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No quieren dedazo en Conkal
Cuenta pendiente con 3.5 mdp
- Seis Comités Seccionales desconocen cualquier candidatura o incorporación pactada desde arriba y rechazan que la exalcaldesa, Hisselle Díaz del Castillo, recién llegada de las filas del PRI, sea colocada como carta del partido en Conkal.
Redacción/Sol Yucatán
Hisselle Díaz del Castillo pretende regresar al Ayuntamiento de Conkal bajo las siglas de Morena, pero la estructura territorial del partido ya le cerró la puerta a cualquier intento de imponerla desde la cúpula. Seis Comités Seccionales desconocieron cualquier candidatura, coordinación o incorporación que se pretenda decidir a espaldas de la militancia y dejaron claro que no permitirán que una exmilitante de otro partido llegue a encabezar el movimiento por acuerdos cupulares.
El pronunciamiento ocurre en medio de las versiones que colocan a la exalcaldesa como una de las posibles cartas de Morena para competir nuevamente por la presidencia municipal de Conkal, luego de que abandonara las filas del PRI y se incorporara al partido guinda. Su nombre aparece en una hoja presuntamente filtrada de Morena Yucatán, en la que se mencionan perfiles que serían considerados para distintas alcaldías y diputaciones federales.
La postura de los comités seccionales resulta particularmente significativa porque el comunicado fue emitido después de que comenzaron a circular esas versiones y porque sus integrantes advierten expresamente que no reconocerán candidaturas anticipadas ni incorporaciones negociadas al margen de la militancia.
En otras palabras, Morena Conkal no está dispuesto a recibir una candidatura ya cocinada desde arriba.
Los presidentes de las secciones 059, 060, 061, 063, 1136 y 1137 sostienen que no han sido convocados ni incluidos en ningún diálogo institucional relacionado con las personas que han sido mencionadas en redes sociales. Por ello, desconocen como legítima cualquier decisión tomada a espaldas de la estructura territorial, la militancia y los órganos partidistas competentes.
El reclamo cobra mayor fuerza por el perfil de Hisselle Díaz, quien gobernó Conkal durante dos periodos, de 2018 a 2024, y apenas el pasado 22 de marzo dejó las filas del PRI para acercarse a Morena.
Su eventual regreso a la política municipal bajo las siglas del partido guinda ocurre, además, mientras existen observaciones de la Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY) relacionadas con su administración. De acuerdo con información de la cuenta pública 2024 citada en los señalamientos contra la exalcaldesa, se detectaron posibles irregularidades que representarían un daño patrimonial por 3.5 millones de pesos.
Entre las observaciones se encuentra una relacionada con nóminas por 2.8 millones de pesos correspondientes a los últimos ocho meses de su administración, de enero a agosto de 2024. La documentación referida señala la ausencia de recibos de nómina firmados, Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) y archivos XML que acreditaran el pago a trabajadores.
También se señalan 417 mil 600 pesos por supuesto arrendamiento de mobiliario y equipo sin facturas o evidencia del servicio, además de 334 mil 161 pesos en transferencias electrónicas destinadas presuntamente a materiales de construcción y productos químicos, sin bitácoras de uso, registros de entrada a almacén o documentación que justificara su destino.
Estas observaciones no significan por sí mismas una responsabilidad penal ni una sentencia contra la exalcaldesa, pero forman parte del contexto que acompaña su eventual regreso a la contienda política bajo Morena.
Los comités también cuestionan que personas provenientes de otros partidos pretendan asumir posiciones dentro del movimiento sin demostrar una trayectoria previa de trabajo territorial.
“La inclusión no puede convertirse en impunidad, simulación, oportunismo o reparto de posiciones”, sostienen en su comunicado.
El mensaje apunta directamente al fenómeno de los llamados “chapulines”: políticos que abandonan un partido para incorporarse a otro cuando cambian las condiciones de competencia electoral.
La inconformidad no se limita a una eventual candidatura. Los comités rechazan que cualquier personaje proveniente de otras fuerzas políticas, particularmente aquellos que hayan participado activamente contra Morena o descalificado a su propia militancia, pueda ser colocado automáticamente por encima de quienes han construido la estructura del partido en Conkal.
La postura resulta especialmente relevante frente al caso de Hisselle Díaz, pues su incorporación a Morena ocurrió después de haber gobernado el municipio bajo las siglas del PRI durante seis años.
Los representantes seccionales dejaron claro que una fotografía, una reunión, una publicación en redes sociales o una declaración individual no convierte a nadie automáticamente en candidato, coordinador o representante de Morena.
Tampoco aceptarán que mediante acuerdos privados se construya una candidatura anticipada o se presente ante la ciudadanía a una persona como la carta única del partido.
Para los comités, quienes aspiren a participar deberán ser evaluados por su trayectoria, trabajo territorial, honestidad, aceptación ciudadana y congruencia con los principios de Morena.
El reclamo también toca uno de los puntos más sensibles para las bases: el reconocimiento a quienes han trabajado por el movimiento desde territorio, incluso cuando Morena todavía no contaba con la fuerza electoral que actualmente tiene.
Los dirigentes exigieron respeto para quienes han recorrido colonias, organizado asambleas, defendido el voto y mantenido activa la estructura partidista durante años.
Por ello, los seis comités se deslindaron de cualquier acuerdo que se haya realizado en nombre de Morena Conkal sin su participación y advirtieron que tampoco reconocerán a ninguna persona que, sin nombramiento oficial, pretenda presentarse como coordinador, representante, enlace, aspirante único o candidato del partido.
El mensaje también fue dirigido a las dirigencias estatal y nacional: cualquier incorporación, aspiración o propuesta relacionada con Conkal deberá transparentarse y pasar por los órganos partidistas correspondientes.
Los comités consideran que mantener a la militancia al margen de estas decisiones únicamente genera división y desconfianza.
Su postura quedó resumida en cinco puntos: no reconocer candidaturas anticipadas; no respaldar incorporaciones negociadas a espaldas de la militancia; rechazar imposiciones y decisiones cupulares; deslindarse de acuerdos en los que no hayan participado, y evitar que el nombre de Morena sea utilizado para beneficiar intereses personales.
Mientras el proceso electoral todavía no entra formalmente en la etapa de definición de candidaturas, la estructura territorial de Morena en Conkal ya fijó una posición: no quiere decisiones consumadas desde arriba ni candidatos impuestos.
Y aunque los comités no mencionan expresamente a Hisselle Díaz del Castillo en cada uno de sus señalamientos, el contexto político en el que fue emitido el comunicado y las versiones que colocan a la exalcaldesa como posible candidata ponen su eventual regreso bajo Morena en el centro de la disputa interna.
La pregunta que queda sobre la mesa es quién decidirá el futuro de Morena en Conkal: los seis comités y la militancia que han construido la estructura en territorio, o los grupos que pretendan colocar desde arriba a una exalcaldesa recién llegada de otro partido.