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¡Miente el gobernador!
- Joaquín Díaz Mena miente al asegurar que sus propiedades recién adquiridas son producto de sus ganancias de la ganadería, porque los montos declarados no concuerdan con lo gastado. En el 2025 gastó 13.5 MDP entre un rancho y ganados, para reunir ese dinero tuvo que juntar las ganancias de su actividad ganadera durante 33.7 años
- Además de Panabá, posee tres ranchos en Tizimín, dos en Motul, uno en Buctzoz, uno en Cenotillo y hasta una unidad agrícola productiva en Tekax, que se encuentran a nombre de sus hermanos, Juan Pablo y Álvaro, quienes fungen como prestanombres y, al no ser servidores públicos, no hay manera de saber sobre sus propiedades.
- En sus declaraciones asienta que tiene propiedades valuadas en 120 MDP, sin embargo, su fortuna sería mucho mayor, debido a que utiliza a prestanombres para esconder las mismas.
Redacción/Sol Yucatán
El Gobernador Joaquín Diaz Mena posee una fortuna, por sus bienes declarados, de al menos 120 millones de pesos.
Entre sus activos se encuentran cabezas de ganado con un valor cercano a los 15 millones de pesos.
Tiene siete propiedades declaradas, aunque en su última declaración en el 2023, puso candados para que no sea pública cierta información de sus bienes.
Lo que llama la atención es que estas siete propiedades las adquirió entre el 2015 y 2025, cuatro de estas las realizó ya siendo funcionario de Morena, tres de las compras las realizó siendo delegado de la Secretaría del Bienestar y una ya estando como gobernador de Yucatán.
Además, durante este lapso adquirió un lote de ganado por un monto de 4.2 millones de pesos y saldó una deuda de 1.1 millones de pesos de un crédito hipotecario.
De acuerdo con lo declarado, es propietario de cuatro ranchos que se encuentran ubicados en el corredor ganadero de Yucatán.
Los inmuebles “San Ramón”, Cocoyol”, San Manuel I” y “San Joaquín”, se localizan en la antigua carretera Tizimín-Panabá, cuya vía ha sido modernizada, y de acuerdo con investigaciones de Sol Yucatán, en dos de las propiedades del Gobernador la Secretaría de Infraestructura para el Bienestar construyó los llamadas caminos sacacosechas.
Fuentes cercanas al mandatario aseguran que lo que aparece en sus declaraciones apenas es una pequeña parte de la verdadera riqueza de Díaz Mena.
Posee tres ranchos en Tizimín, dos en Motul, uno en Buctzoz, uno en Cenotillo y hasta una unidad agrícola productiva en Tekax, sin embargo, estas se encuentran a nombre de sus hermanos, Juan Pablo y Alvaro, quienes fungen como prestanombres y quienes al no ser servidores públicos no hay manera de saber sobre sus propiedades.
Roger Aguilar Arroyo, director del Instituto de Desarrollo Regional y Municipal, vinculado a actos de corrupción, es otro de los prestanombres para ocultar su riqueza.
Por ello, el propio gobernador lo defiende a pesar de que está bajo proceso judicial y en una de ellas aceptó que incurrió en actos deshonestos en el municipio que gobernaba, por ello decidió llegar a un acuerdo y devolver 6 millones de pesos por el daño patrimonial.
Tan sólo a unos meses de haber tomado posesión como gobernador Díaz Mena, adquirió el llamado rancho del “Bienestar”, como informó en exclusiva en su momento Sol Yucatán, con un valor de 10 millones de pesos.
Además, en el mismo 2025, el mandatario adquirió ganado por un costo de 3.5 millones de pesos, en dos transacciones gastó 13.5 millones de pesos.
Díaz Mena se defendió diciendo que el dinero invertido en las propiedades viene de su actividad ganadera, lo cual es una total mentira, al menos, lo que reporta en sus declaraciones patrimoniales del 2019 y 2023 no corresponden con el monto de inversión.
Con base en su declaración patrimonial del 2019, cuando asumió la delegación de la Secretaría del Bienestar, dijo que por su actividad ganadera obtenía ingresos de 140 mil pesos mensuales, a ellos habría que restarle los costos de operación.
En el 2023, aseguró en su declaración patrimonial, que obtenía por su actividad ganadera 400 mil pesos al año, ya libre de impuestos, es decir, 33 mil 33 pesos al mes.
Por lo cual con lo obtenido en su actividad ganadera es imposible que pudiera invertir las cifras millonarias.
Para que tan solo pudiera reunir los 13.5 millones de pesos que gastó en el 2025, entre ganado y un rancho, tuvo que ahorrar sus ganancias íntegras durante 33.7 años, lo cual es imposible, dado a que en ese entonces era un adolescente y aún no se dedicaba a esa actividad.
Tampoco con lo que obtenía como funcionario federal le hubiera alcanzado, debido a que ganaba un millón 48 mil 422 pesos al año.
Sumando sus únicos dos ingresos reportados en su declaración patrimonial, Díaz Mena tenía ingresos netos de un millón 448 mil 422 pesos, para reunir los 13.5 millones que gastó en el 2025 entre un rancho y ganado tuvo que haber ahorrado durante 9 años y 3 meses sin gastar un solo centavo, lo cual es imposible, dado que solo estuvo cinco años como delegado federal.
Por lo cual es una total mentira y un intento de engaño a los yucatecos sus declaraciones, donde asegura que las propiedades las adquirió con su actividad ganadera y son productos de presuntos actos de corrupción.
Durante su gobierno hay sospechas del desvió de cientos de millones de pesos.
En su gestión como delegado de la Secretaría del Bienestar, fue señalado de crear una red de corrupción para el desvió de cifras millonarias de programas sociales junto con ex funcionarios federales que hoy se encuentra en el gabinete de su gobierno como Omar Pérez Avilés, Jacinto Sosa Novelo, Edgardo Medina Rodríguez, Felipe Duarte Ramírez, Shirley Castillo Sánchez y Sisely Burgos Cano.
En la Fiscalía General de la República existen siete carpetas de investigación por estos actos, sin embargo, por su investidura estas se encuentran sin movimiento y pronto serán sobreseídas.
Lo que es una realidad, es que Díaz Mena no pudo haber adquirido las propiedades millonarias con su trabajo como funcionario o por su actividad ganadera, y todo apunta de que los recursos vinieron del presupuesto que manejó en la Secretaría del Bienestar y ahora en el Gobierno de Yucatán.