Portada

¡El botín de Conkal!

Published

on

*La exalcaldesa, señalada por un saqueo de más de 16 millones de pesos, mueve sus influencias para frenar las denuncias por el fraude del C4.

*Una obra «fantasma» construida en propiedad ajena que huele a cárcel.

Redacción/Sol Yucatán

Conkal, Yucatán. – La justicia le pisa los talones a Hisselle Díaz, pero ella se resiste a soltar el poder y la libertad. Tras el estallido del escándalo del C4, la exalcaldesa de Conkal ha pasado de la soberbia del cargo a una desesperada carrera por comprar silencio e impunidad, buscando a toda costa que las carpetas de investigación por daño patrimonial duerman el «sueño de los justos».

El Monumento al Robo: Un C4 en Tierra Ajena

El descaro de la administración de Díaz no tuvo límites: se autorizó y ejecutó la construcción de un complejo de seguridad millonario en un terreno que no pertenecía al municipio. Esta maniobra, lejos de ser un «error administrativo», es señalada como un esquema de corrupción para beneficiar a particulares y desarrolladores inmobiliarios, dejando al Ayuntamiento con una deuda de 16.6 millones de pesos y un edificio que hoy es un cascarón legal sin validez.

La Estrategia de la Impunidad

Fuentes cercanas al proceso aseguran que la exedil ha iniciado una «operación cicatriz» en los niveles más altos de la política estatal. Ante la contundencia de las pruebas presentadas ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la estrategia de Hisselle Díaz es clara:

  • Tráfico de influencias: Gestiones tras bambalinas para retrasar las órdenes de aprehensión contra ella y sus cinco cómplices directos.
  • Blindaje jurídico: El uso de recursos públicos —presuntamente desviados— para costear una defensa que le permita evadir la responsabilidad penal por el «edificio fantasma».
  • Negociación política: El intento de vender favores a cambio de que la fiscalía no proceda con el rigor que el caso amerita.

Corrupción que no conoce límites

Más allá del C4, el expediente negro incluye el manejo irregular de Catastro, donde se acusa a la exalcaldesa de operar una red de cobros indebidos a constructores a cambio de permisos ilegales.

Mientras el pueblo de Conkal exige que el dinero regrese a las arcas públicas y que la responsable termine tras las rejas, Hisselle Díaz sigue operando en la sombra. Sin embargo, con la denuncia formal ya en curso, el cerco se cierra. La pregunta ya no es si hubo corrupción —las pruebas son demoledoras— sino si el sistema de justicia permitirá que el mayor fraude en la historia de Conkal quede sepultado bajo el manto de la impunidad política.

Dato Crítico: Los 16.6 millones de pesos esfumados representan uno de los desfalcos más cínicos del estado, pues se invirtieron en una obra que hoy corre el riesgo de ser demolida por falta de legalidad en el predio.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil