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Un convoy de 15 mdp
Vehículos de lujo para el gobernador
- Joaquín Díaz Mena y su esposa Wendy Méndez Naal gastan millones de pesos en vehículos de lujo, choferes, seguridad y personal de apoyo para movilizarse.
Redacción/Sol Yucatán
En Yucatán, la austeridad y la congruencia del gobierno son dos cosas que no existen; mientras miles de yucatecos sufren un verdadero calvario con el transporte público, el gobernador Joaquín Díaz Mena y su esposa Wendy Méndez Naal gastan millones de pesos en vehículos oficiales de alta gama.
La información proporcionada a Sol Yucatán describe un esquema de traslado en el que el mandatario utilizaría una Cadillac Escalade ESV blindada, acompañada por varias camionetas de seguridad.



El dato adquiere otra dimensión cuando se observa el valor comercial de los vehículos involucrados.
La página oficial de Cadillac establece para la Escalade 2026 un precio inicial de 2 millones 729 mil 500 pesos, mientras que en el mercado existen unidades Escalade ESV blindadas anunciadas alrededor de los 3.9 millones de pesos, dependiendo del nivel de protección y equipamiento.
En el caso de la GMC Yukon Denali, GMC México reporta un precio inicial de 2 millones 194 mil 500 pesos para el modelo 2026. El blindaje constituye un costo adicional y puede elevar considerablemente el valor final de la unidad.
De acuerdo con el escenario planteado a Sol Yucatán, el gobernador se desplazaría acompañado por entre cuatro y cinco camionetas.

El gobernador, que dice que no puede subsidiar camiones para el pueblo, nos pide a los yucatecos que le subsidiemos sus lujos. Viaja en Cadillac Escalade ESV 6.2 Premium blindada de 3 a 5 millones de pesos, de 5.38 metros de largo, con pantalla de 55 pulgadas y 36 bocinas.
Y “el miedo no anda en burro”. No va solo. Va en convoy de 4 a 5 camionetas —GMC Yukon Denali de 2.2 millones y Suburban High Country blindada de 3.5 millones— con un valor de más de 8 millones solo en lámina. Cada una rinde 6.5 km/l en ciudad con blindaje. Son 153 litros por camioneta a la semana, 765 litros por convoy, 21,584 pesos semanales de gasolina Premium a 28.20 el litro, 86 mil al mes, más de 1.1 millones al año. Con dinero del pueblo.
Más el sueldo de sus guaruras, de sus maquillistas y asistentes. Más el convoy de su esposa.
¿Todo es muy austero?
¿Una Escalade de 5 millones es mucho más urgente que un Va y Ven para Conkal?
¿El pueblo puede esperar una hora bajo el sol y la “austeridad republicana” de Huacho y Wendy no pueden esperar en el tráfico?
Al final, alguien tiene que sacrificarse, pero ¿por qué mejor que el usuario del Va y Ven?
En resumen, Huacho no subsidia el transporte público, pero sí subsidiamos sus lujos.
Mientras el pueblo sufre para trasladarse, el gobernador viaja de lujo en camionetas blindadas con gasolina solidaria y guaruras que, en realidad, nosotros pagamos con nuestros impuestos.
¿Dónde quedó aquello de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre?
Y todavía faltarían seguros, mantenimiento, depreciación, blindaje, salarios del personal de seguridad, choferes y demás costos asociados.
El contraste aparece cuando se observa al ciudadano que depende del Va y Ven.
El propio Gobierno del Estado informó en junio de 2026 que el servicio estaba garantizado y que la administración estatal estaba trabajando en el modelo financiero para mantener su operación.
La realidad es que fue un engaño, debido a que, por falta de pago, hay menos autobuses, lo que ocasiona que todos los días los usuarios del transporte público tengan que vivir un calvario con largas esperas de hasta una hora, bajo las inclemencias del tiempo, mientras que el gobernador y su esposa gastan millones de pesos en vehículos, seguridad y asistentes personales.
