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Nuevo fraude de Alfonso Tello
- Tecon Concretos llevó ante los tribunales mercantiles con un juicio ejecutivo mercantil al desarrollador inmobiliario y a la constructora Santeza, de la que conserva 90 por ciento de las acciones.
- Documentos mercantiles muestran que el empresario también compartió negocios durante años con Mauricio Martínez Zapata, en Santos Desarrolladora
Redacción/Unidad de Investigación Sol Yucatán
Una nueva demanda mercantil alcanza al empresario y desarrollador inmobiliario Alfonso Sánchez Tello Zapata, esta vez junto con Santeza, S.A. de C.V., constructora que controla desde su creación y de la cual conserva 90 por ciento de las acciones.
El procedimiento fue promovido por Tecon Concretos, S.A. de C.V. ante el Juzgado Primero Mercantil del Primer Departamento Judicial del Estado de Yucatán, bajo el expediente 201/2026, mediante la vía de juicio ejecutivo mercantil.
Los registros judiciales permiten ahora establecer que el procedimiento comenzó a aparecer públicamente desde marzo pasado.
El 17 de marzo de 2026, el Diario Oficial del Gobierno del Estado publicó una primera actuación correspondiente al expediente 201/2026. En ese momento únicamente identificó como promovente a Tecon Concretos, por conducto de Iván Toribio Medina Contreras, Zaira Aurora de Guadalupe Palma Echeverría y Joshuan Aldayir Pech Cauich, quienes comparecieron como endosatarios en procuración.
En esa primera publicación todavía no aparecían los nombres de los demandados.
Posteriores actuaciones judiciales terminaron por revelar que la acción fue dirigida contra Santeza, S.A. de C.V. y contra Alfonso Sánchez Tello Zapata, colocando personalmente al empresario dentro del nuevo conflicto mercantil.
El juicio continuó activo meses después. En la audiencia del 13 de julio de 2026, publicada posteriormente por el Poder Judicial, nuevamente aparece el expediente 201/2026 promovido por Tecon Concretos y sus endosatarios en procuración.
Hasta ahora, las publicaciones judiciales localizadas no revelan el monto reclamado ni identifican expresamente el documento que Tecon presentó como base de la acción, por lo que no es posible establecer todavía el tamaño económico del conflicto.
Sin embargo, existen elementos jurídicos relevantes.
Tecon no promovió un juicio mercantil ordinario, sino un juicio ejecutivo mercantil, y sus abogados comparecen como endosatarios en procuración. Esto apunta a la existencia de un documento con fuerza ejecutiva y resulta compatible con el cobro de uno o varios títulos de crédito. Los extractos judiciales disponibles, sin embargo, no permiten afirmar todavía que se trate específicamente de pagarés.
El otro dato relevante es que la acción judicial no aparece dirigida solamente contra Santeza.
Alfonso Sánchez Tello Zapata figura personalmente como demandado.
La distinción resulta importante porque ser accionista o administrador de una sociedad anónima no convierte automáticamente a una persona física en responsable de las obligaciones de la empresa. Será necesario conocer el documento base de la acción para establecer en qué carácter Tecon pretende cobrar también directamente al empresario.
La relación de Sánchez Tello con Santeza, en cambio, está plenamente documentada.
La compañía fue constituida en julio de 2013 en Mérida con un capital inicial de 50 mil pesos. Alfonso Sánchez Tello recibió 45 de las 50 acciones, equivalentes al 90 por ciento del capital, y su socio Mauricio Martínez Zapata adquirió las cinco restantes, equivalentes al 10 por ciento.
Desde su nacimiento, Sánchez Tello quedó además como administrador único de Santeza.
La compañía fue creada con facultades que rebasaban ampliamente la construcción de viviendas. Su objeto social le permite construir casas, hoteles, villas, fraccionamientos, condominios, edificios, carreteras y puentes, además de prestar servicios de planeación, supervisión y administración de proyectos.
También quedó facultada para realizar fraccionamientos y lotificaciones, adjudicar terrenos, construir inmuebles para venderlos al público, así como comprar, vender, arrendar, lotificar, urbanizar y comercializar toda clase de bienes inmuebles.
Dos años después de su creación, Santeza multiplicó considerablemente su capital.
Una asamblea extraordinaria celebrada el 30 de diciembre de 2015 aprobó incrementarlo de 50 mil a 2 millones 750 mil pesos.
Del aumento por 2.7 millones de pesos, Sánchez Tello suscribió 2 millones 430 mil pesos, y Mauricio Martínez Zapata otros 270 mil, manteniendo prácticamente intacta la relación accionaria de 90 y 10 por ciento.
La sociedad mantuvo esa composición hasta enero de 2021.
El 4 de enero de ese año, Mauricio Martínez Zapata decidió separarse de Santeza y vender la totalidad de sus 275 acciones, equivalentes al 10 por ciento de la compañía, a Luis Trinidad Cupul Uribe.
La operación se realizó por 275 mil pesos en efectivo y en una sola exhibición, exactamente el valor nominal de las acciones.
Sánchez Tello permaneció como accionista dominante.
El acta establece que poseía 2 mil 475 acciones de la Serie A, equivalentes al 90 por ciento del capital social, y que renunció a su derecho de preferencia para permitir la incorporación de Cupul Uribe.
La documentación registral también lo coloca como administrador único, con facultades para pleitos y cobranzas, administración, actos de dominio y suscripción de títulos y operaciones de crédito.
Entre sus atribuciones estaban administrar bienes y negocios de Santeza, celebrar contratos, representar a la compañía, manejar operaciones crediticias, abrir cuentas bancarias, emitir cheques, efectuar y recibir pagos y realizar actos de riguroso dominio.
Es precisamente esa empresa la que ahora comparte con Sánchez Tello el expediente 201/2026.
El nuevo procedimiento amplía el frente judicial que rodea al desarrollador inmobiliario.
Durante 2026 también aparecen los expedientes mercantiles 174/2026 y 178/2026, promovidos por Desarrolladora Joyel contra Alfonso Sánchez Tello e Inmobiliaria Vertro, S.A. de C.V. De hecho, la actuación judicial del 13 de julio registra en la misma audiencia el expediente 178/2026 contra Sánchez Tello y Vertro y, pocas líneas después, el 201/2026 promovido por Tecon Concretos.
La diferencia es que Santeza abre otra rama dentro de la estructura empresarial vinculada a Sánchez Tello.
Documentos mercantiles muestran que el empresario también compartió negocios durante años con Mauricio Martínez Zapata en Santos Desarrolladora, por lo que la aparición de Santeza permite ampliar el mapa de sociedades vinculadas con operaciones de construcción y desarrollo inmobiliario en Yucatán.
Ahora falta conocer el tamaño de la nueva controversia.
Las publicaciones judiciales abiertas consultadas hasta ahora no revelan la suerte principal reclamada por Tecon Concretos, los intereses exigidos, el número de títulos involucrados ni la naturaleza exacta del documento presentado como base de la acción.
Tampoco permiten establecer todavía por qué Sánchez Tello fue demandado personalmente junto con Santeza.
Esa información se encuentra previsiblemente en la demanda inicial y en los documentos base del expediente 201/2026. Su contenido permitirá determinar si el empresario aparece como suscriptor, aval, obligado solidario o bajo alguna otra figura que explique la acción ejercida directamente en su contra.
Por ahora, el registro judicial deja establecido un nuevo hecho: desde marzo de 2026, Tecon Concretos mantiene un juicio ejecutivo mercantil que posteriormente quedó identificado contra Santeza y Alfonso Sánchez Tello, y el procedimiento continuaba generando actuaciones al menos hasta julio.
Para Sánchez Tello, se trata de otro frente judicial que se suma a los procedimientos mercantiles que ya involucran a Inmobiliaria Vertro.
Esta vez, sin embargo, la demanda alcanza a una compañía sobre la cual los documentos del Registro Público de Comercio no dejan margen de duda respecto de su control: Alfonso Sánchez Tello posee 90 por ciento de Santeza y ha ejercido su administración con amplias facultades sobre sus bienes, contratos y operaciones financieras.