Mérida
Zona de desastre por culpa de la JAPAY
Redacción / Sol Yucatán
La desidia la JAPAY ha convertido la calle 20 entre la 23 y 25 de Juan Pablo II, en una auténtica zona de desastre para los automovilistas.
Lo que a simple vista parece una «inocente» fuga de agua, es en realidad una máscara que oculta agujeros profundos, donde es normal escuchar el estruendo de los chasis golpeando el pavimento.
El charco de agua que camufla el peligro hace que vehículos sufran más daños.




El problema se extiende hacia el cruce con la calle 23, donde los recuerdos de antiguas fugas mal reparadas han dejado baches de dimensiones considerables.
Los conductores se ven obligados a realizar maniobras para esquivar los hundimientos. La zona, lejos de ser una vía de tránsito fluido, se ha transformado en un campo minado donde la pericia al volante es la única defensa contra el abandono oficial.


Esta situación no es solo un descuido estético, es una muestra del abandono sistemático que sufren las colonias del poniente de Mérida. Mientras el vital líquido se desperdicia por las fugas y el asfalto se desmorona, los ciudadanos siguen esperando una solución definitiva que no sea un simple parche superficial.
