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Ejidatarios reprimidos
- Un despliegue de más de 100 elementos de la SSP tiene cercado a los ejidatarios de Ucú. Por tercera semana consecutiva esperan espera respuesta de las autoridades federales sobre la venta de sus tierras y el pago correspondiente.
Redacción/Sol Yucatán
Un despliegue de más de 100 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán (SSP) mantiene bajo vigilancia a los ejidatarios de Ucú que, por tercera semana consecutiva, permanecen en la parcela 21 a la espera de una respuesta de las autoridades federales sobre la venta de sus tierras y el pago correspondiente.
Con escudos, equipo antimotines, drones y una barricada policial, los uniformados resguardan la zona e impiden el paso de los campesinos, quienes aseguran que solo buscan esclarecer lo ocurrido con el terreno.
La parcela en disputa abarca 194 hectáreas, por lo que no pasa desapercibida su venta, la cual se realizó en el 2016, cuando el ahora alcalde, Gener Pech León, era el comisario ejidal.
Ante la situación, los ejidatarios afectados cuestionan la operación y exigen que se aclare qué ocurrió con las tierras y los recursos relacionados con la transacción.
Por ello y ante la espera de respuestas, los inconformes se mantienen en el lugar, frente a un cerco de policías estatales que busca intimidarlos y limitar sus movimientos.




Una de las barricadas está integrada por alrededor de 50 agentes equipados con escudos y material antimotines, quienes realizan cambios de guardia cada 40 minutos.
La vigilancia no se limita a los elementos, sino que también incluye drones que sobrevuelan el campamento de los campesinos. De acuerdo con los ejidatarios, la presencia policial se extiende prácticamente por toda la parcela 21, donde calculan que hay cerca de 200 uniformados.
En medio de este operativo, este martes 13 de octubre comenzaron los trabajos del Tren Maya de Carga dentro del terreno en disputa, por lo que, bajo la presencia de los agentes estatales, los trabajadores iniciaron la descarga de durmientes para continuar con la obra, mientras los ejidatarios permanecen relegados a los costados de la vía.
¿Y el gobernador?
Quien no ha llegado a la zona a entablar diálogo con los ejidatarios afectados es el Gobernador del Estado, Joaquín Díaz Mena, quien, de acuerdo con información proporcionada por trabajadores del Gobierno del Estado, tenía previsto acudir para supervisar los avances del Tren Maya de Carga, sin embargo, ante la manifestación, evitó llegar.
El gobernador no llegó, pese a que los ejidatarios llevan meses solicitando un diálogo con él, en su lugar, durante la mañana de este 13 de octubre, Díaz Mena asistió a un evento en el municipio de Conkal.
“El gobernador tiene miedo de pararse aquí, ni siquiera ha venido a Ucú desde que ganó, solo vino en campaña a pedir votos”, declaró don Mario, uno de los ejidatarios afectados.
Los inconformes consideran que el gobernador ha evitado presentarse en la comunidad para no enfrentar directamente sus reclamos. También cuestionan el despliegue de la policía estatal y sostienen que su presencia facilita la continuidad de las obras, aun cuando sigue sin resolverse la controversia por las tierras.
Para los ejidatarios, el operativo también podría responder a un intento del Gobierno Estatal por mostrar respaldo a los proyectos federales y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, pues los afectados señalan que, mientras a ellos les restringen el acceso, los trabajos del Tren Maya de Carga continúan.
Por si fuera poco, otro de los puntos que genera inconformidad es la participación de la Policía Estatal en una obra de carácter federal, pues los ejidatarios cuestionan que la presencia de los uniformados solo saca a la luz la contradictoria que existe en la actual administración, pues los elementos no tendrían jurisdicción en algo federal.
José María Bacab, ejidatario de la comunidad, recordó que en una ocasión sufrió un accidente de tránsito en una carretera federal y que agentes estatales le dijeron que no podían intervenir porque se encontraban fuera de su jurisdicción.
“Si no es su territorio de ellos, que se vayan. Aquí ellos (los policías) son los que están invadiendo territorio federal”.
Por su parte, el comisario ejidal, Felipe Quintal, intentó dialogar con el comandante responsable del operativo, pero el mando se negó a conversar y se retiró del lugar.
Ante los señalamientos que han salido contra los ejidatarios, de que su protesta responde únicamente a una exigencia económica, los ejidatarios sostienen que su principal demanda es esclarecer qué ocurrió realmente con la parcela 21 y que solo buscan conocer la situación de todo lo relacionado con su venta.
Felipe Quintal, comisario ejidal, afirmó que algunos comentarios sobre supuestas audiencias y pagos ya realizados estarían generando divisiones entre los inconformes y que solo han buscado debilitar la unidad del grupo que permanece en el terreno.
“Lo que la policía quiere es que nos peleemos entre nosotros, por eso están diciendo todo eso”, declaró Felipe Quintal.
Será hasta el próximo 3 y 4 de diciembre cuando los campesinos acudan a audiencias ante la Procuraduría Agraria, relacionadas con la parcela 21, no obstante, los trabajos del Tren Maya de Carga continúan, por lo que los campesinos lo consideran como un intento de despojo.
Actualmente, más de 40 ejidatarios permanecen en la zona para defender lo que consideran sus derechos sobre las tierras y los inconformes temen que el conflicto escale y que puedan ser detenidos o agredidos durante el operativo de la SSP.
