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Extorsión de la Guardia Nacional
- Denuncian que retenes de “seguridad” en la Mérida–Cancún, a la altura de Holcá, se han convertido en puntos de cobro ilegal.
- “Si no cooperas, te detienen horas, te inventan fallas o te dicen que te van a remitir”.
Redacción/Sol Yucatán
Transportistas que circulan diariamente por el corredor carretero Mérida–Cancún denunciaron presuntos actos sistemáticos de extorsión por parte de elementos de la Guardia Nacional, particularmente en el tramo correspondiente a la zona de Holcá, donde aseguran que los operativos de seguridad funcionan, en la práctica, como retenes de cobro.
De acuerdo con testimonios, los elementos federales instalan puntos de revisión bajo el argumento de inspecciones de rutina; sin embargo, los choferes afirman que dichas revisiones derivan en exigencias económicas para permitirles continuar su camino, convirtiendo una labor de seguridad en un mecanismo de intimidación y abuso.
Conductores de transporte de carga pesada, paquetería y pasajeros señalaron que los agentes recurren a amenazas veladas, advertencias sobre supuestas irregularidades y revisiones prolongadas con el fin de presionar a los operadores. En muchos casos, las faltas señaladas resultan mínimas, inexistentes o fácilmente solventables, pero son utilizadas como pretexto para solicitar dinero en efectivo.
“Si no cooperas, te detienen horas, te inventan fallas o te dicen que te van a remitir. Al final te hacen entender que pagando todo se resuelve”, relató un chofer con más de diez años de experiencia en rutas del sureste, quien pidió omitir su nombre por temor a represalias.
Los denunciantes aseguran que estas prácticas no son hechos aislados, sino una conducta recurrente que se presenta principalmente en ciertos horarios y afecta con mayor frecuencia a transportistas foráneos. Afirman que quienes se niegan a pagar enfrentan retrasos que ponen en riesgo la entrega de mercancía, penalizaciones contractuales e incluso la pérdida de clientes.
El corredor Mérida–Cancún es una arteria estratégica para la economía regional, vital para el abastecimiento comercial, la industria turística y la movilidad de miles de personas. La presunta corrupción en esta vía no solo golpea a los transportistas, sino que encarece costos y vulnera la confianza en las instituciones encargadas de garantizar la seguridad.
Representantes del sector señalaron que no se oponen a la presencia de la Guardia Nacional ni a los operativos de vigilancia, pero advirtieron que el abuso de autoridad daña gravemente la imagen de la corporación y genera un clima de temor entre quienes dependen de las carreteras para trabajar.
Transportistas exigieron una investigación inmediata y la supervisión real de los operativos en el tramo Holcá–Mérida, advirtiendo que, de no frenarse estos presuntos abusos, procederán con denuncias formales ante instancias federales, órganos de control interno y comisiones de derechos humanos.
La seguridad en carretera, afirmaron, no puede ni debe convertirse en un negocio a costa del trabajo ajeno.
