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Notario roba 120 hectáreas

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Luis Silveira Cuevas falsifica la firma del propietario Carlos Valdez y pasó a nombre de Armando de Jesús Escoffie Bermúdez, quien adquirió el terreno en Tixkokob en tan solo 150 mil pesos.

En una valuación realizada en el 2024, se determinó el valor real del predio en el año 2018, superando la cifra de 7 millones de pesos.

A pesar de todas las pruebas presentadas, la Fiscalía General del Estado no ha querido llamar a declarar al notario público.

Redacción/Sol Yucatán

El nombre del notario público Luis Silveira Cuevas aparece de nueva cuenta en una denuncia, ahora por el despojo de un terreno de 120 hectáreas en Tixkokob, mediante documentos apócrifos, firmas falsificadas y una operación de compraventa por apenas 150 mil pesos.

Carlos Valdez era propietario de una finca rústica ubicada en montes de Tixkokob, la cual compró en el año 2001 a la “Sociedad Porcícola de Tixkokob” por un valor de 145 mil pesos. Durante años no tuvo problema alguno con su propiedad, debido a que esta contaba con todos los documentos legales que acreditaban la posesión.

Sin embargo, los problemas comenzaron en el año 2018, cuando, por medio de documentos apócrifos, la Notaría Pública No. 8, encabezada por el notario Luis Silveira Cuevas, realizó movimientos para despojar a Carlos Valdez de su patrimonio.

Documento de compraventa de Armando de Jesús Escoffie Bermúdez del año 2018.
Ese año, se otorgó un poder de dominio a nombre de Jesús Vera Ceballos y Carlos Guillermo Cano Ruíz, presuntamente firmado por Carlos Valdez. Sin embargo, las firmas del afectado fueron falsificadas y todo el proceso se llevó a cabo sin que él estuviese enterado.

A partir de ese momento, el terreno pasó por un proceso de compraventa y, en ese mismo año, quedó a nombre de Armando de Jesús Escoffie Bermúdez, quien adquirió las 120 hectáreas en tan solo 150 mil pesos.

La cifra resulta particularmente llamativa, pues para ese momento habían transcurrido 17 años desde que Carlos Valdez había comprado la propiedad, en el año 2001, por 145 mil pesos. Es decir, en 17 años, el valor de la operación apenas habría aumentado 5 mil pesos.

De acuerdo con los datos recabados, para hacer una valuación de un terreno de 120 hectáreas, cada metro cuadrado debió costar 12 centavos de peso, aunque suene absurdo. Esta fue la valuación que hizo en el 2018 el valuador Hernán Caro Medina, por lo que logró que Escoffie Bermúdez pudiera adquirir la propiedad.

Cabe aclarar que él, como comprador, no está absuelto de estar implicado en el despojo del terreno.

Datos recabados señalan que Escoffie Bermúdez debería ser investigado por su participación, debido a que no cumple con los requisitos de compra de buena fe, que sería lo equivalente a saber que el terreno que estaba adquiriendo no valía 150 mil pesos, sino más dinero.

Mapa original del terreno de 120 hectáreas.
En una valuación realizada en el 2024, se determinó cuál habría sido el valor real del predio en el año 2018, superando la cifra de 7 millones de pesos, lo que da una cantidad estimada de 5.83 pesos por metro cuadrado.

Actualmente, el terreno despojado fue dividido en ocho fracciones. Dentro de una de ellas se está lotificando el desarrollo inmobiliario “Tatich”. Dicho terreno ha sido dividido en 298 partes.

Llama la atención que dicho desarrollo quedó cerca de las vías del Tren Maya, por lo que queda una pregunta sobre la mesa: cuando se hizo el movimiento fraudulento en el 2018, ¿Silveira Cuevas ya tenía conocimiento de que por ahí pasaría dicho proyecto federal o simplemente fue un “despojo con suerte”?

Valuación de 12 centavos por metro cuadrado realizado por Hernán Caro Medina en el 2018.
Por cada espacio en el que se fraccionaron las 120 hectáreas, hay un propietario relacionado con Silveira Cuevas, por lo que ahora el terreno tiene conflictos, en los cuales ya no permiten entrar al dueño original, Carlos Valdez, quien perdió su patrimonio familiar.

El modo de operar del notario público Luis Silveira Cuevas es el mismo: primero localiza un predio o terreno de su interés, posteriormente, realiza un poder de dominio con firmas y datos falsificados.

En el caso de estas 120 hectáreas, el apoderado fue Carlos Guillermo Cano Ruíz, de oficio herrero y quien, de igual forma, fue persuadido por gente de Silveira Cuevas para que firmara documentos a cambio de 30 mil pesos.

Lo que Cano Ruiz no sabía y que posteriormente aceptó fue que se trataría de un despojo de tal magnitud y que no tendría un beneficio económico por hacer ese “favor”.

Poder de dominio falsificado en el 2018 por la Notaria Pública No. 8.
Cano Ruíz fue contactado por un policía de apellido Golib, quien sería amigo de él y en quien confiaba. Fue esta amistad la que derivó en que accediera a ganar un dinero extra por hacerle un favor.

Por ello, fue citado a una oficina donde firmó decenas de documentos a su nombre, para que después le dieran su recompensa, cosa que no sucedió y por lo cual decidió romper el silencio.

La buena voluntad de Carlos Cano no bastó para que el terreno en cuestión regresara a Carlos Valdez, quien es el dueño original del terreno y a quien se lo quitaron.

Finalmente, el despojo del predio se concretó una vez que un camión con decenas de trabajadores arribó a la zona y sacaron a los veladores del terreno, quienes eran conocidos de Carlos Valdez.
Durante años, han recabado pruebas de que él nunca hizo esa negociación. Incluso existen 5 estudios grafológicos que demostraron que las firmas de Carlos Valdez no coincidían con las revisadas en los documentos que emitió la Notaría Pública No. 8.

Finalmente, el despojo del predio se concretó una vez que un camión con decenas de trabajadores arribó a la zona y sacaron a los veladores del terreno, quienes eran conocidos de Carlos Valdez.

Ahí comenzaron a construir y a limpiar parte de las 120 hectáreas.

Luego, a quien fue el propietario desde el 2001, debido a que ahora ya no puede ni acercarse a su propiedad, comenzaron los conflictos con los trabajadores.

Actualmente, el terreno despojado fue dividido en ocho fracciones. Dentro de una de ellas se está lotificando el desarrollo inmobiliario “Tatich”. Dicho terreno ha sido dividido en 298 partes.
Desarrollo inmobiliario “Tatich”.
Lo que sorprende a Carlos Valdez y a su equipo legal es que, a pesar de todas las pruebas presentadas, la Fiscalía General del Estado (FGE) no quiere llamar a declarar al notario público Luis Silveira Cuevas.

El notario, quien en la actualidad sigue vivo y, además, aún está activo, es señalado por realizar este tipo de despojos a decenas de personas en todo el estado, pues este caso no es el único.

Incluso existen 5 estudios grafológicos que demostraron que las firmas de Carlos Valdez no coincidían con las revisadas en los documentos que emitió la Notaría Pública No. 8.
Esto, debido a que poco a poco han salido más casos a la luz que tienen la misma forma de operar, pero que lo único que varía es el predio en cuestión.

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