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Magistrada habría amenazado al personal
Para impedir que se filtrara su viaje
- A los casos ya conocidos de Alberto Salum Ventre y Alán Hernández Conde, ahora se suman Mario Castro, quien viajó a Kansas City. Mauricio Tappan, se encuentra en Houston, y la magistrada Mariana García Brito viajó a Miami para incorporarse también a la fiesta mundialista
- Mientras el Poder Judicial de Yucatán enfrenta rezagos, denuncias de terrorismo laboral, edificios en malas condiciones y trabajadores con jornadas extenuantes, magistrados adelantan vacaciones para viajar a Estados Unidos y disfrutar los partidos.
Redacción/Sol Yucatán
La crisis que atraviesa el Poder Judicial de Yucatán parece no preocupar a algunos de sus magistrados. Mientras miles de expedientes continúan acumulándose, trabajadores denuncian hostigamiento, bajos salarios y falta de personal, varios integrantes del Tribunal Superior de Justicia optaron por adelantar sus vacaciones para viajar a Estados Unidos y asistir a partidos del Mundial.
A los casos ya conocidos de Alberto Salum Ventre y Alán Hernández Conde, ahora se suman Mario Castro, quien viajó a Kansas City; Mauricio Tappan, quien se encuentra en Houston; y la magistrada Mariana García Brito, quien viajó este lunes a Miami para incorporarse también a la fiesta mundialista.
Las ausencias ocurren en momentos en que el Poder Judicial enfrenta una de las etapas más complicadas de los últimos años, con fuertes cuestionamientos sobre su desempeño institucional y el trato que reciben tanto trabajadores como ciudadanos.
Desde la semana pasada trascendió que varios magistrados solicitaron adelantar sus vacaciones para poder asistir a encuentros mundialistas, dejando sus responsabilidades en manos del personal de sus respectivas ponencias.
Alberto Salum Ventre y Alán Hernández Conde modificaron sus periodos vacacionales para acudir a diversos partidos, algunos en territorio estadounidense.
Incluso, fuentes internas señalaron que sesiones del propio Tribunal Superior de Justicia fueron reprogramadas para no interferir con los viajes de algunos magistrados.
Ahora, nuevas versiones al interior del Poder Judicial indican que la lista de viajeros aumentó.
Uno de los casos que más inconformidad ha generado entre trabajadores corresponde a la magistrada Mariana García Brito.
De acuerdo con testimonios obtenidos por Sol Yucatán, antes de emprender su viaje habría advertido al personal de su ponencia y de la sala que cualquier persona que revelara públicamente su salida al Mundial sería despedida.
Las presiones no terminarían ahí.
Trabajadores también aseguran que existe una instrucción permanente para que el personal dé «me gusta», comparta y comente todas las publicaciones que realiza la magistrada en redes sociales, como una forma de fortalecer artificialmente su imagen pública.
Las versiones han generado molestia entre empleados que consideran que estas prácticas representan un abuso de autoridad y un ambiente laboral intimidatorio.
PJ se cae a pedazos
Los viajes contrastan con la situación que vive diariamente el personal judicial.
En días recientes, trabajadores denunciaron la existencia de violencia laboral, hostigamiento, favoritismo y contratación de allegados por parte de algunos nuevos magistrados.
Según los testimonios, las evaluaciones de desempeño son utilizadas para justificar cambios de personal y abrir espacios a personas cercanas a integrantes de la nueva administración.
Asimismo, denunciaron que las plazas de base ya no se asignan conforme a la antigüedad, sino privilegiando relaciones personales.
Mientras los magistrados disfrutan encuentros mundialistas, cientos de trabajadores permanecen laborando jornadas que inician alrededor de las ocho de la mañana y, en muchos casos, concluyen hasta las diez de la noche o incluso durante la madrugada.
Existen profesionistas que perciben salarios cercanos a los ocho mil pesos mensuales, pese a las largas jornadas y a la elevada carga de trabajo.
La falta de personal ha provocado renuncias constantes, principalmente en el área penal, incrementando todavía más el rezago judicial.
Las propias instalaciones reflejan la crisis institucional.
El Centro de Justicia Oral de Mérida ha registrado filtraciones de agua durante las lluvias y hasta el colapso de su puerta principal.
Los nuevos juzgados familiares ubicados frente al Centenario también operan prácticamente al límite de su capacidad, según trabajadores.
A ello se suman constantes denuncias por falta de mantenimiento e insuficiencia de recursos materiales.
Las críticas hacia algunos magistrados también alcanzan sus resoluciones.
Recientemente, Hernán Vega Burgos, junto con Mariana García Brito y Alberto Castro Alcocer, confirmó la libertad de Víctor «N», acusado de provocar el accidente donde murieron Ángel, Fabiola y el bebé que esperaba la pareja.
Familiares de las víctimas sostienen que el Poder Judicial ha protegido al acusado debido a sus presuntos vínculos políticos y económicos.
El caso incrementó aún más el descontento ciudadano hacia el máximo tribunal del estado.
Justicia en pausa
Mientras los expedientes siguen acumulándose, las audiencias continúan retrasándose y trabajadores denuncian condiciones laborales cada vez más complicadas, los magistrados continúan haciendo maletas para disfrutar el Mundial.
Para cientos de empleados resulta imposible obtener permisos especiales, adelantar vacaciones o ausentarse durante varios días.
Sin embargo, para quienes ocupan los cargos más altos del Poder Judicial, el calendario parece tener excepciones.
El contraste vuelve a colocar bajo cuestionamiento el uso de privilegios dentro de una institución cuya principal obligación debería ser garantizar una justicia pronta, imparcial y eficiente para todos los yucatecos.
