Portada
Progreso, fábrica de millonarios
- Alcaldes han tomado al puerto de Progreso como un camino rápido para acceder a la riqueza y al poder, por lo cual el municipio se convierte en una especie de cheque en blanco al portador.
- El exalcalde Julián Zacarías fue acusado por el presunto desvío de poco más de 43 millones de pesos durante sus dos periodos como alcalde de ese municipio, llegó en bancarrota y se fue como millonario.
- En su tiempo lo hicieron los Magadán-Alonzo, familia de la diputada María Esther Magadán Alonzo, Blanco Pajón, entre otros. El municipio tiene un presupuesto estimado de 650 MDP.
Redacción/Sol Yucatán
Progreso, considerado como la conexión de Yucatán con el mundo, que se ha convertido en la puerta de entrada y salida de comercio y donde se mueven cientos de millones de pesos todos los días, se ha convertido en otra de las joyas de la corona de Yucatán.
No solo por su importancia económica, sino por su importancia política.
El PRI dominó el municipio cerca de 70 años, y el PAN cumple su tercer trienio consecutivo al frente de la Comuna. En la próxima elección, es prioridad para la 4T, incluso más que Mérida, la capital del estado.
Llegar a la alcaldía es sinónimo de sacarse la lotería o tener en las manos un cheque en blanco al portador, ya que cada alcalde entra prácticamente sin nada y concluye siendo millonario.
En su tiempo lo hicieron los Magadán-Alonzo, familia de la diputada María Esther Magadán Alonzo, Blanco Pajón, entre otros.
El municipio tiene un presupuesto estimado en cerca de 650 millones de pesos anuales.
El exalcalde de Progreso, uno de los principales operadores del exgobernador Mauricio Vila Dosal, Julián Zacarias Curi, se posicionó como el alcalde de Progreso que más daño patrimonial le causó a su municipio.
De acuerdo con la información de la Auditoría Superior del Estado, al también excandidato del PAN-PRI a la diputación federal por el II Distrito se le logró comprobar un presunto daño patrimonial de más de 43 millones de pesos.
Era evidente su enriquecimiento, debido a que antes de llegar a la alcaldía estaba en bancarrota y al concluir era dueño de una gran fortuna con múltiples propiedades, como una casa en Miami y hasta un yate, que tiene atracado en Yucalpetén, y hasta adquirió un Cybertruck con valor de 2.5 millones de pesos.
Además, es dueño de terrenos y negocios, sin olvidar que está bajo investigación federal por la actividad huachicolera en una de sus propiedades, que se descubrió tras el aseguramiento de más de 100 mil litros de combustible robado.
De acuerdo con documentos de la Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY), que obran en poder del Congreso del Estado, se detectó en las auditorías públicas correspondientes a los años 2019, 2020, 2021, 2022 y 2023, un daño patrimonial de 39 millones 634 mil 652 pesos.
A esta cantidad se le suman los 3.5 millones de pesos del recurso que el ex edil no logró comprobar, lo que arroja un total de 43 millones 134 mil 652 pesos que Zacarias Curi no pudo comprobar y que se cataloga como daño patrimonial.
Lo que parece extraño es el hecho de que la diputada María Esther Magadán Alonzo, quien se dice es quien se perfila para contender por la alcaldía de ese municipio por Morena, tuvo en sus manos el estudio de fiscalización, sin embargo, decidió guardar silencio y no ir más allá de la exposición mediática.
Una de las versiones más fuertes en el puerto y el mismo Congreso del Estado es que “Chelita” negoció con el ex edil no ir más allá a cambio de apoyo financiero para su eventual campaña, porque ya se ve como la próxima alcaldesa del municipio.
Además del silencio de Zacarías Curi, ya que el ex edil habría sido quien destapó el escándalo de corrupción en el cual habría incurrido “Chelita”, cuando sus padres fueron alcaldes y donde fungió como prestanombres, y del préstamo de 30 millones de pesos, que realizó en el 2024, donde hasta el día de hoy paga poco más de 1 millón de pesos.
El actual alcalde, Erick Rihani González, está siguiendo los mismos pasos que su antecesor, debido a que regidores de oposición lo acusan de oscuros manejos en el presupuesto, nóminas fantasmas y marcados sobrecostos en obras y servicios.
Lo cual aseguran saldrá a relucir en las auditorías de la cuenta pública correspondiente al 2025.
El descarado saqueo a las arcas del municipio estaría provocando que el Partido Acción Nacional (PAN) se hunda de manera dramática en el puerto de Progreso.
De celebrarse las elecciones el día de hoy, Morena ganaría prácticamente sin despeinarse la alcaldía con más de 20 puntos porcentuales de diferencia.
De acuerdo a los datos, Morena tiene una proyección electoral del 43.4%, contra el 21.7% del PAN, es decir, una diferencia de 21.7%, es decir, ganaría al 2 por 1.
El PRI comienza a dar signos de vida en el municipio que gobernó durante muchas décadas al registrar una preferencia del 10.5%, cuando hasta hace poco más de un año tenía el 3.5% de la intención de voto.
Lo más dramático es que el 66.7% dijo que no votaría por el edil para una posible reelección, lo que demuestra el grado de desaprobación derivado de su mal gobierno y por encubrir actos de corrupción de su antecesor panista.
No hay que olvidar que Progreso es una de las prioridades de Morena en la elección del 2027 por el poder económico que representa y por ser el segundo municipio de Yucatán, donde más dinero se está invirtiendo con el Tren Maya de Carga y la ampliación de puerto Progreso.