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Millonarias obras de «papel»
- La empresa Luboro Construcciones, ligada a Mario Millet Encalada, fue una de las firmas favoritas en el gobierno de Mauricio Vila Dosal, durante su sexenio recibió 42 obras con procesos totalmente oscuros.
- Luboro participó en los trabajos de la Plaza Grande, Corredor Gastronómico y el recinto ferial de X’matkuil, en las tres han presentado graves fallas como resultado de presunta mala calidad en la obra.
- Apenas la semana pasada se registró la explosión en la subestación eléctrica en la Plaza Grande, la obra estuvo a cargo de Luboro y esta situación no debió ocurrir, dado que apenas se inauguró en el 2024.
Redacción/Sol Yucatán
Más allá del temor y las afectaciones de movilidad que generó la explosión en la subestación de energía eléctrica subterránea ubicada en la Plaza Grande, dejó al descubierto presuntos actos de corrupción y pérdidas económicas a comercios.
El incidente no debió ocurrir, dado que se trata de una obra relativamente nueva, apenas fue inaugurada en septiembre del 2024, días antes de que Vila Dosal dejara el gobierno.
La subestación se instaló junto con el paquete de obras del remozamiento de la Plaza Grande de Mérida, la cual se hizo al final de la administración de Mauricio Vila Dosal y Renán Barrera Concha, la cual costó 137.5 millones de pesos.
La llamada cirugía al corazón de Mérida no solo incluyó el piso y la imagen, sino que también, iluminación y sistema eléctrico.
Los trabajos de ingeniería eléctrica fueron adjudicados de manera directa a la empresa Luboro S.A. de C.V., vinculada al empresario Mario Millet Encalada, quien, en los últimos meses del gobierno, fue beneficiado con un paquete de obras, entre ellas la Plaza Grande e Xmatkuil.
Millet Encalada, tuvo una cercana relación con Vila Dosal, que data desde el 2015, durante el paso del exgobernador como alcalde de Mérida, y que en su momento se le acusó de desviar cientos de millones de pesos a través de empresas factureras, cuya operación continuó durante el gobierno del mandatario panista.
Una de las maneras con las cuales las empresas vinculadas con Millet Encalada desvían recursos, es a través de elevados sobrecostos y mala calidad en las obras, lo que habría ocurrido en este caso.
El corredor gastronómico de Mérida, obra complementaria a la renovación de la Plaza Grande, es otra de las edificaciones en la cual la empresa Luboro Construcciones, tuvo participación.
El Gobierno del Estado y el Ayuntamiento, que encabezó Renán Barrera Concha, invirtió 174.3 millones de pesos para la creación de este corredor turístico, que, a decir, verdad, ha resultado un fracaso, ya que no ha cumplido las expectativas marcadas para la atracción de turismo.
La empresa ligada a Millet Encalada, tuvo una parte de la obra en lo referente al sistema eléctrico, el cual ha registrado constantes fallas, lo cual no debería de ocurrir, dado que apenas fue inaugurado en noviembre del 2023.
Por lo cual se presume que habría existido una mala obra, lo que genera estos desperfectos.
El recinto ferial de Xmatkuil es otra de las obras en las cuales Luboro, tuvo participación directa.
En el gobierno de Mauricio Vila y en el actual de Joaquín Díaz Mena, la empresa recibió al menos unos 30 millones de pesos para obras de rehabilitación e instalación del sistema eléctrico.
Sin embargo, esta ha registrado múltiples fallas, tan solo en la edición pasada de la feria, se contabilizaron 12 fallas en el suministro, incluidos tres cortocircuitos.
Todo parece indicar que esta empresa se constituyó precisamente para acaparar millonarios contratos a modo por parte del gobierno de Vila Dosal.
Entre los años 2019 y 2024, esta empresa recibió un total de 42 contratos a modo, por parte del Inccopy, Incay, Instituto Promotor de Ferias, lo que llama la atención es que 35 de ellos, se registraron entre los años 2022 y 2024, es decir, el 83% de los contratos adjudicados a esta firma fueron en el último trecho de la administración en año preelectoral.
En su momento se relacionó a Luboro, como una firma para financiar campañas a través de la triangulación de recursos con obras y servicios con marcados sobrecostos.
Además, en los registros de la Plataforma Nacional de Transparencia, no hay evidencias de que esta empresa hubiera tenido contratos en los dos gobiernos anteriores, ni siquiera se postuló a licitaciones de obra, por lo cual es más que evidente que la empresa se abrió para un fin, otorgarle múltiples contratos, para favorecer a ciertas personas.
El actual gobierno tiene conocimiento de esta situación e incluso tiene documentadas obras con sobrecostos y anomalías en la adjudicación de contratos para favorecer a esta empresa, sin embargo, decidieron no denunciar, tal vez por acuerdos y perdón transexenal, como suele ocurrir en la política de Yucatán.