Connect with us

Portada

Un despacho de 45 mdp que no sirve

Published

on

Es por necesidad política. Y en el caso del Despacho del gobernador Joaquín Díaz Mena, el aumento presupuestal para 2026 parece responder menos a una estrategia de gobierno y más a un reflejo de preocupación: la posibilidad real de perder espacios de poder en la elección que se avecina.

*El despacho del Gobernador no ejecuta obra pública, no opera programas sociales y no tiene contacto directo con la ciudadanía, o sea, no tiene ninguna utilidad para los yucatecos.

*El dinero no está creciendo en áreas que resuelvan problemas, sino en una oficina que administra relaciones, pero no tiene contacto directo con la ciudadanía.

Redacción /Sol Yucatán

Cuando el dinero crece en ciertas oficinas en el gobierno de Yucatán, no es por eficiencia ni por modernización administrativa. Es por necesidad política. Y en el caso del Despacho del gobernador Joaquín Díaz Mena, el aumento presupuestal para 2026 parece responder menos a una estrategia de gobierno y más a un reflejo de preocupación: la posibilidad real de perder espacios de poder en la elección que se avecina.

El dato es contundente. Para el próximo año, el Despacho del Gobernador contará con 45 millones 375 mil 661 pesos. Un salto de más de 11 millones respecto a los 34 millones 351 mil 581 pesos que ejerció en 2025. No es una variación marginal, ni un ajuste por inflación. Es un incremento significativo en una oficina que, en teoría, no ejecuta obra pública, no opera programas sociales y no tiene contacto directo con la ciudadanía.

En contraste, Javier Tonalli Ortiz Medina, jefe del despacho, percibe un ingreso anual de un millón 899 mil 126 pesos. Una cifra alta, sin duda, pero que palidece frente al verdadero músculo financiero que pasa por sus manos. Porque aquí el punto no es cuánto gana el funcionario, sino cuánto dinero público se concentra en una oficina cuyo resultado no es visible para la población.

El despacho no construye carreteras ni inaugura hospitales. No entrega apoyos ni encabeza programas. Su función es otra: controlar la agenda, filtrar decisiones, administrar el acceso al gobernador y, sobre todo, operar políticamente desde dentro. Es un espacio de poder silencioso, pero estratégico.

Y es precisamente ese carácter el que vuelve relevante el incremento presupuestal.

Porque el dinero no está creciendo en áreas que resuelvan problemas, sino en una oficina que administra relaciones. Y cuando eso ocurre, el mensaje es claro: el gobierno no está invirtiendo en mejorar su desempeño, sino en sostener su control.

El aumento de más de 11 millones de pesos en el despacho no fortalece al gobierno hacia afuera. No mejora servicios públicos, no atiende demandas sociales, no transforma la vida de la gente. Es un gasto que se queda dentro, en la lógica del poder, en la necesidad de mantener el control de una estructura que comienza a mostrar fisuras. (Leer el reportaje completo en la próxima edición impresa)

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2023 Diario Por Qué! Manda tu denuncia a: gonzalezcamarajose@gmail.com