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Represalias en el psiquiátrico
Casi 50 empleados acusan hostigamiento, violaciones laborales y favoritismo del jefe de enfermeros, mientras la Secretaría de Salud guarda silencio y el conflicto amenaza con estallar.
Redacción/Sol Yucatán
Mientras el gobierno estatal presume proyectos como la firma del convenio con IMSS-Bienestar y la próxima inauguración del nuevo Hospital Regional O’Horán, en el Hospital Psiquiátrico “Yucatán” crece una crisis laboral marcada por denuncias de abusos, hostigamiento y violaciones a derechos de trabajadores.
La tensión ha escalado al punto de que casi medio centenar de empleados decidió levantar la voz mediante un escrito dirigido al nuevo titular de la Secretaría de Salud estatal, Dr. Alberto Alcocer Gamboa, en el que denuncian una serie de irregularidades atribuidas al jefe de enfermeros, Julio Rafael Cetz Hau, quien —aseguran— actúa con total impunidad y respaldo de la dirección del hospital.
De acuerdo con los trabajadores inconformes, el ambiente laboral en el hospital psiquiátrico se ha deteriorado de manera alarmante, debido a una serie de decisiones y conductas que califican como abusivas, arbitrarias y represivas.
Entre los señalamientos más graves destacan medidas que afectan directamente los derechos laborales y la economía del personal de enfermería.
Según el documento, Cetz Hau desconoció acuerdos internos previamente establecidos para la cobertura de turnos durante días festivos, particularmente en diciembre y enero, periodos en los que el propio funcionario había fijado una compensación de 2 mil 500 pesos por turno.
Sin embargo, posteriormente ordenó que a varios trabajadores se les descontara el día laboral, pese a haber cumplido con las jornadas asignadas.
La decisión provocó indignación entre el personal, que acusa al jefe de enfermeros de actuar de manera unilateral y sin respetar los acuerdos previamente establecidos dentro del hospital.
Las denuncias también apuntan a violaciones a las Condiciones Generales de Trabajo, particularmente en lo que respecta a las comisiones sindicales.
Los empleados señalan que Cetz Hau ha rechazado otorgar comisiones a algunos trabajadores, mientras que sí concede privilegios a personas cercanas a su círculo, lo que ha generado un ambiente de favoritismo, persecución y represalias internas.
De acuerdo con los denunciantes, este clima de hostilidad comenzó a intensificarse desde que el actual jefe de enfermeros asumió el cargo, generando divisiones dentro del personal y un creciente malestar entre quienes laboran en el hospital.
Otra de las inconformidades señaladas por los trabajadores se refiere a las condiciones laborales del propio jefe de enfermeros, que —afirman— no corresponden a la responsabilidad de un hospital que atiende a pacientes con problemas de salud mental.
Según las denuncias, Cetz Hau se otorgó a sí mismo una jornada laboral reducida, trabajando de lunes a viernes únicamente hasta las 2:30 de la tarde, mientras descansa los fines de semana y no responde llamadas ni mensajes relacionados con el hospital.
Para los trabajadores, este esquema contrasta con la exigencia que se impone al resto del personal, que debe cubrir turnos continuos en un hospital que opera las 24 horas del día.
Las denuncias indican además que el jefe de enfermeros presume ser “intocable” dentro de la institución, asegurando contar con el respaldo de la exsecretaria de Salud, Judith Ortega Canto, así como del director del hospital, Dr. Juan Bautista Pacheco Catzín.
Los trabajadores consideran que esta protección política ha permitido que continúe el ambiente de abusos sin que ninguna autoridad intervenga.
De hecho, aseguran que las irregularidades ya habían sido denunciadas previamente ante la entonces titular de la Secretaría de Salud, pero el caso nunca fue atendido.
Según los inconformes, la exfuncionaria habría ignorado el documento presentado por el personal, posiblemente en medio del proceso que derivó en su salida del cargo.
El conflicto en el hospital psiquiátrico se suma a una serie de tensiones recientes dentro del sector salud en Yucatán.
Hace apenas unos días, trabajadores de la Sección 68 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud protagonizaron una protesta, bloqueando durante varias horas el acceso al edificio central de la dependencia.
La movilización evidenció el creciente malestar entre empleados del sector, quienes denuncian problemas laborales, falta de diálogo con las autoridades y decisiones administrativas arbitrarias.
Mientras las autoridades estatales promueven proyectos hospitalarios y reestructuras administrativas, en el interior de algunas instituciones la inconformidad del personal continúa creciendo.
El Hospital Psiquiátrico “Yucatán”, encargado de atender a uno de los sectores más vulnerables de la población, se encuentra ahora en el centro de un conflicto laboral que amenaza con escalar si no se atienden las denuncias del personal.
Para muchos trabajadores, la soberbia y la prepotencia en algunos mandos medios se han convertido en el verdadero problema dentro del sistema de salud, generando un ambiente de tensión que podría estallar en cualquier momento.
Si las autoridades no intervienen, el conflicto podría convertirse en el próximo escándalo del sector salud en Yucatán, justo cuando el gobierno intenta proyectar una imagen de modernización hospitalaria.
