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Moldeado por el PRI, reclutado por Morena
- La trayectoria de Romero Ávila no marca una evolución ideológica, sino la mera permanencia en el presupuesto público.
Redacción/Sol Yucatán
En Yucatán, el discurso del «cambio» y la «transformación» se topa de frente con la cruda realidad política. El mensaje oficial que prometió desterrar los vicios del pasado contrasta con la nómina estatal, donde la incongruencia se ha convertido en el pan nuestro de cada día. El caso de Fernando Romero Ávila, conocido en el ámbito político del sur del estado como “Bakal”, es un retrato de ese oportunismo, un personaje moldeado, promovido y financiado durante casi dos décadas por la estructura del (PRI) que hoy encuentra espacio en la administración estatal de Morena encabezada por Joaquín Díaz Mena.
La trayectoria de Romero Ávila no marca una evolución ideológica, sino la mera permanencia en el presupuesto público. Tras ser dirigente municipal del tricolor, alcalde de Tekax (2010-2012), diputado local por el Distrito XII, subsecretario en el sexenio de Rolando Zapata Bello, director del INDERM y secretario general adjunto del PRI estatal, el político no tuvo empacho en buscar de nuevo la alcaldía de Tekax en 2021 bajo el estandarte tricolor. Sin embargo, tras la derrota y su posterior cambio de siglas en el Ejecutivo estatal, su convicción partidista quedó atrás olvidada en la nueva nómina.
El salto del priismo a las filas del Renacimiento Maya deja claro que el discurso de transformación del gobierno se borra cuando se trata de sumar operadores de campo. Romero Ávila pasó de coordinar las bases priistas a integrarse a la Secretaría General de Gobierno de la nueva administración, asumiendo en abril de 2026 la Dirección de Asuntos Foráneos de Transporte. El propio funcionario hizo público su agradecimiento a la cúpula morenista por la oportunidad, consumando un clásico «chapulinazo» político.
Este reciclaje de cuadros genera preguntas sobre la honestidad del proyecto político del actual gobierno. La incorporación de figuras con un amplio historial dentro de la maquinaria priista en áreas de operación política siembra dudas sobre si la administración actual representa una verdadera renovación o simplemente la reutilización de las viejas mañas y operadores del pasado para consolidar su presencia en el interior del estado.
Cronología de un expediente controvertido.
Diciembre de 2008. Siendo dirigente del PRI en Tekax, es denunciado ante el IFE por el PAN (expediente SCG/QPAN/JD05/YUC/002/2009) por el presunto uso de bienes municipales y entrega de apoyos con fines de afiliación partidista. La autoridad electoral resolvió finalmente declarar “infundada” la queja al no acreditarse administrativamente la responsabilidad directa.
2010–2012. Gestión como alcalde de Tekax marcada por cuestionamientos de la oposición local y señalamientos sobre el manejo de recursos públicos que demandan una revisión a fondo de las Cuentas Públicas de la época
2021. Compite y pierde la alcaldía de Tekax amparado por la bandera del PRI, envuelto en medio de un proceso electoral cruzado por denuncias ante el IEPAC.
2025–2026. Reaparece públicamente como funcionario del gobierno de Morena, primero en la Dirección de Promoción Política y posteriormente al frente de Transporte Foráneo.
La trayectoria de Fernando Romero Ávila deja una pregunta abierta para el electorado de Tekax y de todo Yucatán: ¿se trata de una convicción de servicio o de la simple búsqueda de mantenerse a flote a la sombra del poder en turno.
