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El gobernador, títere del gobierno paralelo
- Joaquín Díaz Mena, mediante decretos, delegó las operaciones de la política local, nacional e internacional, por lo cual los hermanos Dafne y Víctor López Martínez tienen amplio poder de decisión y negociación a nombre de Yucatán.
- El llamado gobierno paralelo que encabeza Mario Millet Encalada ahora tiene el control de la política y será el encargado de las negociaciones para la atracción de inversiones a Yucatán.
- La propia presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, evidenció la falta de liderazgo del gobernador de Yucatán, al responsabilizarlo de la lucha interna en Morena por las postulaciones
Redacción/Unidad de Investigación Sol Yucatán
El llamado “gobierno paralelo” controlado por el empresario Mario Millet Encalada parece ampliar sus tentáculos dentro de la administración de Joaquín Díaz Mena.
No solo controla la obra pública y los recursos y decisiones de al menos seis dependencias del gobierno, sino que ahora controla la política de la actual administración de la 4T.

En el centro de esta estructura aparecen ahora dos nombres: Dafne López Martínez y Víctor López Martínez, hermanos que ocupan posiciones estratégicas dentro del gobierno estatal y cuyas atribuciones se han ampliado hasta abarcar decisiones que van desde la planeación de proyectos prioritarios hasta la interlocución política y económica en la Ciudad de México y el extranjero.
Los hermanos López Martínez son gente cercana a Millet Encalada y se han convertido en sus operadores dentro del gobierno.

Además, su otro hermano, Héctor, desde la dirección de la unidad de planeación del Consejo de la Judicatura de Yucatán, controla las operaciones de ese poder junto con el magistrado Hernán Vega Burgos, aliado de la red de Mario Millet.
Los propios decretos publicados por el Gobierno de Yucatán muestran una concentración de facultades alrededor de ambos funcionarios, es decir, como si el gobernador Joaquín Díaz Mena delegara sus funciones de gobernador, algo que nunca había ocurrido en la historia de Yucatán.
Los hermanos Dafne y Víctor López Martínez se han adueñado de la política local, nacional e internacional de Yucatán.

Los hermanos López controlan todos los movimientos y decisiones del gobierno morenista que encabeza Joaquín Díaz Mena.
Dafne, desde su posición como coordinador de asesores del gobierno del estado y la dirección de proyectos estratégicos del ejecutivo yucateco, mueve los hilos de la política local de Yucatán.

No hay decisión que no sea consultada o aprobada por el ex priísta, señalado como el operador desde el gobierno de Mario Millet Encalada.
Incluso el gobierno paralelo es quien realiza, junto con la Secretaría de Administración y Finanzas, el paquete fiscal correspondiente al 2027.
En tanto su hermano Víctor, con su figura de representante de Yucatán en la Ciudad de México, controla la política nacional de la entidad.

Víctor tiene atribuciones para negociar a nombre del gobierno estatal con un amplio espectro de actores, entre ellos gobiernos, poderes e instituciones públicas o privadas, ya sean nacionales o extranjeras.
Además, es oficialmente quien fija la estrategia de las relaciones estatales en la capital del país.
La semana pasada se publicó en el Diario Oficial del Estado que Dafne López Martínez será el encargado de la agenda internacional de Yucatán, entre sus tareas se encuentran las giras de negocios, coordinar los encuentros internacionales y negociar con inversionistas extranjeros a nombre de Yucatán.

Es decir, no solo controla las decisiones y estrategias en Yucatán, sino que será el encargado de la política exterior y negociar la llegada de inversión a la entidad, atribuciones que deberían recaer sobre la figura del gobernador y del secretario de Economía, Ermilo Barrera Novelo.
No hay que olvidar que al principio de la administración se cayó una multimillonaria inversión con Fincantieri, porque presuntamente se le intentó cobrar un moche y en cuyas negociaciones estuvo al frente precisamente Dafne.
La idea es mantener el control de las inversiones que llegan a Yucatán y estar en medio de las negociaciones.
No hay que olvidar que Mario Millet es conocido como el rey del moche por otorgar dádivas a funcionarios y alcaldes, pero también por solicitar compensaciones a cambio de obras y ahora posiblemente por inversiones.
Este tipo de decisiones tal vez sea el motivo por el cual la administración ha sido un desastre en sus 23 meses de gestión.
Lo que ha llevado a una crisis y que ha posicionado al gobernador entre los peores del país.
La propia Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, en su reciente visita a la entidad, evidenció la falta de liderazgo de Díaz Mena al frente del gobierno, al culparlo de la lucha interna entre funcionarios y diputados al no meter en cintura a los morenistas en sus aspiraciones por ocupar puestos de elección popular.
