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Se acabarán pensiones de oro
- La reforma del sistema de pensiones del Gobierno Federal tendrá repercusiones directas en Yucatán, al eliminar de tajo las pensiones de oro de las cuales gozan exfuncionarios del Poder Ejecutivo y Judicial.
Redacción/Sol Yucatán
La Reforma Constitucional de la modificación del sistema de pensiones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tendrá un impacto directo en Yucatán.
La medida que ha sido enviada al Congreso de la Unión para su estudio y aprobación contempla eliminar las jugosas pensiones, donde el tope máximo será de 70 mil pesos.
En Yucatán, existen exfuncionarios del Poder Ejecutivo, Judicial y del magisterio (líderes sindicales o familiares de políticos) que al día de hoy perciben pensiones aún mayores a las planteadas por el Poder Ejecutivo Federal.
De acuerdo al Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán (Isstey), hay más de 400 personas que cobran pensiones arriba de los 70 mil pesos, lo que podría significar un ahorro y un tanque de oxígeno para las arcas del Instituto que opera con números negros.
El exmagistrado Ricardo Avilá Heredia es uno de los funcionarios que más cobran por el concepto de pensión, debido a que es jubilado por el Poder Judicial, donde fue el presidente del Tribunal Superior de Justicia, pero también es jubilado por la Secretaría de Educación, entre ambos percibe 238 mil pesos al mes, es decir, 2 millones 856 mil pesos al año.
Avila Heredia, ya en retiro, gana más que el gobernador Joaquín Díaz Mena y que la misma presidenta del país, Claudia Sheinbaum Pardo.
Amira Hernández Guerra, magistrada en retiro y viuda del exgobernador y mamá de Felipe Cervera Hernández, titular del IVEY y de Víctor Cervera Hernández, delegado de la Profeco, cobra al mes poco más de 220 mil pesos entre su pensión y la de su difunto esposo, es decir, más que el gobernador y que la presidenta.
En posición similar se encontraría Dafne López Rodríguez, padre del coordinador de asesores del gobierno, quien cobra una pensión cercana a los 100 mil pesos, de quien se sabe nunca laboró por largos periodos para el estado, sin embargo, aparece con una jugosa pensión.
También afectaría a exgobernadores y a los actuales magistrados que recién se han jubilado, quienes cobran pensiones al doble de la propuesta.
La llamada Ley Saidén, aprobada en el gobierno de Mauricio Vila, también tendría que ser modificada, debido a que superaría el monto propuesto por la presidenta.
Si bien la ley es federal, tras su aprobación el Congreso del Estado legislará para su armonización, de lo cual ya hay línea, con lo cual sería el fin de las pensiones de oro en Yucatán, que afectará en su gran mayoría a gente ligada al PRI.