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Golpe judicial a Barbachano
- Perdió nuevamente el control de los hoteles Mayaland y The Lodge, luego de que autoridades federales ejecutaran una diligencia para retirarle la posesión de los inmuebles y restituir su aseguramiento.
Redacción/Sol Yucatán
El empresario Fernando Eugenio Barbachano Herrero perdió nuevamente el control de los hoteles Mayaland y The Lodge, ubicados junto a la zona arqueológica de Chichén Itzá, luego de que autoridades federales ejecutaran una diligencia para retirarle la posesión de los inmuebles y restituir su aseguramiento.
La acción se realizó este jueves 5 de marzo de 2026, en cumplimiento de una suspensión definitiva concedida por el Juzgado Cuarto de Distrito en Yucatán a favor de la empresa Inmobiliaria R4, resolución que dejó sin efecto la entrega de los hoteles que en junio de 2025 había sido otorgada a Barbachano.
El fallo federal también anuló la determinación de una jueza de Quintana Roo que había ordenado levantar el aseguramiento de los inmuebles y devolverlos al empresario, pese a que no tenía competencia para resolver el caso, ya que previamente un Tribunal Colegiado había establecido que la jurisdicción corresponde al estado de Yucatán.

El conflicto legal se originó en 2020, cuando Inmobiliaria R4 firmó con Barbachano un contrato de promesa de compraventa por los hoteles y recibió la posesión de los inmuebles como parte del acuerdo.
Como adelanto de la operación, el empresario recibió alrededor de 4.5 millones de dólares, pero posteriormente se retractó de concretar la venta, lo que desató un prolongado litigio.




De acuerdo con el expediente del caso, Barbachano habría modificado la cuenta bancaria donde debían realizarse los depósitos, lo que impidió que el comprador pudiera completar el pago en tiempo y forma. Posteriormente, el empresario argumentó un supuesto incumplimiento para negarse a continuar con la operación, sin devolver el dinero recibido.
De esta manera, Barbachano Herrero habría incumplido el contrato y, de manera dolosa, intentó alegar que su comprador no tenía el capital suficiente para finiquitar el pago, con la intención de quedarse tanto con el adelanto millonario como con el inmueble.
El conflicto también ha trascendido el ámbito judicial. De acuerdo con información que ha trascendido durante el proceso, el empresario y su equipo legal han llevado el litigio del hotel Mayaland al terreno mediático, difundiendo versiones parciales del caso con el objetivo de influir en la opinión pública.

Según las versiones del propio litigio, la estrategia habría buscado quedarse tanto con el dinero de garantía como con la propiedad, lo que incrementó la controversia en torno a uno de los hoteles más emblemáticos de la región.
Diversos elementos del caso apuntan a que Fernando Barbachano se habría arrepentido de concretar la venta, en gran medida por el valor turístico del complejo.
En plena crisis por la pandemia de Covid-19, cuando el turismo se encontraba prácticamente paralizado, el empresario habría considerado que la crisis se prolongaría durante varios años, por lo que decidió vender las propiedades.
Sin embargo, con la reactivación del turismo y el desarrollo de proyectos como el Tren Maya, el valor estratégico de los hoteles volvió a crecer, especialmente por su ubicación privilegiada a unos metros de la zona arqueológica de Chichén Itzá, uno de los destinos turísticos más visitados del país.
A todas luces, el caso refleja que el empresario se habría arrepentido de vender el inmueble ante el potencial turístico y económico que representa su histórica ubicación.
El Hotel Mayaland forma parte de la historia turística de Yucatán. La familia Barbachano consolidó su presencia en la zona desde la primera mitad del siglo XX, luego de adquirir terrenos y derechos vinculados a Chichén Itzá.
Durante décadas mantuvieron el control de extensas propiedades en la zona, hasta que en 2010 vendieron alrededor de 80 hectáreas al Gobierno de Yucatán, durante la administración de Ivonne Ortega Pacheco, por aproximadamente 220 millones de pesos, aunque conservaron la operación de los hoteles.
Con la diligencia realizada este jueves, se restituye el aseguramiento de los inmuebles mientras continúa el proceso judicial, por lo que el futuro definitivo de los hoteles Mayaland y The Lodge aún deberá resolverse en tribunales.
El caso se mantiene como uno de los litigios más relevantes en torno a propiedades turísticas en Yucatán, debido al valor histórico, económico y estratégico de los hoteles situados a las puertas de la antigua ciudad maya de Chichén Itzá.
