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Alarmante Desconfianza
- El Gobierno de Joaquín Díaz Mena, se hunde cada vez más.
- El ranking de gobernadores lo ubican en la posición 27 con una alarmante percepción de confianza del 76.6%, a poco más de un mes de iniciar el proceso electoral.
Redacción/Sol Yucatán
A tan solo un mes del inicio del proceso electoral en Yucatán, el gobernador Joaquín Díaz Mena enfrenta la peor crisis política de su administración.
La principal figura de Morena en el estado llega debilitada a la antesala de la contienda de 2027, con niveles de aprobación y confianza que lo colocan entre los gobernadores peor evaluados del país.
El más reciente ranking nacional de mandatarios estatales, difundido este viernes, exhibe un severo desgaste del primer gobierno morenista en Yucatán.
Los números son contundentes, apenas el 36.4 por ciento de los ciudadanos aprueba la gestión de Joaquín Díaz Mena, mientras que el 63.6 por ciento la desaprueba, ubicándolo en el lugar 27 de los 32 gobernadores del país, una posición que refleja el creciente desencanto ciudadano.

Pero el golpe más duro está en la confianza, solo el 23.4 por ciento de los yucatecos manifiesta confiar en su gobierno, frente a un 76.6 por ciento que asegura desconfiar de la administración estatal, una cifra que representa uno de los peores indicadores para un mandatario en funciones.
Apenas 22 meses después de asumir el poder, el capital político con el que Morena conquistó Yucatán muestra un evidente deterioro.
Este escenario representa un desafío para el partido en el poder justo cuando el 10 de septiembre, según el INE, comenzará formalmente el proceso electoral que concluirá con la jornada electoral el 6 de junio.

La baja aprobación del gobernador podría convertirse en un factor determinante en la definición de candidaturas y en la estrategia política de Morena rumbo a los comicios de 2027.
Mientras la oposición busca capitalizar el desgaste del gobierno estatal, Morena enfrenta el reto de recuperar la confianza ciudadana en tiempo récord.
De lo contrario, el desplome en la percepción pública del mandatario podría convertirse en el principal enemigo electoral del partido que, hace menos de dos años, logró una victoria histórica en Yucatán.
