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Desastre administrativo
- El próximo jueves se cumplen dos años del actual gobierno de Renacimiento Maya. Llega en medio de una crisis de credibilidad, confianza y con creciente descontento ciudadano por las políticas de la actual administración, que no tiene una directriz establecida.
- La inversión extranjera directa cayó entre 2024 y 2025, el turismo enfrenta incertidumbre, asimismo el conflicto con burócratas, protestas de trabajadores, reclamos ciudadanos, una caída en las mediciones de aprobación y confianza alimentan la preocupación por un desgaste prematuro de la administración.
- El actual gobierno ha manejado un presupuesto estimado en 143 mil millones de pesos, aunque esa cantidad de dinero no se ve reflejada en obras de gran envergadura que tengan un impacto positivo en la ciudadanía, lo que alienta los fantasmas de la corrupción.
Redacción/Unidad de Investigación Sol Yucatán
El próximo jueves 1 de octubre, Joaquín Díaz Mena, cumplirá dos años al frente del Gobierno de Yucatán, lo que significa que ha gobernado durante 730 días o lo que es lo mismo 17 mil 520 horas, que representa el 33.3% del total del sexenio.

El llamado “Gobierno del Renacimiento Maya” llega a esta conmemoración en medio de cuestionamientos por la seguridad, menor captación de inversión extranjera, retrocesos en indicadores turísticos, conflictos laborales y sociales y, sobre todo, una percepción de desgaste político.
La fotografía del segundo año de gobierno, si bien muestra obras, como la ampliación del Puerto de Altura de Progreso, la construcción del Tren Maya de Carga y la apertura del nuevo Hospital O’Horán, han sido obras que no fueron diseñadas por el actual gobierno, sino que fueron heredadas.

La seguridad se mantiene como uno de los principales puntos de contraste.
Los registros oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, indican que la entidad mantiene una de las tasas más bajas del país en homicidio doloso.
Pero existe un creciente incremento en otros rubros como delitos patrimoniales, narcomenudeo, extorsión, violencia y la percepción de que la delincuencia organizada intenta utilizar a Yucatán como territorio de tránsito, inversión y operación.

Las mismas cifras indican que la incidencia delictiva crece a pasos agigantados al corte del mes de agosto hay un incremento del 50% con respecto al mismo periodo del 2025 y lo más preocupante es que el 2025 cerró con un incremento del 24% de incidencia delictiva con respecto al 2024.
Por lo cual, de conservarse la tendencia al cierre del 2026, estaríamos hablando de un incremento técnico de al menos 70% en la presente administración.
La propia DEA en su informe indicó sobre las actividades de los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, que ubican a la entidad como una zona de gran interés para el trasiego de drogas, pero también como paraíso financiero para el blanqueo de capitales a través de negocios inmobiliarios, turísticos y de entretenimiento.

El otro foco rojo es la inversión extranjera, el indicador económico más contundente es la Inversión Extranjera Directa. Yucatán recibió 148 millones de dólares de IED durante 2024, mientras que en 2025 la cifra descendió a 108.1 millones de dólares. La reducción fue de aproximadamente 27%.
Turismo, otra de las víctimas de la falta de una directriz bien trazada, que parece no existir, al menos en los primeros 48 meses de gobierno.
Yucatán tiene Chichén Itzá, cenotes, playas, gastronomía, patrimonio cultural, Pueblos Mágicos y una conectividad aérea creciente.

En 2025 la ocupación hotelera estatal cerró alrededor de 55%, cinco puntos porcentuales por debajo de 2024, según datos reportados por el sector hotelero.
Y en julio de 2026 el indicador volvió a mostrar presión: la ocupación hotelera estatal fue de 46.7%, frente a 55% en julio de 2025, una reducción de 8.3 puntos porcentuales, es decir, en la presente administración el sector turismo ha caído en un 13.3%.
En Mérida pasó de 59.9% a 49.2%, una caída de 10.7 puntos. Los turistas con pernocta en el estado disminuyeron 1.3% interanual y los visitantes internacionales 9.9%.
Otro frente es el prematuro desgaste social, marcado por la histórica confrontación con el sindicato de burócratas, agrupación que siempre se había mantenido cercano a la administración, independientemente del color del partido.
Las protestas de trabajadores, particularmente en áreas sensibles como salud y educación, adquieren una dimensión especial porque se trata de dos de los principales servicios públicos del Estado.
A ello se suman manifestaciones ciudadanas y reclamos en giras oficiales que han colocado al gobierno frente a una realidad distinta a la narrativa institucional.

Quizá el elemento que más preocupa dentro de la administración es el desgaste de apenas dos años.
La encuesta de Massive Caller correspondiente a agosto de 2026 ubicó a Joaquín Díaz Mena con 39.1% de aprobación y 26.4% de confianza, de acuerdo con reportes que reproducen los resultados del ejercicio. Eso lo colocó en las posiciones 27 y 25, respectivamente, en el ranking de gobernadores del país.
Después de dos años, continúan culpando sistemáticamente a la administración anterior por problemas heredados como del transporte público, la seguridad, la procuración de justicia, los servicios de salud, la infraestructura y la economía, pero la realidad es que han sido incapaces de resolver las problemáticas que en gran parte han causado este desgaste.
Ciudad Ucú y el Plan de Renacimiento Metropolitano, no son más que proyectos ideados en el Gobierno de Ivonne Ortega, mencionada como asesora principal del actual gobierno que se nutrió de gente cercana de la ex gobernadora y que han contribuido en gran medida al fracaso en los primeros dos años de gobierno.
Lo que genera sospechas es que el actual gobierno ha manejado un presupuesto estimado en 143 mil millones de pesos, sin contar los préstamos, aunque esa cantidad de dinero no se ve reflejado en obras de gran envergadura que tengan un impacto positivo en la ciudadanía, lo que alienta los fantasmas de la corrupción, del cual ha sido señalado el propio gobernador, parte de sus colaboradores y el llamado gobierno paralelo a la administración pública que encabeza su operador financiero Mario Millet Encalada y su coordinador de asesores y proyectos estrategicos Dafne López Martínez.
A partir del viernes, comienza el tercer año de un gobierno debilitado y que al parecer navega sin capitán, sin rumbo y, de no recomponer el camino, se enfila a hacer historia, como de los peores en la historia reciente de Yucatán.
