Portada
Mil 500 MDP, ¿Para qué?
Entre el colapso y el “show” mediático
*Ni un solo peso de este endeudamiento está proyectado para atender las carencias del sector salud. El préstamo que solicita Joaquín Díaz Mena genera indignación.
Redacción/Sol Yucatán
Ante la inminente aprobación de un millonario préstamo de más de 1,500 millones de pesos por parte del Gobierno del Estado, la ciudadanía y diversos sectores se expresan con una pregunta tan tajante como inevitable: ¿Para qué?
En un momento en donde no se reconoce una crisis en la entidad y ni un solo peso de este endeudamiento está proyectado para atender las carencias del sector salud, la decisión de la administración encabezada por Joaquín «Huacho» Díaz Mena genera indignación. Mientras el erario se compromete a marchas forzadas, la realidad en las calles y en las salas hospitalarias demuestra prioridades muy distintas a las necesidades del pueblo.
Entre el colapso y el «show» mediático
El deterioro que vive el Hospital General Dr. Agustín O’Horán —hoy bajo el esquema del IMSS-Bienestar— no le quita responsabilidad al Ejecutivo estatal. La falta de medicinas, la escasez de personal médico e insumos básicos y el deterioro de los instrumentos de trabajo es el pan nuestro de cada día.
Lejos de atender la contingencia con la seriedad que demanda la salud pública, la respuesta oficial se ha limitado a un despliegue mediático al puro estilo de Morena, pedirle al personal que «se ponga la camiseta» y lanzar convocatorias propagandísticas donde, al final del día, no se contrata a nadie.
Las denuncias señalan que a los pasantes solo se les recibieron los papeles, dejando a los hospitales sin el refuerzo operativo prometido.
Red de favorecidos y prioridades reales.
El destino de estos 1,500 millones de pesos levanta fuertes sospechas sobre el destino del gasto público
Se señala la entrega de recursos e influencia a figuras polémicas como el director de la JAPAY, Francisco «Pancho» Torres, cuya actuación al frente del organismo ha dejado dudas sobre su capacidad para dirigirlo.
La proyección de obras viales que benefician directamente a empresas vinculadas a un «gobierno paralelo», es algo que está en la mente de todos.
La compra e instalación de más cámaras de seguridad, parece ser una medida orientada más al control y vigilancia ciudadana que al combate efectivo de la delincuencia.
La similitud con megaproyectos de corte federal como el Tren Maya, caracterizados por sobrecostos e impactos impredecibles, es más que evidente.
El pueblo paga el costo
En las calles, el contraste es claro. Mientras el discurso oficial promueve la austeridad y el bienestar, la población enfrenta la falta de atención en los centros de salud y carencias diarias como la espera de horas por el transporte público.
La exigencia directa al gobernador Díaz Mena va más allá de campañas publicitarias; gobernar exige resolver las urgencias de la población en lugar de trasladar el costo del despilfarro a las futuras generaciones de yucatecos.