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Estafa inmobiliaria
- El complejo habitacional San Marcos Ciudad Sustentable fue anunciada por Construcasa como un proyecto de vanguardia, pero resultó un fracaso por los oscuros intereses de funcionarios que se dieron un festín con el presupuesto.
- Cientos de habitantes de San Marcos Ciudad Sustentable emprendieron acciones legales contra “Construcasa” por la mala calidad de sus viviendas, la empresa es propiedad de Ricardo Combaluzier Medina y Pedro Espadas Cervantes.
- La alcaldesa Angélica Araujo otorgó permisos ambientales y de construcción. El despacho de arquitectos de la también exalcaldesa de Mérida tuvo que ver en parte en la elaboración del proyecto
Redacción/Sol Yucatán
San Marcos Ciudad Sustentable fue vendida como un conjunto habitacional vanguardista, sin embargo, resultó un total engaño, blanco de confrontaciones políticas y actos de corrupción.
Hoy, cientos de familias que adquirieron sus viviendas viven un verdadero calvario, por el colapso de los servicios públicos, mala planeación y graves fallas en la construcción.
El conjunto habitacional se construyó con una mezcla de recursos públicos y privados con una inversión estimada en 3 mil 290 millones de pesos, que al final el presupuesto público fue un festín para políticos vinculados con el PRI, que muchos de ellos ahora están en la 4T, ocupando cargos de gran relevancia.
Detrás de este proyecto aparece la constructora “Construcasa”, propiedad de Ricardo Combaluzier Medina y Pedro Espadas Cervantes, quien en ese entonces era la pareja sentimental de Angélica Araujo Lara, quien ocupaba una curul en el Senado de la República por el PRI.
De hecho, el despacho de arquitectos de la también exalcaldesa de Mérida tuvo que ver en parte en la elaboración del proyecto, que hoy es un fracaso y que ha provocado que familias interpongan denuncias ante la Profeco por la mala calidad de construcción.
Aunque la mala calidad de construcción en San Marcos no es un caso aislado para la constructora, debido a que también ha enfrentado acusaciones similares en los fraccionamientos Sol Caucel I y II, que la empresa edificó.
A pesar del negro antecedente, la empresa “Construcasa” figura entre las empresas beneficiadas para la edificación de casas del programa “Vivienda para el Bienestar” del Gobierno Federal, aunque no es de extrañarse debido a que Pedro Espadas guarda una cercana relación con Mauricio Sahuí Rivero, actual delegado del Infonavit en Yucatán.
Sin olvidar que hasta empresas ligadas a Ricardo Mañe Lara, señalado como el líder del cártel de los Mañé, envuelto en millonarios fraudes con viviendas del Infonavit, se encuentran entre las empresas beneficiadas en la construcción de viviendas para el Gobierno Federal.
San Marcos se asienta sobre una superficie de 150 hectáreas, terrenos que en parte eran propiedad de la reserva territorial del IVEY, que años antes dirigió Angélica Araujo Lara y que en parte favoreció al padre de sus hijas.
Es decir, la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco, quien cuando comenzó el proyecto era la mandataria de Yucatán, favoreció a la pareja de su ahijada política.
El proyecto comenzó en el 2011, cuando Angélica estaba en el final de su administración como alcaldesa de Mérida y en el Gobierno se encontraba Ivonne Ortega Pacheco.
La Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), dirigida en ese entonces por Eduardo Batllori Sampedro, y el propio Ayuntamiento de Mérida, que encabeza Angélica, otorgaron los permisos ambientales y de construcción.
De acuerdo con el proyecto, el complejo estaba planeado para la edificación de 15 mil viviendas, donde 3 MMDP vendrían de la iniciativa privada y 290 del Gobierno Estatal y Federal.
Se logró construir la primera y parte de la segunda etapa con 3 mil viviendas, sin embargo, luego el proyecto se detuvo, ya que no hubo más dinero.
Los 290 millones que pondrían el gobierno estatal y federal, que en ese entonces era encabezado por Rolando Zapata Bello y Enrique Peña Nieto, simplemente se esfumaron.
La infraestructura quedó inconclusa y el proyecto de sustentabilidad, quedó en el olvido.
A pesar de los antecedentes de corrupción, en el 2015 el complejo fue inaugurado con bombo y platillo por el presidente del país, señalando que era un proyecto innovador único en el país, aunque venía precedido por actos de corrupción con los recursos públicos.
Hoy los habitantes se enfrentan a serios problemas con el drenaje, por lo cual son frecuentes las inundaciones, problemas con energía eléctrica por el deficiente cableado subterráneo, escasez de agua potable y problemas con la movilidad.
Además de los problemas estructurales en las construcciones de viviendas que han generado protestas vecinales y que califican como un fraude inmobiliario.
Gran parte de las viviendas se adquirieron mediante créditos del Infonavit y subsidios de la Conavi, sin embargo, como suele ocurrir, las autoridades se han hecho de oídos sordos por los intereses que existen detrás y el compadrazgo político que aún subsiste.