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Negocio maquiavélico
- El ecocidio en la costa yucateca tendría nombre y apellido. Detrás del proyecto inmobiliario se escondería un multimillonario negocio que beneficiará a políticos, empresarios y notarios públicos propietarios de terrenos en la exclusiva Isla Barracuda.
Redacción/Sol Yucatán
Las dunas costeras de Chuburná Puerto no están siendo destruidas por accidente, ni en nombre del desarrollo.
Están siendo sacrificadas para concretar un multimillonario negocio inmobiliario que hará inmensamente rico a un selecto grupo de empresarios, políticos y notarios públicos, dueños de la Isla Barracuda.
El proyecto inmobiliario impulsado por el empresario Víctor Manuel Abraham Palomo sería apenas la punta del iceberg de un plan mucho más ambicioso y lucrativo.
Entre los propietarios de predios en la Isla Barracuda figurarían personajes vinculados con la clase política y económica del estado.
Políticos del PRI, del PAN y de Morena, así como poderosos notarios públicos y empresarios, forman parte del grupo que podría beneficiarse con la detonación inmobiliaria del lugar.
No es casualidad que el proyecto se encuentre a escasos minutos de la Isla Barracuda, una isla que se formó de manera natural tras el paso del huracán Gilberto y a la que se puede llegar precisamente por Chuburná.
Tampoco es casualidad que las autorizaciones ambientales hayan sido obtenidas pese al enorme daño ecológico que especialistas y ciudadanos han denunciado desde el inicio de las obras.