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Hay dinero, pero no obras

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  • La ASEY detectó daños al presupuesto del Ayuntamiento de Izamal por un millón 800 mil pesos. No hay documentos que regulen la entrega de apoyos sociales.

Redacción/Sol Yucatán

La administración de la alcaldesa de Izamal, Melissa Mané Puga Rodríguez, enfrenta cuestionamientos tras la publicación del informe de la Auditoría Superior del Estado de Yucatán (ASEY), que detectó una posible afectación a la hacienda pública por 859 mil 284 pesos con 80 centavos durante la revisión de la Cuenta Pública 2024, en su primer año como edil.

El órgano fiscalizador encontró diversas observaciones relacionadas con apoyos sociales, programas municipales, obras y servicios que no pudieron ser plenamente comprobados por el Ayuntamiento, lo que derivó en las observaciones.

Entre las observaciones que más destacan se encuentra una aportación de 300 mil pesos entregada a la asociación «Corazón Urbano» para la ejecución del programa federal «Rutas Mágicas de Color», destinado al mejoramiento de la imagen urbana del municipio.

Sin embargo, la ASEY concluyó que el Ayuntamiento no presentó las reglas de operación del programa, el acta de Cabildo que autorizó la aportación, evidencia de los trabajos realizados ni documentos que acreditaran la entrega y recepción de las acciones ejecutadas, por lo que la observación fue catalogada como no solventada.

A esta observación se suma un pago por 252 mil 134 pesos realizado en efectivo a favor de la empresa Grupo JBG de la Península por trabajos de mantenimiento de fachadas en edificios públicos.

La auditoría detectó que no se proporcionaron órdenes de compra, bitácoras, reportes fotográficos, constancias de recepción de los trabajos ni documentación técnica que permitiera verificar la ejecución de la obra. Incluso señaló que el procedimiento no cumplió con diversas disposiciones de la Ley de Obra Pública y Servicios Conexos del Estado de Yucatán.

Otro de los hallazgos más significativos involucra 1 millón 282 mil 229 pesos destinados a apoyos sociales para la adquisición de láminas, tinacos y materiales de construcción. Los recursos fueron ejercidos mediante transferencias y cheques a proveedores, así como a través del entonces tesorero municipal Alex Roger Córdova Can.

La ASEY observó que el Ayuntamiento no presentó contratos, cotizaciones comparativas, CFDI timbrados, archivos XML ni lineamientos que regularan la entrega de apoyos sociales, además de carecer de reglas publicadas para evitar el uso discrecional de los recursos públicos.

Asimismo, la auditoría detectó 250 mil pesos entregados mediante tres cheques al entonces tesorero municipal bajo el concepto de apoyos económicos. El Ayuntamiento no acreditó quiénes fueron los beneficiarios finales ni presentó solicitudes, recibos firmados, identificaciones oficiales o documentación que justificara la entrega de los recursos.

Además de los montos observados, la ASEY documentó incumplimientos en materia fiscal al señalar que el Ayuntamiento no cumplió con la presupuestación, determinación, registro contable y pago del Impuesto Sobre Erogaciones por Remuneración al Trabajo Personal, una obligación establecida en la legislación estatal.

Aunque los resultados engloban solo el inicio de la administración de la actual edil, Melissa Puga, los resultados del informe han comenzado a generar cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos en Izamal.

Ciudadanos colocan a la administración de Melissa Mané Puga Rodríguez bajo una creciente presión para aclarar el destino de los recursos observados por la autoridad fiscalizadora, que en próximas semanas informará sobre las observaciones correspondientes al año 2025, año completo de la actual administración.

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