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Ganadería en bancarrota
- Con la degradación de EU del estatus sanitario de Yucatán en materia de tuberculosis bovina, se pone en riesgo a 81 mil personas que dependen directa o indirectamente de la ganadería bovina.
- Los ganaderos enfrentarán bloqueos y restricciones para vender y exportar, aumentos en los costos de operación, en papeleo administrativo y pérdida del valor de sus animales.
Por Roger Antonio González Herrera
Una de las regiones más productivas de Yucatán es el oriente; específicamente, entre los municipios de Buctzotz, Sucilá, Panabá y Tizimín se concentra el 56% de la actividad ganadera bovina de toda la entidad. Esos municipios son el motor de la actividad pecuaria, con unas 15 mil unidades de producción que albergan razas bien adaptadas al clima tropical (Brahman, Nelore, Gyr, Guzerat e Indubrasil, así como Brangus, Beefmaster, Simbrah y Suizo Americano).
En estos 4 municipios, alrededor de 81 mil personas dependen directa o indirectamente de la ganadería bovina. De ahí la preocupación por la actual crisis que enfrenta esa actividad ante el anuncio de que, a partir de este 1 de abril de 2026, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) degradó el estatus sanitario de Yucatán en materia de tuberculosis bovina, bajando la clasificación de nivel 3 a nivel 4, como resultado de auditorías realizadas por el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS), que detectaron irregularidades críticas en el control de la movilización de los animales, protocolos mal ejecutados por veterinarios, así como movimientos ilegales de ganado, falta de coordinación institucional y personal insuficiente en áreas de epidemiología.
Como suele suceder, todo lo que toca Morena lo descompone y con la llegada de Joaquín Díaz Mena al Gobierno del Estado, el estatus sanitario no fue la excepción. En consecuencia, los ganaderos (chicos, medianos y grandes) enfrentarán bloqueos y restricciones para vender y exportar, así como aumentos en los costos de operación, en papeleo administrativo y pérdida del valor de sus animales.
Es decir, la ganadería yucateca está ya en bancarrota, por obra y desgracia de “Huacho” Díaz.
