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Los mirreyes de la política
*Raúl Paz Alonzo y Elías Lixa Abimerhi son dos políticos emanados del PAN que han vivido como millonarios a costillas de la política.
*Paz Alonzo ha sido señalado como uno de los políticos morenistas que recibieron financiamiento por parte de la agrupación “La Barredora”, en tanto que Lixa Abimerhi estuvo relacionado con presunto lavado de dinero a través de Ricardo Anaya.
*Son propietarios de flotillas de vehículos de transporte público que operan a través de plataforma, cuyos recursos no corresponden a sus ingresos como servidores públicos.
Redacción/Unidad de Investigación Sol Yucatán
Raúl Paz Alonzo y Elías Lixa Abimerhi son dos políticos emanados del PAN que han vivido de la política. A lo largo de los años han amasado una gran fortuna que no corresponde a los encargos que han tenido a lo largo de su vida pública.
En el ámbito político son conocidos como los reyes de los ubers, debido a que poseen cada uno flotillas de vehículos que ofrecen el servicio de transporte público a través de las plataformas digitales.
Lo que llama la atención es de dónde salió el dinero para adquirir las flotillas de vehículos, ya que, si bien han ocupado cargos públicos, su sueldo no da para cubrir el costo millonario de inversión. Investigaciones de Sol Yucatán apuntan a que parte de los recursos pudieron venir del Ayuntamiento de Mérida.
Dado que Lixa Abimerhi está vinculado con el exalcalde Mérida Renán Barrera Concha y parte de los recursos pudieron venir a través de las inversiones de Barrera Concha. Al actual diputado federal panista se le vincula con el excandidato presidencial panista Ricardo Anaya Cortés, quien actualmente ocupa una curul en el Senado de la República.
En un momento, Elías Lixa fue blanco de investigaciones por parte de la Fiscalía General de la República, por las acusaciones de lavado de dinero contra Anaya Cortés. De acuerdo a las investigaciones, las operaciones se realizaban a través de la Fundación “Por más humanismo”, en la cual, de manera por demás sospechosa, el político yucateco era representante de una de las agrupaciones en Yucatán.
Sin embargo, las pesquisas no pudieron prosperar por el fuero que tiene por el hecho de ser legislador. Tal vez sea una de las razones por las cuales se ha eternizado en el Congreso de la Unión, donde está cumpliendo su tercer periodo de manera consecutiva como diputado federal y se asegura que el PAN lo postulará por un periodo más.
Su aportación o trabajo legislativo ha sido nulo o invisible, no ha aportado nada relevante a la política de Yucatán como muchos otros políticos. Si vamos un poco más atrás, en el 2015, también fue diputado, pero en el Congreso local, donde su contribución fue nula.
Es decir, desde el 2015 es parte de la legislatura, por lo cual podría prolongarse hasta el 2030, ya que la dirigencia nacional le regalará un nuevo periodo en el 2027, es decir, podría hacer historia al estar 15 años como diputado, es decir, viviendo como millonario del Poder Legislativo.
Su patrimonio es una incógnita, debido a que su declaración patrimonial está catalogada como reservada, aunque personas del círculo panista aseguran que es dueño de varias propiedades inmobiliarias en Yucatán, Miami y Ciudad de México. Tiene gusto por la ropa de marca, joyas y viajes al extranjero, además de poseer una casa de playa y un yate de lujo.
Por su parte, Raúl Paz Alonzo hizo carrera en el PAN, apadrinado por el exgobernador Patricio Patrón Laviada. Formó parte de la famosa red de moches a alcaldes panistas, junto con Mario Millet Encalada, ofrecían la gestión de recursos para obra pública a alcaldes panistas de Yucatán a cambio de la entrega de un moche, es decir, el 15% del total de la obra.
Se perfilaba para ser alcalde de Mérida y luego contender por la gubernatura de Yucatán. Sin embargo, previo a la contienda interna del PAN para elegir al candidato a la alcaldía en el 2015, se vio involucrado en el escándalo sexual en Puerto Vallarta, que ocasionó que perdiera la candidatura, la cual fue ocupada por Mauricio Vila Dosal y a la postre sería gobernador.
El “vallartazo” no solo le costó la candidatura, sino que fue el fin de su carrera política en el PAN, su padrino le retiró su respaldo político y, aunque llegó al Senado de la República, perdió todo el peso e influencia que en su momento llegó a tener. Finalmente, en la elección del 2024, brincó a Morena e incluso se inscribió al proceso interno para ocupar la candidatura a la gubernatura por el partido guinda.
En Morena, se ha visto limitado y apenas lo pudieron colocar como director del canal del Congreso. En el partido guinda, es ahijado de Adán Augusto López Hernández, aunque al día de hoy su futuro político es incierto, ya que está borrado del mapa político en Yucatán. Se le relaciona como uno de los políticos que recibieron financiamiento por parte de la agrupación de la “Barredora”, vinculado a Adán Augusto.
Existe total opacidad en su patrimonio, debido a que la única referencia que existe data del 2018, donde ocupó el cargo de delegado de la Consejería Jurídica Federal, en su declaración patrimonial asentó que no acepta hacer público su patrimonio, tampoco aceptaba hacer público algún posible conflicto de interés.