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Mega desarrollo de magistrado
• El desarrollo “IZANA–MONTEBLANC” contempla la lotificación y urbanización de más de 2.6 millones de metros cuadrados, equivalentes a aproximadamente 260 hectáreas, con una inversión estimada extraoficialmente en al menos 3 mil millones de pesos.
Redacción/Sol Yucatán
La empresa ODI Products S.A. de C.V., originalmente vinculada corporativamente al hoy magistrado estatal Mario Israel Correa Ríos, impulsa uno de los proyectos inmobiliarios de mayor escala recientemente ingresados a evaluación ambiental en Yucatán: el desarrollo “IZANA–MONTEBLANC”, en el municipio de Hunucmá.
De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada ante SEMARNAT, el proyecto contempla la lotificación y urbanización de más de 2.6 millones de metros cuadrados, equivalentes a aproximadamente 260 hectáreas, con una inversión estimada extraoficialmente en al menos 3 mil millones de pesos.
La historia del megaproyecto inmobiliario IZANA–MONTEBLANC no comienza en Hunucmá ni en la Manifestación de Impacto Ambiental presentada en 2026 ante SEMARNAT. Comienza varios años antes, dentro de una pequeña sociedad mercantil constituida en Mérida bajo un esquema aparentemente ordinario, pero que con el tiempo terminaría conectando a empresarios inmobiliarios, operadores corporativos, constructores, acumuladores de tierra y a un personaje que después alcanzaría uno de los cargos más delicados del Poder Judicial yucateco: el magistrado estatal Mario Israel Correa Ríos.



ODI Products S.A. de C.V. fue creada el 23 de junio de 2015 en Mérida, Yucatán. El acta constitutiva revela que la empresa nació prácticamente bajo el control de dos personas: el ciudadano panameño Abdiel Arturo Juárez Cerezo, propietario del 98% de las acciones, y Mario Israel Correa Ríos, quien poseía el 2% restante. Sin embargo, el porcentaje accionario no reflejaba necesariamente el peso operativo de Correa Ríos dentro de la estructura.
El documento muestra que recibió facultades amplísimas para representar a la sociedad: actos de dominio, apertura y cancelación de cuentas bancarias, contratación con entidades públicas, representación ante autoridades, suscripción de títulos de crédito, manejo fiscal y administración general de bienes.
La empresa fue creada con un objeto social extremadamente amplio, pero con un fuerte componente inmobiliario: urbanización, construcción de fraccionamientos, condominios, obras de ingeniería civil y participación en licitaciones públicas. En ese momento, Mario Israel Correa Ríos aún no era magistrado, pero años después sería nombrado integrante del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Yucatán, identificado públicamente como cercano al grupo político del exgobernador Mauricio Vila Dosal.
Con el paso de los años, la empresa sufriría una transformación profunda. Una asamblea protocolizada posteriormente muestra que Mario Israel Correa Ríos desapareció del reparto accionario visible, mientras el control de ODI Products pasó a manos de nuevos socios encabezados por Antonino Cascio González y José Manuel Ríos Rendón.
Sin embargo, entre los documentos disponibles no aparece ninguna cesión explícita de acciones del magistrado, tampoco una renuncia formal como accionista ni un instrumento público donde se revoquen expresamente los poderes que originalmente recibió. Lo único visible es que dejó de figurar en la estructura societaria justo cuando comenzó a consolidarse su carrera judicial y cuando ODI Products empezó a perfilarse como vehículo de un megaproyecto inmobiliario.
La nueva integración accionaria no pasó desapercibida. El principal accionista pasó a ser Antonino Cascio González, con 36.72% de participación, seguido por José Manuel Ríos Rendón, con 32.12%. También ingresaron Ramiro Paredes Cervera, Juan Rafael Molina Rodríguez y la empresa “Construyendo Ideas S.A. de C.V.”. A partir de ese momento, ODI Products dejó de parecer una empresa genérica para convertirse claramente en una estructura inmobiliaria.
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