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Mercado negro de medicinas
- En Yucatán crece el negocio de la venta de medicamentos de dudosa procedencia, que significan un potencial riesgo para la salud.
Redacción/Sol Yucatán
En Yucatán, crece a pasos agigantados un peligroso mercado de la venta de medicamentos.
Las medicinas se ofertan sin control y sin el manejo necesario en los diferentes tianguis que operan en Mérida.
Se ofrecen desde medicamentos para el dolor hasta controlados, lo cual puede ser de alto riesgo para la salud, sin dejar de lado los llamados medicamentos milagrosos y productos de belleza.
Sus precios pueden llegar a ser hasta un 60 por ciento más baratos que en farmacias, pero significan un serio peligro para la salud, como asegura Cofepris de Yucatán, consultado por Sol Yucatán.
El equipo de investigación de Sol Yucatán realizó un recorrido en el mercado de San Roque, el tianguis más grande de Yucatán y donde cada domingo acuden más de mil 200 tianguistas y se registra la visita de más de 6 mil personas.
Donde, de acuerdo con los organizadores, se estima que cada edición deja una derrama económica de cerca de 2 millones de pesos.
Existen seis puestos donde se ofrecen medicamentos, expuestos al sol, polvo y en algunos de los casos se pudo detectar que había medicamentos caducados.
Es decir, no existe un manejo adecuado de los medicamentos y de acuerdo con las propias indicaciones de las etiquetas estas deben de estar en lugar fresco, lo que puede representar un peligro, ya que pierden su efecto y hasta podrían convertirse en tóxicos.
Hay desde paracetamol, jarabes para la tos, pastillas para la gastritis, analgésicos, antidepresivos y hasta antibióticos, cuya venta requiere receta médica.

Aunque también, aseguran que se pueden conseguir otro tipo de medicamentos más costosos y especializados como para el tratamiento de enfermedades crónico degenerativas.
Las autoridades de salud advierten que este tipo de medicamentos es altamente peligroso, ya que pueden estar caducados, perder su efecto o bien pueden ser medicamentos falsificados.
Lo que es una realidad es que existe un mercado de consumidores para estos productos, que en muchos casos influye la economía y cuyos lugares son frecuentados en su mayoría por gente de escasos recursos.
Lo grave del asunto es que no solo se vende en el tianguis de San Roque, sino que también se comercializan estos y otros productos riesgosos en los diferentes tianguis de Mérida y en redes sociales, lo que significa un negocio redituable.
