Portada
La ATY estrangula a camioneros
- La Agencia de Transporte de Yucatán tiene un adeudo de poco más de 189 MDP con 11 concesionarias de transporte público, quienes solicitan un aumento del 16% y, en caso de negativa, analizan la posibilidad de un paro general del servicio de transporte.
Redacción/Sol Yucatán
La Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) está estrangulando a los concesionarios de transporte público.
La dependencia, que pronto será controlada por el clan de Mario Millet, tiene un adeudo de poco más de 189 millones de pesos.
Lo controversial es que la ATY ya recibió los recursos a través de los cobros directos a los usuarios del transporte público Va y Ven y la asignación de recursos presupuestales federales y estatales; sin embargo, no ha cubierto los adeudos.
Esta situación está generando una crisis financiera en gran parte de las empresas concesionarias del servicio.
Lo que llama la atención es que hasta la empresa de la familia del secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda, y de la diputada morenista Jessica Saidén Quiroz, se encuentra entre los afectados y decidió levantar la voz contra el organismo encabezado por Jacinto Sosa Novelo.
De acuerdo con los datos, el adeudo de 189 millones 117 mil 488 pesos se divide de la siguiente manera: Minis 2000, S.A. de C.V., 43 millones 314 mil 750 pesos; Minibuses del Mayab, S.A.P.I. de C.V., 24 millones 105 mil 600 pesos; Transportes Urbanos de la Península, S.A. de C.V., 15 millones 819 mil 300 pesos; Circuito Metropolitano, S.A. de C.V., 15 millones 819 mil 300 pesos; Mini Jardines de Mérida, S. de R.L. de C.V., 14 millones 689 mil 350 pesos; Transportes Especializados BAU, S.A. de C.V., 13 millones 182 mil 750 pesos; Movibus Mérida, S.A. de C.V., 13 millones 182 mil 750 pesos; Mobility Mérida, S.A.P.I. de C.V., 12 millones 429 mil 450 pesos; Minibuses del Poniente, S.A. de C.V., 11 millones 299 mil 500 pesos; Pioneros del Confort, S.A. de C.V., 16 millones 988 mil 438 pesos; y Líneas Urbe, S.A. de C.V., 8 millones 286 mil 300 pesos.
Lo que es una realidad es la marcada confrontación entre la ATY y los concesionarios, donde lo más seguro es que quien termine pagando los platos rotos sean los usuarios, ya que en medio de esta disputa los transportistas están solicitando un ajuste en el pago por kilómetro, que actualmente es de 31 pesos, el cual solicitan llegue a 36 pesos por kilómetro, es decir, un aumento del 16%. En caso de una negativa, ya se maneja la posibilidad de un paro general del servicio de transporte público, lo que sería una verdadera catástrofe.
