Mérida
Infonavit rescata a inmobiliaria
- Tras la fachada de ofrecer nuevas unidades de vivienda popular se desviarán recursos para rehabilitar las unidades no vendidas, de Los Promotores, propiedad de Pedro Espadas.
Por José Luis Sierra Villareal
Hace cosa de doce años y bajo el manto corruptor de Ivonne Ortega, el promotor inmobiliario Pedro Espadas inició una atrevida aventura en terrenos cercanos al aeropuerto de Mérida.
Conviene recordar a mis escasísimos lectores que don Pedro fue pareja sentimental de una alcaldesa meridana, Angélica Araujo Lara, al tiempo que mantenía casa, hijos y matrimonio con otra mujer. Lo que se dice un bandido por el lado que lo mires…
El desarrollo se llamó San Marcos por encontrarse en tierras que pertenecieron a la hacienda San Marcos Nocó.
Como todos los negocios de Pedro Espadas, las ganancias de una inversión de alto riesgo se fincaban en la baja calidad en el diseño y en la construcción de viviendas destinadas al nivel más bajo del mercado inmobiliario.
Dos terceras partes de las unidades construidas constituían departamentos minúsculos en edificios de cuatro plantas, un atentado para los usos y costumbres de los y las yucatecas…
Consecuencia de la mala planeación y peor ejecución del fraccionamiento San Marcos fue su fracaso. Después de diez años de campañas intensas y permanentes, Los Promotores no han logrado colocar más de la mitad de las unidades terminadas…

Pero ahí es donde cobra actualidad el aludido fraccionamiento San Marcos y las artes corruptoras de Pedro Espadas: logró enchufar con otro corrupto de grandes ligas, el tabasqueño Octavio Romero, actual director de INFONAVIT y anterior director de PEMEX, logrando un respaldo de muchos miles de millones de pesos que, tras la fachada de ofrecer nuevas unidades de vivienda popular, se desviarán para rehabilitar las unidades no vendidas, agregando al actual cementerio inmobiliario algunas cuantas tumbas de construcción reciente que se endilgarán, a las de a huevo, a los solicitantes de créditos del INFONAVIT…
Por lo pronto, en menos que canta un gallo, INFONAVIT ya entregó las “primeras unidades de vivienda popular” en el comentado fraccionamiento San Marcos, viviendas que tenían 10 años de antigüedad y a las que se les dio una manita de gato para ponerlas presentables y meterlas al mercado inmobiliario de nuevo…
Así se las gastan los amantes bandidos a los que canta Miguel Bosé…
Te muestro una panorámica del fraccionamiento San Marcos concluido y un acercamiento que permite constatar que se halla convertido en cementerio inmobiliario, con cientos de unidades en el abandono… hasta que llegaron los aires de resurrección desde el INFONAVIT.
