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Miente el alcalde de Peto
Enfrenta acusaciones por presunto enriquecimiento ilícito
- Emerio Calderón Góngora intenta desmentir con un comunicado que las observaciones de la ASF están atendidas, cuando la realidad documental es que permanecen más de 133 millones de pesos pendientes de aclaración.
- Existe una diferencia fundamental que el alcalde parece pasar por alto: entregar documentación no significa que las observaciones hayan quedado solventadas, ni mucho menos que los recursos públicos estén debidamente justificados.
Redacción/Sol Yucatán
En un intento por desviar la atención de los señalamientos sobre el manejo de los recursos públicos, el alcalde de Peto, Emerio Calderón Góngora, pretende convencer a los petuleños y a la opinión pública de que las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) están atendidas, cuando la realidad documental es que permanecen más de 133 millones de pesos pendientes de aclaración.
Luego de que Sol Yucatán diera a conocer las irregularidades detectadas en la revisión de la Cuenta Pública 2025, correspondiente a la auditoría número 2383, el Ayuntamiento de Peto difundió un comunicado para intentar desmentir la información y presentar la entrega de documentos ante la instancia fiscalizadora como una respuesta suficiente a los señalamientos.
En el boletín oficial, la administración municipal asegura que remitió la documentación requerida por la ASF, cuyo trámite quedó registrado bajo el número AEM1761/2026. Según el Ayuntamiento, el expediente fue entregado en la Ciudad de México por Guadalupe Hazel Padilla, en la Oficialía de Partes.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental que el alcalde parece pasar por alto: entregar documentación no significa que las observaciones hayan quedado solventadas, ni mucho menos que los recursos públicos estén debidamente justificados.
La propia ASF establece en los resultados de fiscalización que los ayuntamientos y dependencias señalados mantienen montos pendientes de aclaración, debido a que la documentación presentada no permitió acreditar suficientemente en qué se gastaron y utilizaron los recursos públicos observados.
Por tanto, el registro de recepción de documentos que presume Emerio Calderón no constituye una resolución favorable, ni elimina automáticamente las observaciones.
El resultado de la auditoría se hizo público el pasado 30 de octubre, por lo que los señalamientos de Sol Yucatán tienen sustento en los documentos del organismo fiscalizador y no en versiones sin fundamento.
La diferencia entre lo que comunica el Ayuntamiento y lo que establece la auditoría es sustancial: mientras el alcalde intenta proyectar que cumplió con entregar información, la ASF mantiene recursos por más de 133 millones de pesos sin aclaración suficiente.
El caso adquiere todavía mayor relevancia porque Emerio Calderón Góngora, emanado de Morena, también enfrenta señalamientos por presunto enriquecimiento ilícito.
En lugar de intentar desacreditar las publicaciones periodísticas, el edil debería responder con documentos que acrediten la aplicación de los recursos observados y, en su caso, las resoluciones de la ASF que demuestren que las irregularidades fueron solventadas.