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Saquean tierras de la nación
- El alcalde de Yobaín, en contubernio con el comisario municipal de Chabihau, permite la invasión y tala ilegal de la vegetación en una zona protegida y que pertenece a la nación, de manera similar a lo que ocurre en Celestún y Sisal.
- El edil asigna los lotes como parte de su promesa de campaña, debido a que aspira a una reelección. Además, está utilizando recursos públicos para trabajos de electrificación del asentamiento ilegal.
- Pareciera que cuentan con protección oficial, debido a que se han interpuesto denuncias ante diversas instancias, sin embargo, han hecho caso omiso.
Redacción/Unidad de Investigación Sol Yucatán
Un ecocidio, acompañado de señalamientos de corrupción y uso irregular de recursos públicos, sacude al puerto de Chabihau, perteneciente al municipio de Yobaín.
El alcalde morenista Jesús Alberto Cool Aké y el comisario municipal Wilmer Javier Cetz May son señalados por su presunta participación en la promoción de asentamientos irregulares en terrenos de propiedad nacional y de importancia ecológica.
Una investigación sobre los hechos documenta presuntos trabajos de desmonte de vegetación, relleno con escombros y apertura de brechas en una zona que se encuentra protegida por su relevancia ambiental.
El área señalada se localiza sobre la carretera San Crisanto-Chabihau, después del puerto de abrigo y aproximadamente 200 metros antes del arco vial de seguridad, a un costado de la dársena.
En ese punto se habrían realizado trabajos que afectan vegetación de mangle y chit, especies fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas costeros y que sirven de contención ante los huracanes.
El desmonte se realizó sin los permisos ambientales de impacto ambiental por parte de las autoridades.
Por lo cual los responsables podrían enfrentar procesos administrativos y penales.
La gravedad del caso radica no solamente en la tala, sino también en las posibles consecuencias sobre el funcionamiento hidrológico de la zona.
El terreno opera como vaso regulador y constituye un espacio de alimentación y hábitat para fauna silvestre, incluido el flamenco rosado.
La alteración del suelo, el relleno con escombros y la apertura de caminos podrían modificar las condiciones naturales del sitio y comprometer su equilibrio ecológico.
Los señalamientos apuntan a que el alcalde Jesús Alberto Cool Aké y el comisario municipal Wilmer Javier Cetz May participan en la asignación de lotes de terreno e incluso en el otorgamiento de documentos o anuencias presentados como acreditación de propiedad, aunque estos no tendrían ninguna validez, dado que no son terrenos propiedad del municipio.
De acuerdo con la información recabada, la entrega de terrenos estaría relacionada con una promesa de campaña del presidente municipal, quien buscaría la reelección por tres años más.
Asimismo, el alcalde está utilizando recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), correspondiente al Ramo 33, para financiar trabajos de electrificación en los terrenos invadidos.
Es decir, está destinando recursos públicos para electrificar un asentamiento irregular. Sin olvidar que el edil está bajo investigación por el presunto desvío de 3.5 millones de pesos.
Sin embargo, pareciera que el edil y el comisario cuentan con protección oficial debido a que se ha interpuesto una denuncia ambiental y de transparencia dirigida a la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), a la atención de la titular Neyra Silva Rosado.
Ante la delegación de la Profepa, de igual manera se informó de los hechos a la Fiscalía General del Estado (FGE), encargada de la persecución penal de estos ilícitos, y su Unidad Especializada en Delitos Electorales y Ambientales (a la cual le corresponde la investigación de delitos contra el medio ambiente, el equilibrio ecológico y el patrimonio natural).
Sin embargo, han hecho caso omiso, debido a que ninguna autoridad ha intervenido para frenar el daño ambiental.
Lo que llama la atención es que apenas el 9 de septiembre pasado, autoridades de la Profepa clausuraron un predio frente a la playa en Chabihau, cuando se realizaban trabajos de limpieza.
Sin embargo, en el caso de la invasión de terrenos propiedad de la nación y donde han arrasado con el mangle, no han actuado.
No hay que olvidar que una situación similar se registra en Sisal y Celestún, donde las autoridades municipales han permitido e incentivado la invasión de terrenos protegidos para que estos sean privatizados y luego vendidos.
En el caso de Celestún, se señala al alcalde morenista, Jesús Germán Cauich Pinto, de formar parte de una red fraudulenta que se dedica a la estafa a través de la venta de estos lotes, para enganchar a sus víctimas, les muestran un documento expedido por el Ayuntamiento de la propiedad, sin embargo, este no tiene validez.
Situación similar podría replicarse en Chabihau, tomando en cuenta la importancia que tiene el puerto, debido a que este se encuentra enclavado en la llamada Riviera Maya yucateca, zona en la cual empresarios están invirtiendo millonarias sumas de dinero para la atracción del turismo y que elevan las propiedades en ese lugar.