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La ilusión se convirtió en un martirio para una familia de Umán

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*En diciembre de 2021 se firmó un contrato con el ingeniero Gaspar P.C. para la construcción de su casa con un presupuesto de 750 mil pesos, sin embargo, en ese mismo contrato el contratista, agregó un “catálogo de precios” por un millón 300 mil pesos que también les pidió firmar

* En enero de 2022 comenzó la construcción y aunque en un principio todo parecía marchar bien, pues se trabajaba apegados a un calendario y presupuesto, con el pasar de los meses el dinero para la construcción se fue acabando, no así la obra.

Por: Carmen Elizabeth Torres González

Lo que comenzó como la ilusión de concretar un espacio propio para vivir, se convirtió en un martirio para una familia de San Lorenzo, en el municipio de Umán, ya que fueron víctimas de un supuesto ingeniero que les prometió finalizar su vivienda, pero que meses después no concluyó y dejó en obra negra, sin que hasta la fecha responda por su incumplimiento.

Gaspar P.C., quien ofrece sus servicio de construcción, remodelación, impermeabilización y servicios integrales a través de una página en Facebook: Cores Servicios Integrales, fue contactado por la familia Ancona por recomendación de un familiar.

En diciembre de 2021 se firmó un contrato para la construcción de su casa que debía quedar lista el 1º de julio de 2022, con un presupuesto de 750 mil pesos, sin embargo, en ese mismo contrato Gaspar P.C., agregó un “catálogo de precios” por un millón 300 mil pesos que también les pidió firmar.

“Nosotros en ese momento le dijimos que, por qué nos estaba haciendo firmar un catálogo de un millón 300 si él sabía que nosotros no teníamos ese dinero, pero él dijo que así es como se maneja, que ese catálogo esta a precio alzado, pero nosotros nos avalamos con el contrato de 750 mil pesos y que él se iba a ajustar a ese presupuesto”, indicó Jeany Abril, la afectada.

En enero de 2022 comenzó la construcción y aunque en un principio todo parecía marchar bien, pues se trabajaba apegados a un calendario y presupuesto, con el pasar de los meses el dinero para la construcción se fue acabando, no así la obra.

“En un principio pedía el dinero conforme al calendario, pero cuando iba a comenzar a levantar muros y techar, según él, para comprar material barato nos pedía adelantos, nos firmaba recibos y su excusa era que iba a comprar material a buen precio o que le den buen precio por volumen, nosotros accedimos y confiamos en él y le dábamos el dinero por adelantado”.
Para el mes de marzo, Gaspar P.C., prácticamente abandonó la obra, no se realizan labores durante todo el mes con el pretexto de que los albañiles no se presentaban a trabajar, que el material no estaba listo, etc.

El techado de la casa concluyó luego de tres meses y en junio, Gaspar informa a la familia que se acabó el presupuesto y ante el asombro de éstos, él muestra el catalogo de precios que les hizo firmar y se escuda de ese documento para pedir más dinero o dejar así la vivienda, que no era habitable.
“Cuando le alegamos que él nos dijo se ajustaría a los 750 mil pesos para terminar la casa, él dice: ustedes firmaron”.

Pero la familia ya no contaba con más presupuesto y ante la duda de lo invertido y los avances en la construcción pidieron asesoría de un ingeniero civil quien les confirmó que los 750 mil pesos no se reflejaban en el avance de la vivienda, así mismo, solicitaron asesoría de abogados quienes les recomiendan llegar a un acuerdo.

“Los abogados nos recomendaron que llegáramos a un acuerdo, que esperáramos a que llegara el primero de julio para hablar con él y decirle que nos estaba incumpliendo pues en el contrato dice que el primero de julio tu me entregas la obra y no me la has entregado y así llegar a un arreglo”.
Al cumplirse la fecha de entrega final, los afectados buscan a Gaspar P.C., quien tras dialogar ofrece revisar los presupuestos y días después entrega una lista de pagos en la que indica destinó 390 mil pesos al pago de albañiles, cuando en la obra únicamente trabajaron dos albañiles y cuatro sólo cuando se techó.
El dinero que se manejó durante la construcción fue siempre en efectivo, es decir, no se manejaron facturas y durante marzo, que Gaspar dejó abandonados los trabajos en San Lorenzo, comenzó otros proyectos, por lo que los afectados suponen que el dinero que le entregaron fue usado en esos otros proyectos, cosa que él no negó.
Finalmente, el sujeto accedió a terminar los acabados de la casa y durante los siguientes meses mandaba esporádicamente a un albañil que hizo sólo algunos acabados, pero mal hechos.
“Nunca me dijo que no me iba a pagar, siempre me decía que se iba a terminar. En octubre lo retiro y quedamos en un acuerdo que me iba a devolver en efectivo el valor de los gastos que él iba a asumir, me quería dar 30 mil pesos, no se los acepté y quedamos en que me iba dar 70”, pero hasta la fecha Gaspar no ha entregado un peso a la familia.
La familia se ha hecho a la idea de que ese dinero no va regresar a sus manos, pero ante la situación que vivieron buscan poner en alerta a otras familias sobre tener cuidado a la hora de confiar el dinero para su patrimonio, pues tras investigar un poco sobre el presunto ingeniero han salido otros afectados e incluso se enteraron de que el hombre no cuenta con cédula profesional que lo respalde como profesional- (Proyecto Libres)

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