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Un calvario el HRAE
Redacción / Sol Yucatán
Bertha Canto se encuentra viviendo un suplicio en las instalaciones del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (HRAE), esto debido a que desde que la ingresaron le dieron la fecha de su operación, la cual se llevaría a cabo el pasado lunes 17 de agosto, sin embargo, minutos antes de su cirugía le informaron que no se podría realizar debido a que le faltaba un insumo, la malla que le sería colocada en su intervención.
Esta malla sería la que se le colocaría en el abdomen durante la cirugía, debido a que padece de Filodes maligno ulcerado, un padecimiento derivado del cáncer de mama, inclusive durante una intervención que tuvo el mes de julio, le tuvieron que amputar el seno derecho, por lo que ahora debe de usar gasas para contener las secreciones, además de que al no cambiarlas a tiempo quedan duras, generan mal olor y le causan ardor, pero desde que está ingresada en el HRAE los cambios de las gasas no se realizan con constancia, por lo que teme por su salud.
Hasta ahora no tienen respuesta por parte de las autoridades del HRAE, pero la situación amenaza la vida de Bertha Canto, debido a que cada día que pasa su padecimiento incrementa, además de que sufrió una negligencia por parte de su cirujano anterior, ya que tras amputarle el seno derecho no le envió a hacerle las radio terapias que eran cruciales en su tratamiento, por lo que estuvo bien 3 meses y posterior a ello le salió la ulcera que se ha cuidado desde entonces.
Aunado a esto, no tiene las atenciones necesarias dentro del nosocomio, por lo que ahora la situación le ha generado dolor a la altura de la cintura y la espalda baja, debido al tiempo que lleva ingresada, así mismo señala que aún no tiene una fecha concisa de su operación, debido a que su cirugía estaba programada para el 19 de agosto a las 3 de la tarde, por lo que empieza el ayuno total desde la noche previa, sin embargo, minutos antes de la operación se volvió a suspender el procedimiento por tercera ocasión.
Bertha Canto tiene 52 años, tiene un hijo y una hija y ahora no sabe a quién recurrir para que la atienda, entre sus palabras destaca la frase “quiero vivir”, debido a que no la han atendido en tiempo y forma, además de que espera que pronto pueda recibir la atención necesaria antes de que la enfermedad avance y termine por acabar con su vida, “cada día que pasa es más peligroso para mi vida, ya no sé qué hacer, aquí pareciera que no me quieren atender”, declaró.
Ahora, tras ser suspendida su tercera cirugía, la paciente ha tomado acciones legales para ser atendida a la brevedad, sin embargo, lo único que ha conseguido es que un consejo médico de la HRAE conformada por especialistas como oncólogos, radiólogos y hasta cardiólogos analicen su caso y decidan si es posible operarla o no.
Hasta el momento Bertha Canto no pierde las esperanzas de poder salir del hospital y volver a reencontrarse con su familia, por lo que ahora espera la respuesta del consejo médico, el cual solo tomó partido tras la demanda interpuesta por la familia de la paciente.