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Notario: Lujos y negocios inmobiliarios
- Mientras Cleominio Zoreda Novelo ejerce la fe pública como notario y acumula una trayectoria que pasa por el Senado y el gobierno estatal, sus hermanos han construido un entramado empresarial dedicado al desarrollo inmobiliario, la urbanización y el negocio turístico, desde Mérida hasta el caribe mexicano.
- Escrituras, actas constitutivas y folios registrales revelan una familia donde la legalidad, la tierra y la política convergen: residencias de lujo en zonas de alta plusvalía, empresas diseñadas para hacer ciudad y playa, y una posición notarial que certifica, y conoce antes que nadie, el movimiento del patrimonio.
Redacción/Sol Yucatán
Durante décadas, el apellido Zoreda Novelo ha transitado con fluidez entre dos mundos que en Yucatán rara vez se cruzan por azar: el poder público y el negocio de la tierra. En el centro de ese cruce se encuentra Renán Cleominio Zoreda Novelo, notario público en activo y exsenador de la República, cuya trayectoria política y jurídica coincide en el tiempo con la consolidación de un entramado familiar de intereses inmobiliarios, documentado en registros mercantiles y patrimoniales.
En su trayectoria se aprecia un mapa de relaciones construido a partir de actas constitutivas, escrituras públicas y folios del Registro Público, que permite observar cómo una familia concentra fe pública, redes políticas y desarrollo inmobiliario dentro del mismo eje territorial.
El notario que volvió al poder del papel, ese es Renán Cleominio Zoreda Novelo, Notario Público Titular de la Notaría 49 con sede en Mérida. Antes de regresar al ejercicio notarial, ocupó cargos de alto nivel: fue senador de la República, secretario general de Gobierno de Yucatán durante la administración de Víctor Cervera Pacheco y funcionario federal en la entonces Procuraduría General de la República, en áreas vinculadas a la investigación de delitos.
Esa combinación lo coloca en una categoría estratégica: el fedatario con pasado político, una figura particularmente influyente en estados donde el crecimiento urbano y la plusvalía dependen tanto de la ley como de las relaciones.
El notario no solo certifica. Da fe de compraventas, herencias, donaciones, constituciones de empresas y fideicomisos. Conoce, antes que otros actores, qué tierra cambiará de manos y qué patrimonio se consolidará. Cuando ese conocimiento convive con redes políticas activas y con intereses familiares en el desarrollo inmobiliario, el interés público se activa de forma legítima.
El cruce entre poder y patrimonio no es abstracto. En el Registro Público de la Propiedad de Yucatán aparece una pieza concreta: el folio electrónico 367638, correspondiente a un predio ubicado en calle 23 número 70, Colonia México, Mérida, descrito como “terreno con casa”. Se trata de una residencia lujosa asentada sobre un lote de 600 metros cuadrados, con 20 metros de frente por 30 de fondo, una dimensión poco común en zonas residenciales consolidadas del norte de la ciudad.
La operación registrada es una compraventa celebrada en agosto de 2016, con un valor asentado de un millón 133 mil 333 pesos. En la escritura aparecen como copropietarios Renán Cleominio Zoreda Novelo, Jorge Carlos Zoreda Novelo y otros miembros de la familia, siendo el notario titular de una tercera parte del inmueble.
La ubicación no es menor. Colonia México es una de las zonas de mayor plusvalía de Mérida, altamente demandada para residencias de alto nivel, oficinas privadas y proyectos de reconversión urbana.
Comparables actuales en el mercado abierto ubican propiedades residenciales de 600 m² en rangos que van de 7.3 a 11 millones de pesos, dependiendo del estado de conservación y características de la construcción. La diferencia entre el valor asentado en escritura y el valor comercial actual no prueba un delito, pero sí revela una adquisición excepcionalmente ventajosa y consolida el retrato patrimonial: no se trata de un activo menor, sino de una residencia de lujo en una colonia de élite.
Los hermanos y el negocio de la tierra. Mientras Renán Zoreda Novelo ocupaba cargos legislativos y de gobierno, sus hermanos desarrollaban una trayectoria empresarial consistente en el sector inmobiliario y de la construcción, documentada en al menos tres empresas constituidas entre 1983 y 2008.
La más antigua es Inmobiliaria y Promotora Montejo, S.A. de C.V., constituida en 1983 en Mérida, donde Jorge Carlos Zoreda Novelo figura como accionista fundador, con un capital social elevado para la época. El objeto social es clásico y revelador: urbanización, fraccionamientos, construcción y obra civil. Es una empresa diseñada para intervenir directamente en la creación de ciudad.
En 2001, el radio de acción se amplía hacia el Caribe con Tanah Inmobiliaria, S.A. de C.V., domiciliada en Cozumel, Quintana Roo, donde Jorge Carlos Zoreda Novelo aparece como Administrador Único, con plenos poderes. El giro se enfoca en desarrollo turístico, hoteles, condominios y adquisición de tierras, justo en el periodo de expansión inmobiliaria acelerada de la región.
La tercera pieza es Euro Living, S. de R.L. de C.V., constituida en 2008 en Cancún, donde aparecen dos hermanos: Jorge Carlos Zoreda Novelo y Carlos Roberto Zoreda Cervera, ambos arquitectos y socios, junto con inversionistas externos. El objeto social vuelve a ser amplio: desarrollo inmobiliario, fideicomisos, comercialización y esquemas financieros ligados al sector.
Tres empresas. Tres décadas. Tres territorios: Mérida, Cozumel y Cancún. Un mismo hilo conductor: la tierra como negocio.
Una coincidencia estructural. Las actas constitutivas y las escrituras no prueban ilegalidad. Tampoco lo hace la trayectoria política del notario. Pero la coincidencia estructural es clara: mientras uno de los miembros de la familia ejerce o ejerció cargos donde se administra la legalidad, otros operan empresas donde esa legalidad es condición indispensable para multiplicar el valor del suelo.
En Yucatán, donde el crecimiento urbano ha sido uno de los motores económicos más importantes, la figura del notario es estratégica. Y cuando esa figura pertenece a una familia con intereses inmobiliarios históricos y patrimonio en zonas de alta plusvalía, la frontera entre lo público y lo privado se convierte en un asunto legítimo de escrutinio.
Interés público. El valor periodístico del caso no está en probar un delito inexistente, sino en mostrar el ecosistema. Un notario con pasado político que da fe de actos patrimoniales. Hermanos que desarrollan y comercializan tierra desde hace décadas. Empresas discretas, objetos sociales amplios y un patrimonio inmobiliario que se expresa en residencias de lujo y desarrollos turísticos.
En Yucatán, donde el suelo se ha convertido en poder, el apellido Zoreda Novelo permite observar cómo la política, la notaría y el negocio inmobiliario no siempre caminan por carriles separados. A veces, simplemente avanzan juntos, amparados en la legalidad, pero sostenidos por una concentración de información, relaciones y patrimonio que merece ser observada con lupa.