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Secuestro exprés de la PEI

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Fueron amenazados e incomunicados en la policía

  • Sin orden de aprensión ni denuncia de por medio,  Bomssa fabrica delitos de robo y privan ilegalmente de su libertad a empleados de la empresa con el apoyo cómplice de la PEI

Redacción/Sol Yucatán

Lo que aparentaba ser una reunión de rutina terminó convirtiéndose, según testimonios recabados por Sol Yucatán, en un operativo que colaboradores y excolaboradores de Bomssa califican como un «secuestro exprés» ejecutado por elementos de la Policía Estatal de Investigación (PEI). Los denunciantes sostienen que tres empleados fueron privados de su libertad sin orden de aprehensión, incomunicados durante varias horas y acusados posteriormente de un supuesto robo cuya denuncia formal, afirman, ni siquiera existía al momento de la detención.

La detención de tres trabajadores de Bomssa no habría tenido como verdadero propósito esclarecer un supuesto robo, sino callar a quienes conocían las presuntas operaciones ilícitas que se realizaban dentro de la empresa, sostienen colaboradores y excolaboradores consultados por Sol Yucatán. De acuerdo con los testimonios recabados por este medio, la fabricación del delito y el operativo en el que intervino la Policía Estatal de Investigación (PEI) formaron parte de una estrategia para silenciarlos, impedir que denunciaran lo que sabían y proteger una presunta red de irregularidades que, aseguran, operaba desde hace años al interior de Bomssa.

Bajo esa premisa, califican como un «secuestro exprés» la forma en que los ex empleados fueron privados de la libertad la noche del 5 de mayo, al salir del Centro de Distribución (Cedis) de Bomssa, en el Periférico de Mérida. Afirman que fueron interceptados por agentes de la PEI sin orden de aprehensión y antes de que existiera una denuncia formal por el supuesto robo que posteriormente les fue imputado, situación que consideran evidencia de que el operativo ya estaba previamente preparado.

Los hechos ocurrieron la noche del 5 de mayo, al salir del Centro de Distribución (Cedis) de Bomssa, ubicado sobre el Anillo Periférico de Mérida. De acuerdo con la información obtenida por este medio, esa tarde varios mandos de la empresa convocaron a una reunión a tres trabajadores de confianza, todos con varios años de antigüedad dentro de la compañía.

Sin embargo, lo que llamó la atención de quienes estuvieron presentes fue que, de manera inusual, gran parte del personal fue retirado de las instalaciones antes de concluir la reunión, dejando únicamente a algunos directivos y personal específico dentro del corporativo. Para los denunciantes, ese movimiento no fue casual.

Los testimonios señalan que, mientras la reunión transcurría, ya se encontraba en las instalaciones el empresario Liborio Vidal Aguilar, quien, según las versiones recabadas, permaneció dentro del inmueble durante esos momentos. Asimismo, los denunciantes atribuyen al contador José Carlos Magaña Navarrete y Pamela Guadalupe rubio pool, apoderada legal de la empresa, un papel clave en la coordinación de los hechos que ocurrieron minutos después. Estas afirmaciones forman parte de las denuncias y no han sido confirmadas por una autoridad judicial.

Al concluir la reunión, cada uno de los trabajadores salió por separado del Cedis. Apenas habían recorrido unos cuantos metros cuando fueron interceptados por patrullas de la PEI en distintos puntos cercanos al corporativo. Según los testimonios, los agentes ya conocían las características físicas de los empleados, los vehículos que conducían e incluso la ruta por la que abandonarían la empresa, por lo que consideran que el operativo estaba previamente preparado.

Las fuentes consultadas relatan que los policías utilizaron distintos argumentos para obligarlos a detenerse. En uno de los casos se habló de una supuesta irregularidad con el engomado del vehículo y, posteriormente, de un presunto reporte de robo de la unidad asignada por la empresa. Tras descender del automóvil, el trabajador fue esposado y subido a una patrulla. Los otros dos empleados fueron interceptados bajo circunstancias similares.

De acuerdo con los testimonios, los tres permanecieron incomunicados durante varias horas, sin que se les permitiera realizar llamadas telefónicas ni contactar a familiares o abogados. Incluso aseguran que permanecieron dentro de las patrullas antes de ser trasladados a instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública, donde continuaron retenidos sin que se les informara formalmente el motivo de su detención.

Las versiones recopiladas por Sol Yucatán coinciden en que ninguno de los detenidos fue informado del delito que presuntamente había cometido durante las primeras horas de su arresto. Fue hasta después, ya bajo custodia de las autoridades ministeriales, cuando les notificaron que eran investigados por un supuesto robo de dinero cometido esa misma noche dentro de Bomssa.

Uno de los aspectos que más cuestionan los denunciantes es que, según la documentación consultada por este medio, la denuncia formal por ese presunto robo habría sido presentada hasta el día siguiente, pese a que las detenciones ocurrieron la noche del 5 de mayo. Esa secuencia de hechos es la que ha llevado a colaboradores y excolaboradores a sostener que fueron víctimas de una privación ilegal de la libertad y de un operativo previamente planeado.

Los denunciantes sostienen además que la actuación de la PEI no habría sido un hecho aislado, sino parte de una presunta estrategia para fabricar un caso penal contra empleados con más de una década de servicio dentro de Bomssa, quienes —aseguran— conocían información sensible relacionada con la operación de la empresa. Tales señalamientos forman parte de las denuncias presentadas y continúan sujetos a investigación.

Contáctanos al yucatan.sol.periodico@gmail.com

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