Opinión
Entrevista exclusiva de Sol Yucatán con Rodrigo Ímaz
LO DECIMOS EN CINCO PÁRRAFOS
Redacción/Sol Yucatán
En Sol Yucatán creemos en el periodismo que escucha. Nuestra casa editorial ha sido, y seguirá siendo, un espacio abierto a todas las voces, sin importar su origen, apellido o filiación. La pluralidad no es discurso: es práctica cotidiana.
En ese espíritu, tuvimos en exclusiva la entrevista con Rodrigo Ímaz, hijo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien habló sobre su visión del arte contemporáneo y las preocupaciones que atraviesan su trabajo creativo.
“Mi trabajo tiene muchas capas, capas significantes con diferentes temáticas y módulos conceptuales”, explicó. Detalló que en su obra convergen inquietudes antropológicas y sociales, reflexiones sobre la naturaleza y cuestionamientos sobre nuestra ubicación histórica en lo que definió como “un antropoceno capitalista turboacelerado”, así como la relación entre el ser humano y su entorno.
Para el creador, el arte no es un ejercicio aislado ni estético en sentido superficial. “Creo que el arte es un vehículo de empatía”, afirmó, al subrayar que la creación artística puede abrir diálogos sobre la relación entre los humanos y su vínculo con la naturaleza en un contexto de aceleración económica y tecnológica.
En Sol Yucatán reafirmamos que nuestra labor es dar espacio a todas las expresiones y perspectivas. Escuchar no significa coincidir; significa informar. Y en esa convicción, seguiremos abriendo nuestras páginas a cada voz que aporte al debate público y cultural.
