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¡Huachicol internacional!
- En las rutas directas con el Puerto Progreso se encuentran las de Galveston, Panama City, Nueva Orleans, Port Manatee y Houston. El delito de huachicol fiscal en Yucatán está encubierto por autoridades de seguridad, tanto por marinos como por elementos de la SSP.
- El puerto de Houston es hasta donde se ha rastreado el contrabando de combustible ilegal hacia México, con posibles vínculos con el CJNG, a través de la empresa Ikon Midstream, con investigaciones activas de talla internacional, gestadas tras el decomiso de sus embarcaciones en puertos del norte del país.
- Las oficinas de la empresa Ikon Midstream, radicada en Houston, Texas, y con conexión directa con el Puerto de Progreso, fueron allanadas el 14 de abril de este mismo año por parte de Homeland Security Investigations.
Redacción/Unidad de Investigación Sol Yucatán
Las pérdidas por combustible ilegal en Yucatán son millonarias y el silencio de Luis Felipe Saidén Ojeda es cómplice, pues desde la primera ocasión en que fue ratificado como titular de la Secretaría de Seguridad Pública no ha realizado operativos significativos contra el huachicol, pese a que no han dejado de incrementar los buques con ‘hidrocarburos y derivados’ que atracan en el Puerto de Progreso, con cargas provenientes del principal puerto estadunidense implicado en investigaciones internacionales por huachicol fiscal, cuyas oficinas en Texas fueron recientemente allanadas por el principal organismo de investigación trasnacional del Departamento de Seguridad de Estados Unidos.

Sol Yucatán mantiene en su poder los reportes operativos del Puerto de Progreso del 2011 al 2025, y los números hablan por sí mismos, pues tan solo cuatro años después de la primera ratificación de Saidén como titular de la SSP, el número de buques petrolíferos que llegó a Progreso incrementó, hasta mostrar la mayor de sus alzas en los mismos periodos en que, de acuerdo con informes y decomisos de la Fiscalía General de la República, comenzó a gestarse el huachicol fiscal.
La Unidad de Investigación de Sol Yucatán determinó que en el periodo comprendido del 2011 al 2025, al menos 1,817 buques con hidrocarburos y derivados llegaron al Puerto de Progreso, con cargas que incluyeron desde gasolinas y diésel, y al menos un 48 por ciento de aceites lubricantes, naftas, aceites industriales y resinas de policarbonato, los principales elementos utilizados para encubrir el combustible ilegal y lograr el huachicol fiscal en los puertos mexicanos.

En los reportes anuales de Movimientos Portuarios, se visualiza que tan solo cuatro años después que Luis Felipe Saidén Ojeda tomó el mando de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán para otorgar silencio y ceguera cómplice hacia el tráfico ilegal de hidrocarburos, las cargas en toneladas de petrolíferos y derivados que llegaron a Progreso mostraron la misma tendencia ascendente.
En cifras de la Administración del Sistema Portuario Nacional Progreso S.A. de C.V., la mayor cantidad de buques petroleros llegó en este último año con 188 unidades, de un total de 721 embarcaciones diversas, entre las que se incluyen de carga comercial, cruceros y transbordadores, por lo que la entrada de buques de hidrocarburos a Yucatán ha representado en el 2025 un 26 por ciento del total de embarcaciones en los registros de ASIPONA Progreso, es decir, más de una cuarta parte.

Lo anterior contrasta con las cargas vertidas en los reportes de Asipona Progreso desde el 2011, tan solo cuatro años después de que Saidén tomó de nuevo el mando de la SSY, donde se hace notoria una tendencia creciente, de acuerdo a las cifras extraídas del apartado ‘Petróleos y derivados’, donde se especifican 1,846,053 toneladas de hidrocarburos en el 2011; 1,937,788 toneladas en 2012; 1,892,170 toneladas en 2013; 2,033,183 toneladas en 2014; 2,182,278 toneladas en 2015; 2,534,001 toneladas en 2016; 2,938,319 toneladas en 2017; y 3,119,665 toneladas en 2018, estas últimas reportadas un año antes de “iniciado” el huachicol fiscal a nivel nacional.
Cabe señalar que hubo dos hechos fundacionales que dispararon esta práctica ilegal en el 2019: las bases legales de la Reforma Energética que permitieron la entrada de permisionarios privados para importar petrolífero, y la asignación por parte de López Obrador del control y administración de los puertos marítimos y aduanas a la Secretaría de Marina.

En este año, el Puerto de Progreso también sufrió un incremento sustancial de las toneladas anuales reportadas como ‘productos petrolíferos’, donde lo que llama la atención es la presunta colusión entre la Secretaría de Marina y la SSY, pues los primeros no solo dejan de lado los operativos de revisión en puertos, sino que prácticamente ni una sola cámara de vigilancia de los segundos ha captado las voluminosas pipas en las que transportan el combustible ilegal hacia las bodegas de almacenaje de huachicol.
El crecimiento del huachicol fiscal en Yucatán desde que Saidén está al frente de la SSP puede constatarse en la misma gráfica de Asipona Progreso, denominada Movimiento Portuario Anual, donde se indica que en el año 2025 llegaron al puerto yucateco un total de 7,944,534 toneladas de carga general, de la que 3,733,152 toneladas fueron de petróleo y derivados, es decir, que en el Puerto de Progreso el 46.9 por ciento de la carga son hidrocarburos, lo que convierte a Yucatán en el mayor consumidor de combustibles de la península, pero donde también se ha detectado la mayor cantidad de combustible ilegal a nivel nacional.
En el mismo año en que inició el huachicol fiscal, Sol Yucatán corroboró que al puerto yucateco ingresaron las mayores cifras de hidrocarburos, con 3,510,523 toneladas de petróleos y derivados en 2019; 2,202,019 toneladas en el 2020; 2,793,297 toneladas en 2021; 3,478,433 toneladas en 2022; 3,655,606 toneladas en 2023; 3,628,600 toneladas en 2024; y la mayor carga de hidrocarburos en Puerto Progreso reportada apenas el año pasado fue de 3,733,152 toneladas en el 2025, en pleno auge del huachicol fiscal.




Al proseguir la investigación a partir del 2019, en el Puerto de Progreso y con Saidén Ojeda al frente de la Secretaría de Seguridad Pública, se corroboró que tanto los números de buques de “petróleo y derivados” como las toneladas de carga muestran la misma tendencia ascendente, al ser el 2024 y el 2025 los años en que mayor tonelaje de hidrocarburos llegó, con 3,628,600 toneladas en el primero y 3,733,152 toneladas en el segundo.
Lo anterior permite entender por qué en esos mismos años Yucatán también estuvo en el primer lugar de aseguramiento de combustible ilegal a nivel nacional, pues de acuerdo con los reportes de retención de hidrocarburos emitidos por el INEGI en su Censo Nacional de Seguridad Pública Federal y Estatal (CNSPF-E) 2025, Yucatán en el año 2024 reportó un aseguramiento de huachicol por la Guardia Nacional y sin intervención de los elementos estatales de la SSP de Saidén Ojeda, por un total de 1,726,244 millones de litros de combustible ilegal.


Lo curioso son las nulas detenciones de huachicol reportadas por la SSP y la GN ante el INEGI en el 2025, pese a los ocurridos en Umán, Progreso y Seyé, reportes oficiales que adquieren mayor relevancia, pues en ellos se demuestra que Seguridad Pública de Yucatán está coludido con el huachicol y no le interesan los millones de pesos perdidos por las arcas públicas ante el ingreso de combustible ilegal por Progreso, pues pese a su infraestructura de seguridad millonaria, su titular no mueve un solo dedo para detener a los huachicoleros.
PROVEEDOR, INVESTIGADO
Otro de los hechos identificado por Sol Yucatán y que permite entender el incremento de buques petrolíferos y derivados desde que Saidén está al frente de la SSP es que, como principal proveedor del Puerto de Progreso, se encuentra un puerto texano implicado en el delito de huachicol fiscal, con investigaciones activas de talla internacional, gestadas tras el decomiso de sus embarcaciones en puertos del norte del país.
Sol Yucatán constató que la mayoría de los buques con hidrocarburos y derivados que atracan en el Puerto de Progreso provienen de los Estados Unidos, de quien reciben el 44.4 por ciento de la carga de productos petrolíferos, incluido aceite hidráulico, el principal medio para encubrir cargas millonarias de combustible ilegal.
Incluso el mismo Gobierno Federal presume en su página virtual que, entre los puertos estadounidenses que cuentan con rutas comerciales directas con el Puerto Progreso, se encuentra el de Galveston, Panama City, Nueva Orleans, Port Manatee y Houston, y lo inquietante, pero que sostiene que en Yucatán el delito de huachicol fiscal está encubierto por autoridades de seguridad, tanto por marinos como por elementos de la SSP, es que el puerto de Houston es hasta donde se ha rastreado el contrabando de combustible ilegal hacia México, con posibles vínculos con el CJNG, a través de la empresa Ikon Midstream.
Esta misma empresa ha sido relacionada con el buque tanque Torm Agnes, implicado en el decomiso de más de 120 mil barriles de diésel ilegalmente declarado como ‘aceite hidráulico’ para evadir el pago de impuestos.
El Torm Agnes fue asegurado por autoridades mexicanas en Ensenada, Baja California, el 8 de marzo del 2024, y representa uno de los casos emblema del huachicol fiscal, pues la misma Fiscalía General de la República mantiene investigaciones abiertas contra la empresa de Houston, al tener como argumentos una gran cantidad de testimonios de excolaboradores, además de una sólida base de documentos oficiales.


Se debe señalar que las oficinas de la empresa Ikon Midstream, radicada en Houston, Texas, y con conexión directa con el Puerto de Progreso, fueron allanadas apenas el 14 de abril de este mismo año por parte de Homeland Security Investigations (HSI), el principal organismo de investigación trasnacional del Departamento de Seguridad de Estados Unidos, hecho que pone en entredicho el aparente “descenso” de aseguramientos de combustible ilegal en Yucatán indicado por Saidén.
