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¡Tráfico de Armas!
- De acuerdo con la información a la que Sol Yucatán tuvo acceso en exclusiva, el Cártel de Jalisco y el de Sinaloa introducen armamento desde los Estados Unidos vía Yucatán a través de contenedores, lanchas rápidas y barcos mercantes.
- El armamento llegaría vía Progreso, pero también hay evidencias de que estaría llegando a la franja de la costa Esmeralda, para equipar a sus células delictivas que operan en Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco, pero también se exportan hacia otros países.
- Se han identificado dos rutas a través de las cuales se mueve la mercancía por Quintana Roo, a través de Chetumal con Belice y Campeche con Guatemala, para luego desplazarlas a otros países, como Colombia, Venezuela y hasta Brasil.
Redacción/Sol Yucatán
Yucatán, que durante décadas fue un oasis de seguridad en medio de un país violento, se ha convertido en una pieza fundamental para las operaciones de las células de la delincuencia organizada.
Al día de hoy, en la entidad operan al menos cinco grupos considerados de los más peligrosos del país, y dos de ellos catalogados como organizaciones terroristas por Estados Unidos, con presencia en más de 20 países del mundo, como es el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa.
La ubicación y su fama de lugar tranquilo y seguro han generado el arribo de los grupos criminales para desplazar su mercancía, pero también como un paraíso para lavar su dinero a través de empresas fantasma y como refugio para importantes líderes, quienes desde suelo yucateco operan o han operado los hilos de sus grupos criminales.
De acuerdo con información de inteligencia, Yucatán se encuentra en la ruta de tráfico de armas de Estados Unidos a México.
El Estado se encuentra como ruta secundaria para el ingreso de armas desde la Unión Americana, de acuerdo a datos de inteligencia de las fuerzas federales de México y Estados Unidos.
De acuerdo con la información a la que Sol Yucatán tuvo acceso en exclusiva, se tiene identificado a dos cárteles que introducen armamento desde los Estados Unidos vía Yucatán.
Por un lado, el Cártel de Sinaloa, fundado por Joaquín “El Chapo” Guzmán, y por el otro el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Las agrupaciones están utilizando su estructura para el trasiego de enervantes de Yucatán hacia los Estados Unidos para la introducción de armamento al país a través de la misma ruta.
Aprovechan la poca vigilancia y la corrupción como llaves para el negocio.
Aunado al refuerzo de vigilancia de las autoridades federales en las 11 rutas para el tráfico de armas de Estados Unidos hacia México, por lo cual se complica el negocio a través de esas vías.
Una parte de las armas que se introducen por la vía de Yucatán es para equipar a sus células delictivas que operan en Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco, pero también se exportan hacia otros países.
Los grupos criminales mueven la mercancía a través de contenedores que arriban a puerto Progreso, pero también se introducen en barcos mercantes y lanchas rápidas, estas últimas llegan a suelo yucateco por la Costa Esmeralda, que comprende de Telchac a Dzilam de Bravo y Celestún.
Lo anterior dejaría en evidencia el grado de corrupción que existiría en la terminal portuaria.
Han encontrado en Yucatán el punto para desplazar armamento hacia Centroamérica y Sudamérica.
Se han identificado dos rutas a través de las cuales se mueve la mercancía por Quintana Roo, a través de Chetumal con Belice y Campeche con Guatemala, para luego desplazarlas a otros países, como Colombia, Venezuela y hasta Brasil.
Son rutas que utilizan los tratantes de blancas con fines de explotación sexual, por lo cual la tienen bien estructurada.
Por otra parte, los servicios de inteligencia tienen identificadas a cinco personas, consideradas como los brazos operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación en Yucatán y Quintana Roo.
Por lo cual Yucatán se ha convertido en una pieza angular para los negocios de la agrupación, en especial para el tráfico de drogas y armas.
De acuerdo con los datos de inteligencia, son los encargados del trabajo de logística y control de la red de distribución en Yucatán y Quintana Roo.
Entre ellos figura Francisco Hernández Jiménez, alias “Negro”, quien opera en la zona sur de Yucatán y municipios colindantes con Quintana Roo.
Juan José de la Cruz Juárez “JJ” es otra pieza clave en la estructura criminal del cártel de las cuatro letras.
Opera de manera conjunta entre Quintana Roo y Yucatán.
Alán Avalos Pérez tiene bajo su control la zona oriente del Estado y compite con el Cártel de Sinaloa, agrupación que desde hace más de una década mantiene el dominio de las operaciones de la zona oriente de la entidad, hasta el momento, ambas agrupaciones han logrado coexistir.
Miguel Aldrín, alias “Chaparrito”, era otra pieza clave en la estructura de la agrupación, aunque fue detenido en el 2024, su estructura criminal continúa operando.
El “Patrón”, detenido el año pasado en Mérida, era otra de las piezas claves en la distribución de la agrupación.
A pesar de las detenciones, el crecimiento del CJNG no se vio afectado e incluso ha desplazado al Cártel de Sinaloa en la entidad.
Ahora existe incertidumbre sobre la nueva estructura tras la muerte de su líder Nemesio Oseguera Cervantes “Mencho”, quien la semana pasada fue sepultado.