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Detenidos 30 líderes criminales
- La detención de 30 líderes criminales en dos años ha dejado claro que Yucatán se ha convertido en el nuevo refugio del narco donde invierten, lavan y se camuflajean como empresarios.
Redacción/Sol Yucatán
Lo que antes parecía impensable, hoy es una realidad que las cifras y los operativos federales confirman. Yucatán se ha convertido en el nuevo refugio del crimen organizado en México.
En los últimos dos años, más de 30 presuntos delincuentes de alto impacto han sido detenidos en el estado, es decir, un promedio de una captura de alto impacto cada 24 días.
Entre ellos figuran líderes de cárteles, operadores financieros del narcotráfico, traficantes internacionales de drogas, secuestradores y objetivos prioritarios buscados por autoridades nacionales y extranjeras.
Los grandes capos ya no llegan a Yucatán para esconderse en la clandestinidad o para comenzar una batalla con fuego cruzado contra grupos rivales.
Hoy viven en residencias de lujo, adquieren propiedades millonarias, invierten en bienes raíces y aprovechan la tranquilidad que ofrece la entidad para pasar desapercibidos.
Mientras en otros estados se libran sangrientas disputas entre grupos criminales, Yucatán se ha convertido en el lugar ideal para descansar, lavar dinero y operar desde las sombras.
La ausencia de balaceras no significa la ausencia del narco; por el contrario, demuestra que el crimen organizado ha encontrado la manera perfecta de coexistir con la aparente paz yucateca.
Las recientes detenciones realizadas por fuerzas federales y las investigaciones en la entidad por parte de la propia DEA y el FBI, han dejado al descubierto una preocupante tendencia: el estado más seguro del país también es uno de los más atractivos para los grupos criminales, que buscan proteger a sus líderes, su dinero y sus operaciones.
La pregunta ya no es si el narcotráfico está en Yucatán.
Durante años, el discurso oficial ha presumido la seguridad de Yucatán como un ejemplo nacional.
Sin embargo, los más de 30 objetivos criminales detenidos en apenas 24 meses revelan una verdad incómoda: los cárteles también saben cuáles son los mejores lugares para refugiarse.
Yucatán sigue siendo un estado seguro para sus habitantes, pero también se ha convertido en el refugio preferido del narco.