Mérida
Temperaturas de 4 grados ponen en riesgo de colapso térmico a las aves
Redacción/Sol Yucatán
Especialistas informaron que todo tipo de aves, silvestres, domésticas y hasta las gallinas, sufren estrés y riesgos para su salud con las bajas temperaturas que se resienten ahora en la Península de Yucatán, pero cuando la temperatura desciende a 4 grados la situación se torna de peligro crítico para ellas.
SOL YUCATÁN informó de dos casos de aves muertas en condiciones extrañas: el primero ocurrió en Conkal, donde se descubrieron varias charas yucatecas muertas, una de ella aún colgada por sus patas de una rama. El segundo caso sucedió en Panabá, donde se descubrió una parvada de garrapateros, que aparecieron muertos debajo de las matas donde solían dormir.
En los dos casos, las aves habrían sufrido un colapso térmico por el frío, un fenómeno en el que las temperaturas extremas debilitan los músculos y los reflejos de los pájaros, dejándolos indefensos y vulnerables.
Además, las aves poseen un mecanismo de bloqueo tendinoso, que es una adaptación anatómica y fisiológica que les permite cerrar sus garras con fuerza cuando parchan en los árboles y mantenerlas cerradas sin esfuerzo muscular. Por este «efecto garra» la chara que murió se mantuvo colgada de sus patitas.
Por la heladez y las corrientes de aire gélido también están en riesgo los alrededor de 200 loros que se encuentran en recuperación en el Centro de Difusión y Conservación Ambiental Proyecto Santa María. Para protegerlas, la asociación civil está fabricando e instalando dormideros para que los loros se resguarden. Además, ya les suministran multivitamínicos.
La ac solicita donativos en especie de tablas de pino de 2.30 metros de largo por 25 ó 30 cm de ancho, malla sombra en buen estado y bombillas de cerámica o lámparas de calor para construir más dormideros. La ayuda también puede ser económica.