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Millet monopoliza obra de SEGEY
- A través de empresas ligadas a Felipe Alberto Canul Moguel, presidente de la CMIC, ha monopolizado la obra pública en la Secretaría de Educación. Mil 500 millones destinado para obras
- El clan ha obtenido más del 50% de la obra pública. No se descarta que esta red de empresas pudiera estar relacionada con obras inexistentes para justificar gastos e ingresos y con ello el blanqueo de recursos.
- Juan Balam Várguez, vinculado a presuntos actos de corrupción con el programa «La Escuela es Nuestra» en el gobierno pasado, donde beneficiaba a constructoras a cambio del pago de un moche.
Redacción/Sol Yucatán
La red mafiosa de Mario Millet Encalada se extiende cada vez más. Sol Yucatán, a través de su trabajo de investigación, pudo conocer un eslabón más de la cadena de presunta corrupción y favoritismo.
En esta trama aparece el expresidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Sureste, quien juega un papel fundamental como empresa satélite.
De acuerdo con la información, Mario Millet, a través de empresas ligadas a Felipe Alberto Canul Moguel, presidente en Yucatán de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), ha monopolizado la obra pública en la Secretaría de Educación Estatal que encabeza Juan Balam Várguez.
Para este 2026, la Segey tiene un histórico presupuesto de 15 mil 533 millones 840 mil 129 pesos para su operación.
Alrededor del 10% de este presupuesto, es decir, unos mil 500 millones de pesos, es destinado al fortalecimiento de la infraestructura educativa, como construcción de domos, aulas, escuelas nuevas, techos, pisos, remozamientos, entre otros, lo cual se convierte en un jugoso botín.
Al frente de la dependencia de educación se encuentra Juan Balam Várguez, vinculado a presuntos actos de corrupción con el programa «La Escuela es Nuestra» en el gobierno pasado, donde fungió como delegado de la SEP Federal, y donde beneficiaba a constructoras a cambio del pago de un moche.
Si bien es cierto que los recursos los manejaba un comité de padres de familia, la SEP y la Secretaría del Bienestar, que encabezaba en ese entonces Joaquín Díaz Mena, influían en las decisiones para la contratación de obra, la cual se centraba en empresas amigas o que pagan el diezmo.
Hoy Balam Várguez decide de manera directa con quién trabajar y lo hace con las empresas ligadas a Mario Millet y Felipe Canul Moguel, agrupación que se identifica por otorgar moches.
El clan ha obtenido más del 50% de la obra pública, con lo cual se ha convertido en la favorita de la Segey.
Lo anterior es contradictorio con la función que encabeza Canul Moguel, que es velar por los intereses de los agremiados a la Cámara y evitar precisamente los actos de favoritismo y ser contrapeso con el gobierno.
No hay que olvidar que la relación Canul Moguel-Millet Encalada se remonta hasta el gobierno municipal y luego al gobierno estatal de Mauricio Vila Dosal.
En el Incay, donde estuvo del 2018 a 2022, favoreció ampliamente a las empresas ligadas a Mario Millet, luego fue sustituido por Sergio Chan Lugo.
En el presente gobierno, fue colocado por Millet Encalada, de manera estratégica en el CMIC, para controlar a los constructores.
Desde la CMIC, Canul Moguel ha conformado una red de empresas pequeñas, que funge como prestanombres de él y de Mario Millet.
Entre las firmas identificadas se encuentran “Arq&build”, “Itzá Proyectos”, “Innova Constructora” y “Forma y Fusión”.
Sin embargo, hay una en particular que es utilizada y que está ligada al expresidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Sureste.
Se trata de “Torav Construcción Ingeniería y Logística”, que es propiedad del ingeniero Jhony Daniel Torres Avilés, la firma opera como una constructora satélite del presidente de la CMIC en Yucatán, quien a su vez es el prestanombres de Mario Millet.
Torres Avilés también funge como presidente de la Comisión de Peritos de la Construcción Municipal de Mérida, cuyo cargo es de gran relevancia para la agrupación, debido a que los peritos son los encargados de dar seguimiento, aprobación y conclusión de una obra pública o privada.
Es decir, Torres Avilés tendría la capacidad de aprobar obras que construya la red de Mario Millet y Felipe Canul, con lo cual el ingeniero se convierte en una pieza clave para las operaciones del grupo.
Además, no se descarta que esta red de empresas pudiera estar relacionada con obras inexistentes para justificar gastos e ingresos y con ello el blanqueo de recursos.
No hay que olvidar que Millet Encalada es señalado como el principal operador del gobierno junto con Dafne López Martínez y que sus empresas han acaparado la obra pública, entre las que se mencionan como las más beneficiadas: Asfalsur, Pemra, Caribe Construcciones, Luboro, M&M y Crefiyuc.
Sin olvidar que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo investiga por ser una de las personas que ayudan a las células de grupos criminales a lavar parte de sus ganancias, muchas de ellas se centran p