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Tráfico aéreo de drogas
- El desplome seguido de avionetas en zonas ligadas directamente con Campeche, deja en evidencia que el Estado ha sido marcado como una zona de tránsito aéreo de drogas, ante la falta de vigilancia tanto de los efectivos en la Entidad, así como de las terminales de tráfico aéreo.
- La caída de una avioneta en el municipio de Palizada la semana pasada y el reciente aseguramiento de otra aeronave con 636 kilogramos de cocaína en Tabasco volvieron a colocar a Campeche como una zona de paso para vuelos ligados al narcotráfico.
Redacción/Sol Campeche
Campeche.- Ambos casos ocurrieron con pocos días de diferencia y dejaron al descubierto la falta de vigilancia aérea en territorio campechano, pese a que las aeronaves cruzaron por el estado antes de accidentarse o ser aseguradas por fuerzas federales.
El caso más reciente ocurrió en el municipio de Emiliano Zapata, donde elementos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana aseguraron una aeronave ligera que transportaba 636 kilos de cocaína, valuados en más de 131 millones de pesos. El operativo derivó de trabajos de vigilancia aérea realizados por el Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (CENAVI).
De acuerdo con información oficial, la detección ocurrió gracias a la Fuerza Aérea de Guatemala, que identificó una traza sospechosa procedente de Centroamérica con dirección hacia territorio mexicano.
Tras el aviso, autoridades mexicanas activaron dos plataformas Embraer 145 y dos aeronaves T-6C+ de la Fuerza Aérea Mexicana para realizar labores de interceptación y seguimiento de la avioneta.
Mientras las aeronaves militares daban seguimiento al vuelo clandestino, en tierra se desplegó un helicóptero B-412 hacia el poblado Miguel Hidalgo, en Emiliano Zapata, Tabasco. Ahí, personal militar localizó y aseguró la aeronave monomotor, que llevaba en su interior 536 paquetes de cocaína. El cargamento alcanzó un peso aproximado de 636 kilogramos.
Todo lo asegurado quedó a disposición de la Fiscalía General de la República en la subsede de Tenosique, donde continuaron las investigaciones sobre la procedencia del vuelo, la ruta seguida y la posible estructura criminal responsable del cargamento.
Hasta ahora, las autoridades no han informado sobre personas detenidas relacionadas con este caso ni sobre el punto exacto desde donde despegó la aeronave antes de entrar a México.
El aseguramiento en Tabasco llamó la atención debido a que la aeronave cruzó por territorio campechano sin que existiera una reacción visible de autoridades estatales o reportes públicos sobre vigilancia aérea en la zona.
Aunque el operativo federal confirmó seguimiento desde el espacio aéreo internacional, en Campeche no se informó sobre despliegues, monitoreo o acciones preventivas mientras el vuelo atravesó el estado.
Días antes de este aseguramiento, otra avioneta cayó en Palizada, Campeche, en circunstancias que tampoco quedaron completamente claras. Habitantes de comunidades cercanas reportaron el sobrevuelo de la aeronave a baja altura antes del desplome. El accidente movilizó a corporaciones de seguridad y elementos federales, aunque hasta el momento no existe información amplia sobre el origen del vuelo ni sobre posibles vínculos con actividades ilícitas.
La caída de la aeronave en Palizada generó preocupación entre pobladores de la región debido a que el municipio forma parte de una franja territorial cercana a Tabasco y a rutas históricamente utilizadas para operaciones clandestinas. La zona cuenta con amplias áreas rurales, caminos apartados y terrenos despejados que pueden funcionar como pistas improvisadas para aterrizajes rápidos durante la noche o madrugada.
Ambos casos exhibieron nuevamente la vulnerabilidad del espacio aéreo campechano frente al tráfico ilícito. Mientras autoridades federales desplegaron operativos en Tabasco para interceptar la aeronave con cocaína, en Campeche no existieron reportes públicos sobre acciones concretas de supervisión aérea durante el trayecto del vuelo.
La región sur de Campeche ha registrado en distintos años reportes relacionados con avionetas sospechosas, pistas clandestinas y vuelos nocturnos. Habitantes de municipios fronterizos con Tabasco señalaron en múltiples ocasiones la presencia de aeronaves pequeñas que sobrevuelan comunidades rurales durante la madrugada.
La ubicación geográfica de Campeche convierte al estado en un punto medular dentro de las rutas aéreas utilizadas por la delincuencia organizada. La conexión territorial con Tabasco, Quintana Roo y la región selvática del sureste facilita el tránsito de aeronaves ligeras provenientes de Centroamérica. Además, las extensiones rurales y la baja densidad poblacional en algunas zonas permiten movimientos discretos lejos de centros urbanos y carreteras principales.
El hecho de que el vuelo cruzara parte del territorio mexicano antes del aseguramiento volvió a abrir cuestionamientos sobre la vigilancia interna en estados como Campeche. En comunidades rurales campechanas, pobladores describieron desde hace años la presencia de avionetas que sobrevuelan a baja altura durante las noches.
Algunos habitantes afirmaron escuchar motores durante varias horas y observar luces descendiendo en terrenos alejados. Aunque los reportes llegan a autoridades locales, pocas veces existe información pública sobre cateos, aseguramientos o inspecciones en ranchos y pistas improvisadas.
El caso de la aeronave asegurada en Tabasco destacó por el tamaño del cargamento decomisado. Los 636 kilos de cocaína asegurados representaron una afectación económica de más de 131 millones de pesos para las estructuras criminales.
A pesar de la magnitud del operativo, en Campeche no hubo información por parte de autoridades estatales sobre el paso de la aeronave por su espacio aéreo. Tampoco se informó sobre coordinación con fuerzas federales o medidas especiales de vigilancia en municipios del sur después del desplome de la avioneta en Palizada.
Los dos casos reforzaron la percepción de que Campeche funciona como una zona de tránsito para vuelos ligados al narcotráfico. Mientras una aeronave cayó en Palizada sin detalles claros sobre su origen, otra logró cruzar territorio campechano con más de media tonelada de cocaína antes de ser interceptada en Tabasco.