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Estafa piramidal en Celestún

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  • En complicidad con la inmobiliaria Safebuild Corporation, acusada públicamente de fraude, el alcalde de Celestún, el morenista Germán Cauich Pinto, creó una estafa tipo piramidal.
  • Se quedaron con millones de pesos de clientes incautos que creen estar comprando terrenos legítimos de un supuesto club de playa, y con grave prejuicio biológico y legal a la Reserva de la Biosfera.
  • Desde su llegada a la presidencia municipal hace año y medio, el alcalde alentó y permitió la invasión de terrenos de zona federal y privada y la tala y quema de mangle en un área forestal de 12 km de longitud.

Redacción/Sol Yucatán

En complicidad con una inmobiliaria de nombre Safebuild Corporation, acusada públicamente de fraude, el presidente municipal de Celestún, el morenista Germán Cauich Pinto, alias «Tano», creó una estafa tipo piramidal, quedándose con millones de pesos de clientes incautos que creen estar comprando terrenos legítimos de un supuesto club de playa, y con grave prejuicio biológico y legal a la Reserva de la Biosfera.

Desde su llegada a la presidencia municipal hace año y medio, el alcalde alentó y permitió la invasión de terrenos de zona federal y privada y la tala y quema de mangle en un área forestal de 12 km de longitud que va del puerto de Celestún al punto llamado Xixim. Con ese fin, ya entregó unas 800 constancias de posesión de tierras, al margen del cabildo, de la propia tesorería municipal y de las leyes mexicanas.

Con esas «constancias» ilegales, los supuestos nuevos propietarios «venden» los terrenos a la inmobiliaria, que en el papel hace lotificaciones y luego procede a venderlos como lotes de desarrollo del club de playa Duku en pagos mensuales de 5 años.

Incluso se les dice a los compradores que en tres años ellos mismos pueden revender los lotes, con un importante retorno de inversión, es decir, un sistema piramidal donde varias veces se venden terrenos que no le pertenecen ni a los «posesionarios» ni a la inmobiliaria ni a los clientes, aunque sean estos últimos quienes paguen por ellos. Literalmente, los clientes están comprando humo.

En tanto, el alcalde se reúne con los dueños de la inmobiliaria en sus oficinas de palacio municipal, se toma fotos con ellos en su propio despacho, junto a la foto del gobernador Joaquín Díaz Mena y presume algunos obsequios que le llevan.

COMPLICIDAD DE CULTUR

En efecto, clientes de buena fe, creyendo que se trata de propiedades legítimas, empiezan a hacer los pagos sin saber de la situación real de los predios. De hecho, el parador turístico del Patronato Cultur, que depende del Gobierno del Estado, se ha sumado a la estafa, pues es uno de los sitios más utilizados por la inmobiliaria para vender ilegalmente esos terrenos.

El parador de Cultur es el sitio de donde salen las lanchas para visitar los humedales, de modo que los visitantes que llegan son vistos como potenciales clientes, muchos de ellos de origen extranjero, que desconocen la situación real de esos predios. Mucha de la folletería que entregan está en inglés.

Ni la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado ni la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) del Gobierno Federal, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) ni la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT) ni la Fiscalía General de la República (FGR) han tomado cartas en el asunto de una situación que claramente es una bomba de tiempo y que hace sospechar de contubernio.

RETENES ILEGALES

La posesión de toda esa área forestal ya tiene tintes de verdadera mafia, todo con el beneplácito del presidente municipal. De Celestún a Xixim, al norte del puerto, incluyendo el tramo costero de la calle 12, ahora es patrullada por sujetos esbozados a bordo de motocicletas y que impiden el paso a las personas mediante retenes ilegales puestos a menos de cien metros de una base del Ejército mexicano.

Los individuos marcan altos, preguntan a los conductores y transeúntes qué hacen ahí y les impiden avanzar, incluso a los propios pobladores. En las escasas ocasiones en que se permite el paso, exigen que no se tomen fotos o no se graben vídeos. Los sujetos hacen guardia o se dedican a talar y quemar la zona forestal, dejando estelas de humo que no generan la intervención de policías municipales ni estatales, autoridades ambientales estatales ni federales ni de los propios soldados, vecinos de la zona.

Literalmente, el objetivo era tomar control de esa parte de Celestún. Pero todos los terrenos ocupados son zona federal protegida por leyes federales o bien tienen propietarios legítimos, de modo que constituye un delito ocuparlos y, luego de cualquier juicio ordinario, las propiedades regresarán a sus dueños legítimos.

CONSTANCIAS DE OCUPACIÓN

Estas ocupaciones son apenas el inicio de la bomba de tiempo porque el alcalde les entrega a los invasores constancias de ocupación con el evidente afán de legitimizar las acciones que por ley ni él ni ningún Ayuntamiento pueden realizar, además de la clara falta a la verdad porque los predios no están «ocupados» por las personas que reciben esos papeles.

En efecto, una constancia de posesión no es igual que un título de propiedad. De acuerdo con la ley, un título de propiedad otorga el derecho legítimo de la posesión de un bien inmueble, en tanto que una constancia es solo un reconocimiento, no un derecho que se otorga. Es como una constancia de estudios, es solamente el reconocimiento, no el título.

Según la ley, para adquirir el derecho de posesionario, tienen que transcurrir 5 años en ese carácter y luego promover un juicio para que una autoridad judicial reconozca tal carácter y, luego de varios procesos, tal vez se pueda obtener una escritura legítima. Este proceso de posesión empezó hace año y medio, con la llegada de Germán Cauich a la presidencia municipal.

300 CONSTANCIAS EN UN DÍA

La única constancia que un ayuntamiento puede entregar es la constancia de vecindad, no de posesión. Sin embargo, el alcalde estaría cobrando elevadas tarifas por entregar cientos de estos documentos, sin pasar por el cabildo, que es la máxima autoridad en el municipio, ni por el área de tesorería municipal. Se sospecha que el alcalde ya entregó unas 800 constancias de posesión. De acuerdo con fuentes de Palacio Municipal, en un solo día se emitieron 300 constancias. De hecho, ese día hubo que mandar a comprar hojas en blanco para atender las instrucciones del presidente municipal.

En todo caso, si se tratara de terrenos propiedad del Ayuntamiento de Celestún o de fundo legal, este podría realizar adjudicaciones a título oneroso o gratuito, previo los trámites de rigor, lo que no es el caso.

Aunque claramente no lo es, pero suponiendo que la constancia sea legítima, tampoco se puede vender ninguna propiedad con solo una constancia de posesión, pues lo que se requiere es un título de propiedad, documento que tampoco puede emitir el Ayuntamiento. Una venta de este tipo es ilegal y constituye un fraude.

En estricto derecho, la inmobiliaria es víctima de fraude de los «posesionarios» que le venden sin tener los derechos legítimos para ello, pero luego la inmobiliaria comete fraude al vender terrenos que tampoco posee.

De hecho, la inmobiliaria utiliza a los mismos invasores como agentes de ventas y ya hay denuncias en el sentido de que la inmobiliaria está vendiendo más de una vez los mismos lotes, pues la venta sigue y sigue y los lotes parecen no acabarse nunca. Como se presentan como desarrollo a futuro, a los clientes se les informa que aún no pueden ocupar los terrenos, pero les muestran diseños arquitectónicos, renders, vídeos, fotos.

SANCIONES POR TALAR MANGLE

Además, proyectos de este tipo requieren estudios federales como estudios de impacto ambiental, que deben evaluar los efectos potenciales negativos sobre el medio ambiente y la salud humana antes de su ejecución. El presunto club de playa Duku no lo tiene. De hecho, lo único que sí existe de todo esto son dos letreros de grandes dimensiones en la playa. Uno de ellos dice: «Tu paraíso frente al mar. Lotes en Celestún. Tu próximo destino está por llegar. Safebuild Corporation. Duku Celestún». El otro letrero es un render.

La Reserva de la Biosfera Ría Celestún es un ecosistema único de humedales y manglares y hábitat de aves y especies de fauna y flora endémicas en Yucatán y aves migratorias que llegan desde otros países, y se encuentra protegida por leyes federales e incluso internacionales. De hecho, Celestún es famoso por ser el principal lugar de anidación y alimentación del flamenco rosa.

De acuerdo con el Código Penal Federal, la sanción para quien tale, queme, destruya flora o fauna y/o cambie el uso de suelo se hace acreedor a una sanción de 6 meses a 9 años de prisión, además de las multas económicas y otras sanciones.

Aunque los daños al manglar son del conocimiento público y ya se interpusieron varias denuncias, ni las autoridades estatales ni las federales han tomado cartas en el asunto, para preocupación de los vecinos, lo que hace temer un presunto contubernio.

En el caso particular de SEMARNAT, PROFEPA y CONANP, los vecinos de Celestún esperan que no solamente se impongan sellos de clausura, como es habitual en este tipo de casos, sino que interpongan las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General de la República (FGR) a fin de iniciar las investigaciones penales que sean necesarias y se aplique la ley.

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