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Imposición en el Poder Judicial
- Acuerdos entre magistrados afines a Morena y al exgobernador Mauricio Vila para imponerel el nombramiento de Viridiana Acevedo Ceballos como consejera de la Judicatura.
- Pese a los antecedentes de denuncias por hostigamiento laboral y a un procedimiento administrativo que fue desechado por protección del entonces magistrado Ricardo Ávila Heredia.
Redacción/Sol Yucatán
Mérida, Yucatán.- A pesar del discurso de renovación que acompañó la reciente elección judicial, al interior del Poder Judicial de Yucatán crece el descontento por la presunta negociación entre magistrados identificados con Morena y otros cercanos al exgobernador Mauricio Vila Dosal, quienes prepararían la imposición de Viridiana Acevedo Ceballos como nueva integrante del Consejo de la Judicatura del Estado, una vez que concluya el periodo de algunos de sus actuales consejeros.
De acuerdo con información obtenida por Sol Yucatán, Acevedo Ceballos, quien actualmente se desempeña como secretaria de Acuerdos de la Primera Sala Colegiada Penal y Civil del Tribunal Superior de Justicia, sería impulsada para ocupar uno de los cargos de mayor peso dentro del órgano encargado de vigilar la administración, disciplina y funcionamiento de los juzgados del estado.
La posible designación ha provocado inconformidad entre trabajadores judiciales, quienes cuestionan que una funcionaria con antecedentes de denuncias por presunto acoso laboral y trato déspota hacia subordinados sea considerada para un puesto cuya principal responsabilidad es precisamente garantizar el correcto desempeño de jueces y servidores públicos.
Empleados del Poder Judicial consultados señalaron que la eventual llegada de Acevedo Ceballos representa un duro golpe para quienes confiaron en que las recientes elecciones judiciales significarían un cambio en las prácticas de favoritismo y protección política que durante años han predominado en la institución.
Los trabajadores afirman que la funcionaria fue protegida durante años por el entonces magistrado Ricardo de Jesús Ávila Heredia, quien presuntamente intervino para impedir que prosperara un procedimiento administrativo iniciado en su contra cuando laboraba en el Juzgado Especializado en Justicia para Adolescentes del Sistema Acusatorio y Oral.
Los antecedentes de Viridiana Acevedo no son nuevos.
En 2014, siete servidores públicos presentaron una denuncia formal ante el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial de Yucatán, acusándola de ejercer acoso laboral o «mobbing», mediante humillaciones, intimidaciones, descalificaciones constantes y un ambiente de hostigamiento que, aseguraron, afectó seriamente las condiciones de trabajo dentro del juzgado.
El procedimiento administrativo permaneció abierto durante casi dos años.
Sin embargo, en 2016, el Consejo de la Judicatura resolvió desechar la denuncia al declararla improcedente, decisión que generó fuertes cuestionamientos entre los denunciantes, quienes sostuvieron que jamás fueron llamados a declarar ni se recabaron adecuadamente las pruebas que ofrecieron.
Los propios trabajadores denunciaron entonces que el procedimiento fue parcial desde el inicio, pues únicamente fueron valoradas las pruebas presentadas por la propia funcionaria y por algunos jueces, mientras que los testimonios de las víctimas nunca fueron investigados de fondo.
Incluso, varias personas decidieron no sumarse a la denuncia por temor a sufrir represalias laborales.
Tras conocerse la resolución, los denunciantes solicitaron la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) para que investigara de oficio la actuación tanto del Consejo de la Judicatura como de los magistrados que conocieron el caso.
En aquella ocasión, los trabajadores señalaron que resultaba inexplicable que siete funcionarios coincidieran en denunciar los mismos hechos y que, pese a ello, la única versión considerada válida fuera la de la servidora pública señalada.
De acuerdo con el expediente presentado en aquel momento, Viridiana Acevedo ordenaba a trabajadores realizar funciones ajenas a su cargo, modificaba reiteradamente documentos ya elaborados únicamente para desacreditar el trabajo del personal, utilizaba expresiones humillantes e incluso acostumbraba dibujar «caritas» con gestos de desaprobación sobre las actas corregidas.
También fue acusada de discriminar a una trabajadora que, según el relato de sus compañeros, llegó a desarrollar una tos nerviosa derivada del constante ambiente de presión psicológica.
Los denunciantes afirmaron además que descalificaba permanentemente a sus subordinados, los calificaba de incompetentes, modificaba vacaciones y suplencias por decisión personal, intentaba controlar la forma de vestir del personal y mantenía un trato prepotente no sólo con empleados, sino también con ciudadanos que acudían al juzgado.
El escrito entregado al Consejo de la Judicatura incluía nombres, fechas y testimonios detallados sobre cada uno de los episodios denunciados.
Pese a ello, el órgano disciplinario concluyó que no existían elementos suficientes para sancionar a la funcionaria.
Desde entonces, dentro del Poder Judicial prevaleció la percepción de que Acevedo Ceballos gozaba de la protección del entonces magistrado Ricardo de Jesús Ávila Heredia, situación que, aseguran trabajadores consultados, le permitió mantenerse dentro de la estructura judicial e incluso continuar ascendiendo.
Ahora, casi una década después de aquellas denuncias, la posibilidad de que sea nombrada consejera de la Judicatura ha reavivado el malestar entre empleados del Tribunal Superior de Justicia.
Los trabajadores consideran que resulta contradictorio que una persona señalada por presunto hostigamiento laboral pueda convertirse en integrante del órgano encargado de vigilar precisamente la conducta de jueces, secretarios y demás funcionarios judiciales.
A ello se suma, según denunciaron, la percepción de que el nombramiento respondería nuevamente a acuerdos políticos entre grupos de poder al interior del Tribunal Superior de Justicia, donde convergen magistrados identificados tanto con Morena como con el grupo político del exgobernador Mauricio Vila Dosal, dejando de lado los principios de capacidad, mérito y trayectoria que, en teoría, deberían regir este tipo de designaciones.
Para buena parte del personal judicial, la eventual designación de Viridiana Acevedo Ceballos confirmaría que, pese al cambio de discursos y a las recientes reformas en el Poder Judicial, las decisiones siguen respondiendo a pactos internos y no a la construcción de una verdadera carrera judicial basada en la experiencia, la ética y la confianza de quienes integran diariamente la impartición de justicia en Yucatán.
