y filtraciones, deberían ser motivo de una revisión mucho más estricta y la investigación por parte de las autoridades correspondientes a las constructoras responsables.
«La gente que trabajó mucho por tener una casa de este tipo no es como elegir una caja de zapatos, una vez que lo eliges, ya no hay vuelta atrás y eso es lo que tenemos que concientizar a las empresas, que revisen y regulen a sus trabajadores para que no hagan estas malas prácticas y les entreguen una secuencia de casas totalmente deplorables o en mal estado que al año o a los dos años se empieza a desmoronar todo».
